Excelentes nadadoras, las tortugas de orejas rojas son simpáticos reptiles que pasan gran parte del día en el agua. Las horas restantes suelen ocuparlas en tomar sol sobre troncos o rocas.

Cuando se adquieren en tiendas que venden mascotas, no tienen más de cinco centímetros de diámetro, pero con el paso del tiempo llegan a crecer, aproximadamente, hasta el tamaño de un plato grande. Otra de sus características es que los machos suelen ser más pequeños que las hembras; ellos, además, tienen la cola y sus garras de mayor envergadura.

Si se les mantiene en un ambiente cálido, se les alimenta con una dieta equilibrada y no se les expone a estados de estrés, es posible que estas mascotas acompañen por una decena de años o más.

Al momento de adquirir las tortugas de orejas rojas

Se recomienda comprarlas en criaderos autorizados para no incentivar el contrabando de especies animales y, además, asegurarse de que estén en buenas condiciones. La salud de las tortugas es importante también por las posibles patologías o infecciones que pudieran transmitir a las personas, especialmente a los niños quienes son más vulnerables a patógenos.

Al adquirir uno de estos reptiles, algunos veterinarios recomiendan recoger una muestra fecal para que un médico especialista en animales exóticos la analice y así pueda conocer su estado físico e indique algún tratamiento en caso de ser necesario.

El ambiente que necesitan

Estas especies de tortuga requieren un acuario en el que exista una zona con suficiente agua tibia para que el reptil nade y otra área seca donde pueda tomar sol. Como ensucian mucho su ambiente, principalmente por causa de sus materias fecales y al momento de comer, es importante realizar un aseo diario. Si esto no es posible, ayuda mucho alimentarlas en otro espacio, además de contar un filtro de agua, lo que permite mayor distancia entre cada cambio de agua. Como sea, es imprescindible hacer un lavado completo una vez al mes.

Al recambiar el agua, ésta debe estar tibia. Sucede que cuando una tortuga de orejas rojas tiene frío, no come y baja su actividad. Por todo esto, se hace necesario también contar con un termómetro que permita manejar y controlar la temperatura en cerca de 24°C. Con la idea de mantener esta condición, en las mismas tiendas de mascotas se pueden adquirir calentadores adecuados para acuarios. Aunque se trata de aparatos con muy bajo voltaje, siempre es necesario revisarlos continuamente y asegurarse de que las conexiones eléctricas sean muy seguras.

Espacio para nadar

Es necesario que el agua sea suficiente para que el animal pueda desplazarse cómodamente, esto es, una profundidad mínima de diez centímetros o dos veces el largo de su cuerpo, y una longitud de al menos tres veces la extensión de su estructura por cuatro o cinco veces su longitud.

Para facilitar la salida y entrada del agua, el acuario debe tener una rampa; puede estar hecha con piedras redondeadas, corcho o un pequeño tronco sin puntas filosas.

Otra preocupación es destinar un área más fresca, donde la tortuga pueda regular su temperatura corporal si ésta se eleva mucho.

En días de calor y sol se recomienda sacar a las tortugas de su acuario, teniendo cuidado de no dejarlas en un recipiente que concentre calor.

¿Qué comen las tortugas de orejas rojas?

Cuando están en su ambiente natural, se alimentan de plantas y pequeños peces, anfibios y caracoles de agua. En cautiverio, es importante entregarles una alimentación equilibrada y con variedad, combinando productos alimenticios especialmente formulados para estos reptiles con elementos que contengan proteína de origen animal, como lombrices y crustáceos criados para alimento.

Una gran parte de la dieta también debe componerse de vegetales, por ejemplo, hojas de repollo, zanahoria rallada y plantas acuáticas comestibles; éstas últimas pueden ubicarse en los acuarios para que las tortugas las muerdan mientras nadan.

Junto con alimentarlas, es aconsejable que cada semana se agreguen en el agua bloques de calcio, un suplemento de vitaminas o minerales para reptiles.