Hungría es una extensa llanura atravesada por una falla que forma el lago Balaton, el cual divide las ciudades de Buda y Pest. Esta falla es la responsable de que sea un centro termal importante, desde el tiempo de los romanos.

En Budapest el agua es una filosofía de vida, no sólo saludable, sino también evento social divertido y relajante, para disfrutar tanto de día como de noche.

En la entrada de cada spa se encuentran expuestos los servicios con los precios. El ingreso no llega a 10 euros y si uno se retira antes de lo previsto, le devuelven parte del billete.

Algunos abren sólo los fines de semana en otoño e invierno. Hay que tener en cuenta que las temperaturas en la estación fría descienden hasta -15 °C y en los meses más cálidos no superan los 28-30 °C.

Aguas termales Gellért

Es uno de los símbolos de la capital húngara, con una elegante arquitectura art nouveau que parece el set de un filme de Luchino Visconti: columnas, galerías, mármoles, estatuas, fuentes, mosaicos artísticos. El centro es realmente principesco.

El edificio fue construido entre 1914 y 1918, y aún conserva la decoración original. Hay ocho piletas termales cubiertas y en la más grande al aire libre un silbato anuncia el comienzo de las olas artificiales.

Termas Lukács

Conocidas ya en el medioevo, en la época de los turcos las aguas eran circundadas de terraplenes y así se formaban pequeños lagos.

Las nuevas termas fueron construidas en el siglo XVIII, ofrecen tratamientos con fango, balneoterapia y fisioterapia. Es un enorme complejo, muy frecuentado por familias.

Complejo termal Király

Fue construido por los turcos en el año 1565. Con su original suntuosidad, es uno de los pocos ejemplos de arquitectura turca que quedan en Hungría.

Es un lugar muy particular, con gruesos muros y una magnífica cúpula de vidrio iluminada, frecuentado por la comunidad gay.

Baños termales Rudas

Aquí las huellas turcas son más evidentes. Una fantástica piscina octogonal, altas columnas, una cúpula baja con pequeñas ventanas con vidrios de colores, luz difusa y ambiente climatizado.

Los fines de semana abren de 22:00 a 04:00 hs. Una vez al mes se organizan fiestas llamadas Cinetrip: baile, música con disk-jockeys famosos, imágenes, luces, láser y baños.

Termas de Széchenyi

Es uno de los spa más grandes de Europa, con una docena de bañeras y cinco piscinas, grandes espacios abiertos circundados de graciosas construcciones redondeadas, sin ángulos; cúpulas; suelos como tableros de ajedrez, en blanco y negro; jardines, puentes que cuelgan de las piscinas, columnas y una bellísima fuente de estilo rococó.

En una de las piscinas al aire libre, llamada “del ajedrez”, tiene una pequeña pasarela con tableros para disfrutar de los 40 °C, jugando.

Hoteles con spa

El Danubius Health Spa Margitsziget es un establecimiento muy moderno que se encuentra dentro el hotel cuatro estrellas Danubius Thermal Hotel.

El hotel Csaszar funciona dentro de un convento del 800. De esa memoria histórica, sólo quedan las habitaciones de dimensiones minúsculas, pero el hotel ofrece a los clientes el ingreso gratuito al antiguo complejo Csaszar Komjadi con piscinas al aire libre. El precio es de 45-50 euros la noche.

Para quien viaja con niños, el ideal es el hotel Normafa, que además de piscinas, sauna y centro fitness, está directamente comunicado con el parque infantil Aquaworld.

Quien busca un hotel de lujo puede ir al centralísimo Kempinski, al suntuoso y cinco estrellas Corinthia Grand Hotel o al espectacular Four Seasons. Todos ellos con spa incluidos.

A veces se busca hacer turismo en aguas termales, por motivos de salud, las cuales seguramente serán de gran ayuda. Pero lo que resulta difícil de imaginar para un turista, es que además del efecto relajante de los baños, puede divertirse y bailar hasta la madrugada en ambientes escenográficos, entre luces y vapor.