El 14 de noviembre el Gobierno del Estado de Chihuahua conmemoró el centenario del alzamiento, en el pueblo de Cuchillo Parado, al norte de la entidad, de uno de los personajes olvidados de la Revolución Mexicana, siempre opacados por el brillo de figuras como Francisco I. Madero, Zapata o el legendario Francisco Villa.

Hace cien años, un 14 de noviembre, Toribio Ortega al frente de 60 hombres se adelantó al resto de revolucionarios y se alzó en armas contra el gobierno de general Porfirio Díaz, en Cuchillo Parado.

El Congreso del Estado celebró en este pueblo, perteneciente al municipio de Coyame del Sotol, una solemne sesión en la que se entregó la recientemente instaurada medalla al mérito Toribio Ortega, a la señora Pilar Juárez Torres, quien es hija de uno de los seis únicos supervivientes que volvieron al pueblo de aquel grupo de 60 que se levantaron contra el porfiriato a las órdenes de Ortega. Pilar Juárez tiene 89 años, nació en Cuchillo Parado, vive en este pueblo junto a sus tres hijos y nietos, y asegura que en Cuchillo Parado, el primer pueblo que se levantó contra la dictadura, acabará sus días.

Levantamiento de Toribio Ortega

Después de que Francisco I. Madero llamara a las armas a los mexicanos con el Plan de San Luis Potosí, el 14 de noviembre de 1910, en Cuchillo Parado, Toribio Ortega se puso al mando de unos sesenta hombres para protagonizar el primer alzamiento revolucionario contra Porfirio Díaz, adelantándose a la fecha marcada por Madero en su plan (el 20 de noviembre).

Biografía del primer revolucionario

Toribio Ortega Ramírez nació en Coyame, Chihuahua, el 16 de abril de 1870, en el seno de la familia formada por Teodoro Ortega e Isidora Ramírez. Toribio vivió su infancia en Cuchillo Parado, después de que sus padres trasladaran allí su residencia, realizando en esta población sus estudios primarios.

Hombre inquieto, dispuesto y de un valor solo equiparable a su inteligencia, Toribio Ortega fue dependiente en una tienda en la ciudad de México, volviendo en 1896 a su pueblo para abrir un pequeño comercio. Se dedicó también a la agricultura, enfrentándose con cacique locales, como los Creel y los Terrazas. Fue presidente del Club Antirreelecionista de Cuchillo Parado, presidente municipal de Cuchillo Parado y jefe de Rurales.

Cuchillo Parado, cuna de la Revolución

Tras su levantamiento en armas atacó su pueblo el 14 de noviembre de 1910, al frente de un grupo de hombres, la mayoría de ellos campesinos desarmados, aliándose posteriormente con el líder maderista en el estado de Chihuahua, Abraham González, bajo las órdenes directas de otro de los líderes más destacados de esta fase de la Revolución Mexicana, Pascual Orozco. A su mando participó en el combate librado en la cercana ciudad de Ojinaga y en la toma de la capital, Chihuahua, alcanzando el grado de Teniente Coronel.

Tras un lapso de paz, después de la firma de los tratados de Ciudad Juárez, en 1912 volvió a la Revolución al frente de 180 hombres contra los orozquistas que se levantaron contra el gobierno de Francisco I. Madero. Después de demostrar su valor en varios frentes dentro del estado de Chihuahua, fue ascendido al grado de Coronel, después de la aniquilación del orozquismo lograda por Victoriano Huerta.

El descanso de este guerrero volvió a ser breve, tras los acontecimientos de la Decena Trágica, incorporándose a las fuerzas de Francisco Villa, siendo nombrado segundo al mando de su brigada, participando activamente en las batallas de San Andrés, Ciudad Camargo y Avilés, entre otras. Comandó la Brigada “González Ortega” de la legendaria División del Norte, con la que participó en el ataque a Chihuahua, la toma de Ciudad Juárez y las batallas de Tierra Blanca y Ojinaga.

Toribio Ortega, villista destacado y fiel

Tras la toma de Torreón, donde participó con el grado de General Brigadier, pasó a convertirse en uno de los hombres más importantes de Villa, a quien se mantuvo leal tras la escisión revolucionaria en 1914, llevando a cabo la campaña por San Pedro de las Colonias, Saltillo, Monterrey y Zacatecas. Toribio Ortega le dio un sentido agrarista a la Revolución en el Norte de México.

Toribio Ortega, el hombre que se adelantó a la Revolución, murió en 1916 en la ciudad de Chihuahua, donde había sido enviado por Francisco Villa después de enfermar de fiebre tifoidea.