Los transexuales son hombres o mujeres que nacen con anatomía sexual diferente; de ahí el deseo de modificar las características sexuales propias y que no se corresponden con el género con el cual se sienten identificados.

Una mujer transexual es aquella que nace con anatomía masculina y el hombre transexual es el que nace con anatomía femenina. Evidentemente ambos tienen problemas con su identidad sexual; está en permanente conflicto con sus genitales.

Son estas personas las que, sintiendo el deseo de modificar sus particularidades sexuales, recurren a métodos científicos para adecuar sus deseos a la realidad. Estos individuos son los que suelen pasar por un proceso de reasignación de sexo.

Identidad sexual, orientación sexual

Son dos conceptos que se deben tener en cuenta a la hora de hablar de transexuales. El primero hace referencia a la atracción física hacia una persona (heterosexual, homosexual). El segundo término da cuenta del rol que adopta socialmente un ser humano respecto al sexo con el que nace (masculino, femenino). Si se asume un rol distinto al sexo de nacimiento estamos entonces en presencia de un transexual.

Reasignación de sexo

Antes de someterse a una reasignación de sexo los transexuales han acudido frecuentemente a diferentes tratamientos psicológicos, inclusive desde niños cuando sus padres se dieron cuenta del grave problema que ellos estaban padeciendo. Sin embargo estos procedimientos, en la mayoría de los casos, fueron un rotundo fracaso. Así lo ha manifestado la American Medical Association Commitee and Human Sexuality quién hizo pública la opinión médica dominante de que la psicoterapia no es efectiva para personas transexuales y, que además, la terapia de reasignación de sexo es más útil.

El profesional Flores Colombino manifiesta “La homosexualidad es una variante sexual. En cambio la transexualidad es un trastorno de la identidad. Estos serían los casos que se definen como cuadros en que el individuo posee genitales externos e internos que se suman a los trastornos genéticos. En estos casos la intervención quirúrgica es de reasignación de sexo y siempre se respeta la orientación sexual de la persona, porque pesa mucho más que lo genético o lo anatómico”.

Por otro lado el psiquiatra y endocrinólogo chileno Harry Benjamín definió la transexualidad como “el deseo irreversible de pertenecer a un sexo distinto al de nacimiento… esa identidad no es una elección y concluye que si la psiquis no puede adaptarse al cuerpo, entonces hay que trabajar el proceso inverso”.

Intervenciones quirúrgicas en diferentes países

Tailandia es un país muy popular y famoso por la cantidad de operaciones de cambio de sexo que allí se practican anualmente y además por los bajos costos para el paciente que quiera realizar este tipo de intervención. El precio ronda los cinco mil dólares y la complejidad para realizar el trámite es mínima y carece de trabas burocráticas. Es en este país donde se realizan entre dos a tres operaciones por día.

Prayuth Chokrunvaranont, de 49 años prestigioso cirujano, manifiesta que enseña su especialidad en la universidad de Chulalongkorn; ha hecho 300 operaciones de cambio de sexo y 600 cirugías estéticas. En general mis pacientes me dicen "quiero ser una mujer entera, quiero sentirme plenamente mujer, quíteme el pene”.

En Chile las operaciones de reasignación de sexo se realiza desde hace 28 años, son muy conocidas por los extranjeros, especialmente argentinos (aproximadamente unos 300 que se han operado), que viajan hasta ese país en busca de una transformación, nada más y nada menos que cambiar de sexo, de forma de vida y ser finalmente felices. Las operaciones son realizadas por el Dr. Antonio Salas Vyera.

Tecnología médica

El avance de la tecnología en esta área ha sido la salvación de los transexuales. Hoy en día tienen la gran oportunidad de cambiar de sexo gracias al progreso de la medicina y los nuevos métodos utilizados a nivel mundial. El empleo de hormonas sexuales sintetizadas, electrolisis, y las cirugías plásticas han permitido el “milagro”.

Atrás queda el sufrimiento que los transexuales han padecido durante siglos; ahora es posible adecuar el sexo físico a la psiquis. Quizás el único impedimento que se deba afrontar actualmente sea el factor económico, puesto que los costos de la cirugía de reasignación de sexo son casi inalcanzables para aquellos que no poseen un pasar económico holgado. Llegará el día, en nuestras modernas sociedades democráticas e integradoras, en que las organizaciones de salud pública y obras sociales se hagan cargo de los costos.