En los tiempos de crisis que corren, Noruega se presenta como un destino ideal para irse a trabajar durante una temporada. El país nórdico cuenta con una de las tasas de desempleo más bajas del mundo (3,5% según los datos de Eurostat de enero de 2010), por lo que encontrar trabajo (eso sí, de baja cualificación, tipo camarero, limpia platos o dependiente), es relativamente sencillo, especialmente entre los meses de mayo y octubre, los de mayor afluencia turística. Bergen, la ciudad más visitada de Noruega y puerta de entrada a los fiordos, es ideal para ello.

Además, se puede practicar inglés (el 95 por ciento de los noruegos hablan el idioma de forma fluida y muy correcta) y los sueldos son muy altos en comparación con el resto de Europa: se suele cobrar por horas y el salario mínimo es de 110 coronas noruegas (unos 14 euros).

Pasos básicos: acuerdo de Schengen

Antes de ir a trabajar a Noruega es fundamental solicitar la Tarjeta Sanitaria Europea: se puede hacer en cualquier oficina de la Seguridad Social. Con ella, se obtiene el derecho a la atención médica, tanto en caso de enfermedad como de accidente laboral. Eso sí, hay que pagar por la consulta (igual que hacen los ciudadanos noruegos, ya que el sistema es de copago), pero permite solicitar la devolución del dinero al regresar a España (es necesario guardar las facturas). Lo malo es que el tiempo de espera es de casi un año.

Pese a no pertenecer a la Unión Europea, Noruega sí que está integrada en el espacio Schengen, por lo que cualquier ciudadano europeo puede entrar en el país simplemente portando su documento nacional de identidad (aunque es muy recomendable llevar también el pasaporte). Ello permite residir y trabajar durante seis meses en el país sin ningún tipo de permiso adicional y ampliar este período de residencia de forma muy sencilla: una vez firmado un contrato de trabajo, sólo hay que presentarlo en cualquier comisaría de policía para obtener un visado de trabajo.

Solicitud de la Tax Card

Lo primero que hay que hacer para trabajar en Noruega es solicitar la Tax Card (algo así como la cartilla de impuestos) en la oficina correspondiente (se llaman Tax Office). Tardan unas tres semanas en expedirla y enviarla, por lo que es fundamental hacerlo con la mayor celeridad posible. Durante ese tiempo de espera está permitido trabajar, pero no cobrar. Para obtener la Tax Card, el trabajador tiene que indicar el tiempo que va a estar trabajando en el país y la cifra que estima que va a cobrar en el año natural (es decir, hasta el 31 de diciembre). Basándose en esos datos, se calcula el tipo impositivo que tiene que tributar.

En cualquier caso, la cifra de ingresos se puede modificar tantas veces como se desee. Posteriormente, al realizar la declaración de la renta en el mes de julio, se paga la diferencia o bien se recibe la compensación correspondiente en función de si se ha ganado más o menos de lo que se declaró.

El siguiente paso es abrir una cuenta bancaria. También es muy sencillo y totalmente gratuito. Además, la cuenta se puede dejar abierta todo el tiempo que se desee, ya que en Noruega no se paga comisión de mantenimiento. También es muy recomendable solicitar el Nettbank (para poder realizar operaciones a través de Internet): igualmente, es gratis y muy fácil de usar. Resulta muy útil para transferir el dinero a una cuenta española.

Pago y devolución de impuestos

Indicar que Noruega es uno de los países con mayor presión fiscal del mundo. El tipo impositivo mínimo ronda el 20% (para una estancia de 6 meses y unas ganancias de 30.000 coronas, algo menos de 4.000 euros). Si se prevé ganar menos de 30.000 coronas, o bien eres estudiante, se puede disfrutar de una tasa especial que oscila entre el 6% y el 10%. Si no se tienen claras las ganancias que se van a obtener, y teniendo en cuenta que la cifra se puede modificar de forma fácil y rápida, lo más aconsejable es indicar unos ingresos inferiores al límite de 30.000 coronas.

Además, el trabajador extranjero tiene derecho a percibir un 10,2% de lo que ha ganado durante el año, en concepto de vacaciones, y a solicitar la devolución del 10% de lo que ha pagado de tasas, siempre y cuando vaya a permanecer menos de dos años en el país.

Paro y jubilación en España

También es posible solicitar la convalidación del tiempo trabajado en Noruega, con el fin de que contabilice en España a la hora de percibir la prestación por desempleo, o bien aumentar el cómputo de años trabajados con vistas a la pensión de jubilación. Para ello, hay que acudir a las oficinas del NAV (la Administración Noruega de Trabajo y Seguridad Social), solicitar el formulario correspondiente, pedir al empresario que lo rellene y enviarlo por correo a la dirección indicada en él.