Burgos, la segunda ciudad castellana más poblada e industrializada de Castilla y León y bañada por el río Arlanzón, no necesita presentación, su magnífica catedral cumbre del gótico europeo, habla por sí sola y además la figura del Cid está presente en cada esquina de la ciudad.

Qué ver en Burgos además de su Museo de la Evolución Humana

Su Catedral, el gótico europeo en su máximo esplendor; el recorrido envidiable entre puentes y plataneros como es el Paseo del Espolón; la modernidad burgalesa en Caja de Burgos; el Castillo vigilante de la ciudad; la Casa del Cordón una joya civil; el impresionante y soberbio monasterio de las Huelgas Reales con un único e interesante museo de Telas Medievales; San Pedro de Cardeña todo Cid Campeador. Todo esto y otros muchos más monumentos burgaleses, con toda seguridad sorprenderán a cualquier visitante, y que son méritos más que suficientes para que Burgos, en su día, se postulara como candidata a ciudad europea de la cultura para 2016.

Es una ciudad bella y llena de luz castellana, con mucho pasado histórico pero a la vez moderna y que mira al futuro con esperanza y quiere demostrarlo con su Museo de la Evolución Humana - inaugurado por la reina Doña Sofía- y con la presentación que hizo para ser la ciudad europea de la cultura 2016.

La Catedral gótica de Burgos es Patrimonio de la Humanidad

Templo gótico español por excelencia; se dice de él que son dos catedrales unidas una sobre otra, la primera del siglo XIII y la segunda del siglo XV. Esta catedral es Patrimonio de la Humanidad desde el año 1984.

La fachada principal (Santa María) con tres portadas y torres laterales, las fachadas del crucero con una única portada, la puerta del Sarmental y la de la Coronería.

Edificio muy armonioso, basta con mirar a sus agujas gemelas y ver como se elevan hacia el cielo para vigilar a toda la ciudad, y ni que decir de su escalera dorada, inspirada en el Renacimiento italiano y que no hace mucho tiempo ha sido restaurada. En el interior de la catedral, y en lo alto de un rincón nos mira expectante el Papamoscas: curiosa figura que abre la boca cuando suenan las horas punta del reloj. También en el interior una lápida de mármol con letras de bronce nos recuerda que allí reposan los restos del legendario Cid Campeador, y los de su esposa doña Jimena.

La construcción de la catedral se efectuó entre 1221 y 1765 y aunque predomina el estilo gótico más deslumbrante europeo, hay otras referencias artísticas por todo el edificio como el retablo mayor de la Capilla de Santa Tecla de estilo barroco churrigueresco, y su pila bautismal que es uno de los pocos exponentes románicos que hay en la catedral.

Caja Burgos: modernidad en su Centro de Arte

Este centro situado a los pies del castillo, y construido por un grupo de jóvenes arquitectos burgaleses, se ha convertido en poco tiempo en un referente de la ciudad burgalesa. Además de la colección de Caja de Burgos compuesta por unas 400 obras de los principales artistas contemporáneos españoles, acoge interesantes exposiciones de las últimas tendencias del arte y da prioridad a los creadores que utilizan las nuevas tecnologías.

El Castillo de Burgos: el mirador de la ciudad

Este castillo burgalés es el mirador de la ciudad; fue fundado para defenderse de los árabes a finales de los años 800, y ha sufrido el paso de la historia, pero como ave fénix resurge de sus cenizas, ya los franceses en 1813 lo volaron; en la actualidad está completamente recuperado para disfrute de cualquier visitante y, por supuesto, de los ciudadanos burgaleses.

Turismo en Burgos: qué comer

Y después de las visitas más imprescindibles a los monumentos de la ciudad, paseemos por el Espolón, y finalicemos degustando su exquisita gastronomía con sus crujientes, sabrosas y famosas morcillas, en la zona de la plaza del Huerto del Rey, aunque los burgaleses la llaman la plaza de la Flora, por haber existido en esta zona, un local de cierto arraigo, regentado por una señora llamada Flora. Alrededor de la Catedral existen mesones con la deliciosa cocina tradicional burgalesa (sopa castellana, cordero lechal, morcilla burgalesa y el conocido y excelente queso de Burgos). En Fuentes Blancas a la salida de la ciudad y un pulmón verde situado a orillas del río Arlanzón, (lugar perfectamente acondicionado para solaz y disfrute de los burgaleses), degustaremos uno de los mejores lechazos asados al horno.

Destacan asimismo sus excelentes legumbres como las alubias rojas de Ibeas, con las que se hace su famoso guiso burgalés: "La olla podrida". También cabe resaltar que en la provincia de Burgos, existen importantes bodegas con vinos de mucha calidad, los cuales nos serán ofrecidos en todos los restaurantes de la ciudad.

Encontraremos diversos bares para reponer fuerzas, existe una nomenclatura propia burgalesa para denominar al tapeo, así señalamos algunos nombres:

"Cojonudo": huevo de codorniz, chorizo y pimiento picante.
"Cojonuda": huevo de codorniz, morcilla y pimiento picante.
"Vulcano": bocadillo de morcilla de arroz con pimientos.

Con toda seguridad que en la creación culinaria burgalesa, existen otras muchas denominaciones, no en vano, la ciudad de Burgos es la Capital Española de la Gastronomía 2013. Aquí hemos señalado las exquisiteces gastronómicas que creemos que más pueden interesar al turismo visitante.