Los transgénicos y los conocidos como "organismos genéticamente modificados" o por sus siglas "OGM" son seres vivos a los que se les ha introducido uno o varios genes mediante técnicas de ingeniería genética.

La manipulación genética existe desde que se inicia la agricultura

El ser humano lleva practicando la modificación genética desde los inicios de la agricultura hace unos 10.000 años, primero seleccionando aquellas variedades que eran más productivas, posteriormente cruzándolas para obtener las mejores características de cada variedad unidas en una sola planta. Ese método presenta la desventaja de que es el azar quien determina qué genes se combinan, haciendo imposible predecir cuál va a ser el resultado. No obstante, podemos tener la certeza de que no importa a qué comercio acudamos, en ninguno encontraremos frutas ni verduras 100% naturales (véase imágenes bajo este artículo).

La ingeniería genética presenta la gran ventaja de acabar de una vez por todas con el handicap del azar, permitiendo la manipulación exacta del ADN, añadiendo además la posibilidad de introducir genes de otras especies. Algunos ejemplos del uso de esta tecnología son:

Existen multitud de leyendas urbanas en torno a los OGM

Hay que recalcar que el término "transgénico" hace referencia a un organismo que ha sido genéticamente modificado, por tanto, esa condición no garantiza que sea bueno o malo, tendríamos que preguntarnos qué gen es el que se ha modificado y para qué, no obstante, algunos de los argumentos más utilizados en su contra son:

  • No son naturales: este argumento se utiliza frente a casi cualquier avance científico y se basa en la premisa falaz de que lo natural es bueno; existen multitud de venenos extremadamente potentes y perfectamente naturales, desde plantas como la cicuta a la ponzoña de animales como la rana dardo. Además, se acompaña de otra falacia: "lo artificial es malo", la prueba más clara de que esa premisa es falsa la tenemos en la medicina, ¿existe algo más artificial que un marcapasos?.
  • Somos lo que comemos, si ingerimos algo artificial seguro que nos afecta: en un sentido estricto esa frase no es cierta, no asimilamos los genes de lo que comemos en nuestro ADN, así por ejemplo, por mucha carne de vaca que comas jamás te crecerán cuernos ni rabo.
  • Se reduce la biodiversidad: todo cultivo reduce la biodiversidad, sea transgénico o no, cuando roturamos un campo y lo sembramos nos cargamos la variedad de plantas que había y las sustituimos por una sola.
No obstante, empresas como Monsanto han utilizado la ingeniería genética de una forma totalmente contraria a la ética, el máximo exponente de esta mala praxis se encuentra en su herbicida "Roundup" que elimina de una forma fulminante cualquier tipo de planta a excepción de sus propias semillas (llamadas "Soya Roundup Ready"), Monsanto puso este potente herbicida en el mercado indicando que era totalmente biodegradable y no tóxico para animales domésticos ni personas, posteriormente se demostró que no era biodegradable, además el CNRS llegó a la conclusión de que estaba relacionado con el cáncer.