Salamanca bañada por el río Tormes, y perteneciente a la comunidad de Castilla-León, la podemos describir como un museo al aire libre, donde las catedrales, las innumerables iglesias y palacios, y su antigua universidad, se conjugan para hechizar a cualquier viajero.

En Salamanca, cada rincón, cada esquina, huele a cultura, a estudiantes de todas las nacionalidades, a insignes profesores que extendieron su sabiduría, como Miguel de Unamuno.

Es la ciudad estudiantil por excelencia. Su casco histórico es Patrimonio de la Humanidad desde 1988.

Qué ver en nuestro viaje a Salamanca: monumentos Salamanca

Un viaje para visitar Salamanca es unir el pasado con el presente; su historia y su cultura atrapa a quien la visita. Recorremos su historia a través de sus monumentos y edificios más emblemáticos, y sin olvidarnos de los pequeños placeres cotidianos, como su deliciosa gastronomía, tampoco olvidaremos a su Puente Romano.

Esta ciudad es todo un monumento, como hemos señalado está llena de conventos, iglesias y palacios. Destacan sobre todas las cosas su prestigiosa Universidad, su Catedral y su Plaza Mayor.

Universidad de Salamanca, en su fachada la rana de la suerte

La fachada plateresca de la Universidad de Salamanca tiene un bello e impresionante retablo plateresco que está presidido por un gran medallón de los Reyes Católicos. Salamanca es Universidad, ya lo dice la voz popular “el que quiera aprender que viaje a Salamanca”.

En la portada plateresca de la Universidad de Salamanca, se encuentra la famosa rana de la suerte, como estudiante hay que localizarla para aprobar los exámenes, según dice la leyenda; los turistas la buscan para que les dé suerte.

La catedral de Salamanca: bello conjunto arquitectónico con la catedral vieja y la nueva

La Catedral Vieja de Salamanca: esta ciudad tiene dos catedrales, pues sí, pocas ciudades pueden presumir de ello; tenemos ante nosotros nueve siglos de historia y de arte.

Esta catedral es de estilo románico, sin embargo, ya se vislumbra el gótico, que se construyó entre los siglos XII y XIV. Toda una joya de la arquitectura. Destaca su retablo, con 53 tablas dispuestas en cinco pisos y once calles que relatan la historia de la Salvación y que se rematan con un fresco del Juicio Final. Digno de admirar también es su claustro al que se accede por una preciosa puerta románica.

En la Catedral Nueva de Salamanca de estilo gótico, sobresale su fachada principal con la puerta del Nacimiento donde se visualizan escenas del Nacimiento y Epifanía de Jesús. En la portada de Ramos de esta catedral, buscaremos la figura del astronauta, un serio competidor para la famosa rana de la suerte sita en la portada plateresca de la Universidad salmantina.

Si damos una vuelta por el perímetro exterior nos encontramos con un conjunto arquitectónico impresionante, en el que se levantan la Catedral Vieja y la Catedral Nueva.

Plaza Mayor de Salamanca, la antesala de la ciudad

La Plaza Mayor de Salamanca es la antesala de la ciudad y el punto de encuentro de salmantinos y visitantes. Con sus ocho puertas de entrada, es una preciosa plaza barroca que cuenta con 88 arcadas en cuyas enjutas se encuentran 57 medallones con los rostros de personajes tan ilustres como Santa Teresa de Jesús, y Miguel de Unamuno, entre otros.

Recomendamos sentarse en cualquiera de las terrazas de los coquetos cafés ubicados en esta plaza y dejar pasar el tiempo sin más... comprobarán que es ¡un auténtico placer!.

Puente Romano de Salamanca y la Ruta de la Plata

El Puente Romano fue construido en la época de Trajano, en el siglo I después de Cristo, y formaba parte de la Ruta de la Plata. Es en este puente donde el Lazarillo de Tormes recibió el primer castigo del ciego.

Otros edificios que también sobresalen: 

La Casa de las Conchas, un singular edificio del Renacimiento, con las 300 famosas vieiras en su fachada. La Casa de Lis, todo un edificio vanguardista; es un ejemplo del art nouveau de toda Castilla y León. Y el Palacio Monterrey, ya que nobleza obliga, arquitectura civil plateresca.

Turismo Salamanca : qué hacer y qué degustar en nuestro paseo por sus empedradas calles

Encontraremos frecuentes bares para estudiantes, infinidad de museos de todo tipo, casas de comida, comercios con venta de productos típicos y tradicionales. Y restaurantes con cocina de autor.

Sugerimos:

  • Visitar la casa museo de Unamuno, y el museo de bellas artes.
  • Hacer una ruta por los bares de pinchos, muchos de ellos ubicados alrededor de la Plaza Mayor.
  • Un paseo por el jardín de Calixto y Melibea, allí donde se demostraban su amor, y donde Calixto encontró la muerte.
En sus tiendas podemos encontrar maravillosas delicatessen: productos de la tierra como el hornazo (torta rellena de huevo duro y embutido ibérico), mermelada hecha de castañas, una amplia variedad de excelentes embutidos de cerdo ibérico y exquisitos dulces típicos.

En fin, una preciosa ciudad con leyendas milenarias, palacios y conventos, que con toda seguridad a nadie va a dejar indiferente,y con vuelos baratos para una escapada de fin de semana o de cualquier otro momento, por ejemplo, como un regalo para un viaje el día de San Valentín.