La experiencia clínica viene a demostrar que muchos trastornos que afectan a diversos sistemas orgánicos están relacionados con nuestro estado emocional. Dichos trastornos pueden clasificarse según sea el sistema involucrado.

Los trastornos psicofisiológicos, más comúnmente conocidos como trastornos psicosomáticos, pueden terminar degenerando en enfermedades que, por lo general, están vinculadas con el aparato respiratorio, el aparato gastrointestinal, la piel, el aparato genitourinario o el cardiocirculatorio.

Trastornos más frecuentes

Los trastornos ligados con los aspectos psicológicos pueden ser muchos y muy variados. Sin embargo, entre las afecciones que se manifiestan más comúnmente se pueden destacar:

  • Colon irritable.
  • Lipotimias.
  • Úlcera gastroduodenal.
  • Dermatitis atópica.
  • Estranguria (micción dolorosa).
  • Disnea psicógena.
  • Asma bronquial.
  • Alopecia areata.
  • Resfriado recurrente.
  • Frigidez.
  • Impotencia sexual.
  • Taquicardia paroxística.
  • Disuria.
  • Dishidrosis.

Sistema cardiovascular

Es bien conocido el efecto negativo que tiene el estrés en la salud de cualquier persona. Este efecto, cuando se trata del sistema cardiovascular, provoca que aumente la presión sanguínea y la frecuencia de los latidos cardiacos. El resultado es un elevado gasto cardiaco que a la larga acaba pasando factura.

En aquellos casos en que la función cardiaca se halla seriamente comprometida, esta carga negativa puede inclinar la balanza hacia la insuficiencia cardiaca.

Migrañas

Las migrañas o cefaleas constituyen uno de los males más frecuentes y, a veces, más difíciles de determinar en cuanto a su origen. Técnicamente podríamos decir que se trata de un mal funcionamiento neurovascular que presenta múltiples facetas y al que se le suman otros síntomas de carácter somático, como pueden ser las náuseas, vómitos, edema de la mucosa nasal, retención de líquidos o contracturas musculares, sobre todo en el cuello. Suelen afectar a personas con marcada tendencia perfeccionista, ambiciosas y sometidas siempre a una alta autoexigencia. Aunque las causas de una migraña recurrente pueden ser muy diversas, es indudable que achacarlas a un posible trastorno psicosomático es una de ellas.

Aparato gastrointestinal

Las afecciones en el aparato gastrointestinal son diversas, pudiendo afectar aquellas que se localizan en la cavidad bucal, con especial incidencia en los aspectos odontológicos, hasta una amplia variedad de afecciones relacionadas con un funcionamiento deficiente del estómago, del intestino delgado, del intestino grueso así como de los principales órganos que tienen que ver con la digestión.

La sintomatología más frecuente está relacionada con la anorexia, el vómito, la náusea, la indigestión nerviosa, el exceso de gases, los eructos, la diarrea, el dolor epigástrico o el resfriado.

Uno de los aspectos más preocupantes en nuestra sociedad de consumo es la obesidad.

También en este caso, el exceso de peso puede estar relacionado con una serie de trastornos de índole psicológica. El impulso patológico que lleva a una persona a comer de un modo compulsivo puede transformarse en enfermedades como la bulimia o, en casos menos graves, a ser un paliativo de ciertas carencias o frustraciones. Es evidente, por otra parte, que existe un componente educacional que tendrá mucho que ver con el futuro comportamiento que tendrá un menor con relación a la comida dentro del marco de una familia disfuncional. Este aprendizaje, como es obvio, se hace extensivo a cualquier ámbito educacional familiar.

Otros sistemas afectados por las enfermedades psicosomáticas

El sistema respiratorio también se puede ver afectado, tanto en su expresión como en su acción. Comportamientos habituales como el llanto o la risa, la ira o la alegría, la decepción o la pena y, en definitiva, las emociones, implican cambios en la acción respiratoria. En los casos más extremos se pueden producir una serie de patologías como el síndrome de hiperventilación o el asma.

El sistema genital y urinario puede verse igualmente comprometido, con patologías que van desde la eyaculación precoz, pasando por la impotencia, los trastornos menstruales, las reacciones adversas frente al aborto, la esterilización o la contracepción.

El sistema endocrino, con enfermedades como la diabetes mellitus o el hipertiroidismo, y el sistema nervioso, con patologías como la neurastenia o las alteraciones respecto de la imagen del propio cuerpo, son otras de las causas que las emociones negativas son capaces de provocar en nuestro organismo.

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