El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es uno de los trastornos de ansiedad como la agorafobia.

En este trastorno produce inquietud, aprensión, temor y conducta repetitiva.

Los investigadores piensan que tal vez los circuitos cerebrales no funcionen adecuadamente en las personas con TOC. Tiene una tendencia familiar. Con frecuencia, los síntomas comienzan en la infancia o la adolescencia. Los tratamientos que combinan medicinas y terapia suelen ser eficaces.

Algunos ejemplos de obsesiones son el miedo a los gérmenes o el miedo a lastimarse. Entre las compulsiones se incluye lavarse las manos, contar, revisar una y otra vez las cosas o limpiar. Cuando no se trata, el TOC puede dominar la vida de una persona.

Causas del trastorno obsesivo compulsivo

El trastorno obsesivo-compulsivo es más común de lo que alguna vez se pensaba y la mayoría de las personas que lo desarrollan muestra síntomas hacia la edad de 30 años.

Hay varias teorías acerca de la causa del trastorno obsesivo compulsivo, pero ninguna ha sido confirmada. En algunos informes, este trastorno se asocia con un traumatismo craneal o con infecciones. Algunos estudios han mostrado que hay anomalías cerebrales en pacientes con este trastorno, pero se requiere de más investigación.

Síntomas del trastorno obsesivo compulsivo

El trastorno obsesivo compulsivo se trata utilizando medicamentos y terapia.

El primer medicamento que se considera usualmente es un tipo de antidepresivo llamado inhibidor selectivo de la recaptación de la serotonina (ISRS). Estos medicamentos abarcan:

  • Citalopram (Celexa)
  • Fluoxetina (Prozac)
  • Fluvoxamina (Luvox)
  • Paroxetina (Paxil)
  • Sertralina (Zoloft)
Si un antidepresivo ISRS no es efectivo, el médico puede prescribir un tipo de antidepresivo de la vieja generación llamado antidepresivo tricíclico. La clomipramina es uno de estos y es el medicamento más antiguo para el trastorno obsesivo compulsivo.

Efectos secundarios de la paroxetina

  • Dolor de cabeza.
  • Vértigos.
  • Falta de concentración.
  • Nerviosismo.
  • Pérdida de memoria o confusión.
  • Somnolencia.
  • Náuseas o vómitos.
  • Acidez y dolor de estómago.
  • Pérdida de apetito.
  • Cambio brusco de peso.
  • Cambios en el deseo o la capacidad sexual.
  • Sequedad en la boca.
  • Sudoración.
  • Dolor en la espalda.
  • Sensibilidad en las articulaciones.
  • Debilidad o rigidez muscular.
  • Menstruación dolorosa o irregular.
También pueden aparecer, más raramente, algunos efectos secundarios susceptibles de revestir una mayor gravedad. En el caso de que aparezcan hay que acudir de inmediato al médico:

  • Visión borrosa.
  • Alucinaciones.
  • Desmayos.
  • Arritmias.
  • Dificultades para respirar.
  • Dolor en el pecho.
  • Convulsiones.
  • Fiebre, sudoración, rigidez muscular y espasmos.
  • Ampollas o descamaciones en la piel.
  • Dolor de garganta, fiebre u otros síntomas de infección.
  • Paso inestable.
  • Entumecimiento u hormigueo en las manos, pies, brazos o piernas.
  • Manchas rojas en la piel.

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Tratamiento para el trastorno obsesivo compulsivo

Uno de los tratamiento que resultan beneficiosos para esta enfermedad es la terapia cognitivo-conductual, basada en la desensibilización sistemática. Esta terapia considera que las personas nacemos con una herencia y un determinado temperamento, con los cuales comienza a interactuar con su entorno, aprendiendo pautas de comportamiento, tanto beneficiosas como perjudiciales para sí mismo y/ o para los demás. El término conducta se entiende en un sentido amplio, abarcando conductas visibles, así como pensamientos, sentimientos y emociones.

Las características de este tratamiento son:

· Es una terapia de corta duración.

· Los consultantes pueden ser una persona, una pareja, una familia o un grupo.

· El paciente es protagonista en esta terapia y requiere un compromiso por su parte, el paciente no se limita a concurrir a las sesiones, sino que además va produciendo cambios graduales en su vida cotidiana. El terapeuta es directivo, va complementando la escucha con intervenciones que promueven no solo a la reflexión sino a la acción.

· Se incluyen tareas para realizar entre las sesiones, como forma de poner en práctica los aspectos trabajados en la consulta.

· Se genera una relación colaboradora entre terapeuta y paciente en el que el rol del terapeuta consiste en asesorar y acompañar en el camino al paciente en los cambios que se quieran promover.

· Está orientada al presente. La reflexión sobre el pasado tiene como finalidad generar cambios para el presente para conseguir una vida más plena y gratificante.