Por desgracia, en España son muchos los kilómetros de líneas ferroviarias cerradas, además la creación de "vías verdes" a contribuido al levantamiento de algunas de estas líneas y por lo tanto se ha perdido bastante patrimonio histórico - industrial.

Una "vía verde" puede construirse en cualquier lado, como por ejemplo en caminos rurales, carreteras secundarias de muy poco uso, y otros sitios como cañadas o cortafuegos, pero el patrimonio ferroviario debe de ser conservado y aprovechado.

Los trenes turísticos formados por material rodante histórico son una gran opción para circular por estas líneas abandonadas, pero es una opción cara. En los últimos años, muchos aficionados al ferrocarril, han conseguido construir vehículos ligeros de forma artesanal, unos artilugios que pueden circular por las vías del tren, son baratos, ingeniosos y permiten un disfrute de la naturaleza con un impacto mucho menor que las polémicas y poco adecuadas "vías verdes".

Trenes turísticos españoles alternativos

Frente a las trabas que ponen Adif y Renfe a los trenes turísticos, sobre todo con tracción vapor, muchos amantes al ferrocarril y asociaciones relacionadas, han podido construir una serie de vehículos ligeros, bastante más económicos que las locomotoras históricas y que pueden circular por las vías de ferrocarril abandonadas.

Estos vehículos funcionan con todo tipo de motores, algunos utilizan motores de moto, otros usan motores eléctricos, e incluso existen prototipos que funcionan con el esfuerzo humano, como las antiguas "zorrillas" o vehículos accionados con pedales.

Algunos vehículos famosos son por ejemplo el "Moto - Rail" de Madrid, el "Mc Fly´s Express" de Manzanares, El "Trenpujo" de Burgos o el "Locomotor" de la provincia de Zamora.

Estos vehículos con sus respectivos equipos humanos han recorrido últimamente el antiguo ferrocarril de la Fregeneda (por la zona de Salamanca y Portugal) y también por la antigua "Ruta de la Plata".

En esta última línea, casi todos estos vehículos circularon entre Baños de Montemayor (Cáceres) y Puerto de Bejar (Salamanca) con un gran éxito de público.

Turismo rural con encanto

Realizar estos itinerarios ferroviarios en estos vehículos, supone disfrutar de grandes paisajes, como los que hay en la zona del ferrocarril de la Fregeneda (Salamanca) o en la zona de la sierra de Bejar, y también en el norte de Cáceres, por la zona del río Ambroz.

Hace poco, con motivo del "Otoño Mágico del Ambroz", una de las actividades consistió en una “quedada” de los vehículos citados anteriormente, también estuvo la Asociación Ferroviaria Zamorana para apoyar la organización. En esta actividad, todas las personas que quisieran podían hacer un viaje, en este caso desde la localidad de Baños de Montemayor (Cáceres) hasta Puerto de Bejar (Salamanca), los afortunados viajeros pudieron admirar unos bellísimos paisajes otoñales, además en ese trayecto se cruzaba un largo túnel.

Con ello, grandes y pequeños pudieron sentir lo que hace años sintieron los viajeros que circulaban por el viejo ferrocarril "Ruta de la Plata", entre Palazuelo y Astorga (pasando por Salamanca y Zamora), hoy en día esta línea sigue estando cerrada, tristemente.

Por un turismo rural activo

Estas actividades, además de respetar el entorno, hacen disfrutar de la naturaleza y convierte al visitante en partícipe de estas actividades.

Las personas que participan en estos viajes también limpian las vías y ayudan a conservar las líneas ferroviarias, aunque están en desuso, forman parte del patrimonio industrial español.

La asociación de frontera Toda@via esta realizando un gran trabajo de remodelación en el Ferrocarril de la Fregeneda consistente en la limpieza de la vía, desescombro de estaciones y la mejora de la seguridad en los espectaculares puentes de esta línea.

También en la zona de Bejar y norte de la provincia de Cáceres, existen unas asociaciones que están remodelando a un bajo coste parte del ferrocarril "Ruta de la Plata".

Por fortuna, en toda España también existen proyectos y asociaciones muy similares que luchan por la conservación del patrimonio ferroviario y su aprovechamiento lúdico.

Tren turístico ecológico y disfrute de la naturaleza

En definitiva, estas actividades resultan muy innovadoras, los entusiastas de la mecánica y el ferrocarril construyen sus prototipos, estos llegan a la vía, el impacto en el medio ambiente es mínimo y se contribuye a conservar el patrimonio histórico de estas líneas ferroviarias, que buena falta hace, debido a la poca sensibilidad de los poderes públicos a este tipo de monumentos, con más de 100 años de historia.