María tiene 24 años, es de carácter extrovertido y casi no tiene amigos. Son las 15h y ella come sola en una de las habitaciones de su casa; por el contrario, Mónica tiene la misma edad que María, pero es extrovertida y es integrante de múltiples círculos sociales.

Se podría pensar que se está hablando de dos personas distintas, pero no es así, ya que el trastorno de identidad disociativa se encuentra presente en María, quien durante la noche se hace llamar Mónica.

Según estudios practicados por psicológicos y psiquiatras, el 97% de las personas que lo padecen, sufrieron algún tipo de abuso durante su niñez.

Generalidades de la enfermedad

Las personas que padecen este trastorno metal no son capaces de retener información importante para ellas, pues en el caso de María, desconoce que Mónica existe y más aún que se encuentra casada.

Es importante resaltar que el trastorno de identidad disociativa aparece en la niñez, cuando el menor ha sido sometido a un constante abuso psicológico, físico o sexual y en muchos de los casos continúa en la vida adulta.

Síntomas

La depresión, fobias, comportamiento violento en algunos lapsos del día, baja autoestima, dolores de cabeza y amnesia son algunos de los síntomas que pueden alertar a los amigos y familiares de quién es propenso a desarrollar la enfermedad.

Aunque en una primera cita con el psiquiatra es complicado diagnosticar la identidad múltiple, actualmente los especialistas utilizan diversas técnicas como la hipnosis para ayudar al paciente a recordar lo que por un tiempo permanece aislado en el cerebro.

Identidad múltiple como tema principal del cine

El trastorno psicológico ha sido abordado en varias ocasiones en el séptimo arte, en películas como El club de la lucha e Identidad.

La vida de Shirley Ardell Mason fue descrita en un libro y posteriormente llevada al cine, en donde se cuenta sus múltiples identidades, en total 16, y cómo un especialista logra aliviarla de esta enfermedad.

Delincuentes también la padecen

Gran parte de los asesinos en serie desarrollaron el trastorno de identidad disociativa en su niñez. Cuando son detenidos por la policía, alegan que no recuerdan nada de los crímenes que las autoridades les imputan.

Uno de los delincuentes que se pensaba que tenía este desorden era el “Estrangulador de Boston”, Albert de Salvo, quien asesinó a 13 mujeres en los años sesenta.

Cuando la policía lo interrogó alegaba desconocer los asesinatos, y estudios psicológicos que le realizaron indicaban una posible identidad múltiple, puesto que había sufrido de violencia intrafamiliar por parte de su madre y eran mujeres de alrededor de 50 años las que ultimaba. Después se dio a conocer que no era una ruptura de la personalidad lo que tenía, sino que era esquizofrénico.

Tratamiento curativo en los pacientes

Las personas que sufren de este padecimiento tienen que acudir a varias sesiones psiquiátricas en donde hablarán acerca de los traumas sufridos en la infancia, así como se puede aplicar la hipnosis para exteriorizar las dos, tres, cuatro o más personalidades.

La situación por la que hayan pasado influirá de manera contundente en la total o parcial recuperación.