El sol, nuestra estrella por excelencia, que hace posible la vida en nuestro planeta, nos proporciona energía a raudales, y tiene multitud de efectos positivos en nuestro organismo.

El sol tomado de forma adecuada es beneficioso para nuestra salud, al combatir ciertas afecciones de la piel como el acné o la psoriasis, además de atenuar las cicatrices. Incluso es excelente para la dermatitis atópica del adulto.

Bronceado natural, el más saludable

Tomar el sol es una actividad agradable, que asociamos con el ocio y las vacaciones. Los científicos están de acuerdo en que tomar el sol con moderación es beneficioso para la salud, al favorecer la circulación sanguínea, aliviar enfermedades de la piel, y combatir el cansancio, la depresión o el estrés.

No obstante, también puede llegar a ser un arma de doble filo, porque una exposición prolongada al sol, puede acarrear una serie de problemas, al secar la piel en exceso y predisponerla a las arrugas prematuras, incluso en el peor de los casos se pueden llegar a contraer graves enfermedades.

Otros problemas estarían en el agotamiento de la vitamina B la responsable de ayudar a nuestro organismo a formar la melanina, sustancia que ayuda al bronceado.

La levadura de cerveza es uno de los pocos alimentos que compendia todas las vitaminas del grupo B, siendo estas vitaminas hidrosolubles, es decir, su exceso se elimina a través de la orina.

Otros alimentos aliados para la toma del sol además de la levadura de cerveza, estarían en los cereales integrales, el germen de trigo, y también en los huevos y la leche.

Tomar el sol: bronceado sano y controlado

Señalar que un bronceado responsable incluso puede resultar un afrodisíaco, el más natural, al estimular la secreción de la glándula del cerebro denominado epífisis, produciendo reacciones nerviosas que se localizan en los órganos sexuales.

La mejor forma de tomar el sol es en movimiento, por ejemplo, si estamos en la playa se puede pasear por la orilla o bien practicar algún deporte liviano como un partido de palas.

El bronceado estimula el sistema inmunitario, mejora el aspecto de la piel, ayuda a fijar el calcio en los huesos previniendo la descalcificación de los mismos, y sobre todo mejora el estado de ánimo.

Broncearse: tips para un buen bronceado

La exposición al sol es conveniente hacerla en las primeras o finales horas del día, es decir entre nueve de la mañana y como mucho hasta el mediodía, y por la tarde a partir de las cinco horas.

La duración de los baños solares, debemos aumentarla de manera progresiva, así los primeros días será suficiente con un tiempo máximo de veinte minutos, para poco a poco ir incrementando el tiempo de exposición al sol.

Al tomar el sol es imprescindible usar cremas con un filtro de protección solar, el adecuado a cada tipo de piel, las pieles más blancas necesitan un más alto grado de protección.

Es recomendable vestir ropas que nos protejan y utilizar gafas de sol con graduación homologada. Y tras la exposición al sol cuidar la piel con cremas hidratantes.

Remedios caseros en casos de quemaduras solares

Las radiaciones solares pueden tener efectos demoledores en nuestra piel si no se toman las precauciones debidas. La exposición intensiva a los rayos ultravioleta produce quemaduras, envejecimiento cutáneo prematuro y dependiendo del tipo de piel puede llegar a producir melanomas, además de afectar a la córnea, la conjuntiva y el cristalino del ojo.

Por fortuna la mayoría de estos casos pueden tratarse, sin embargo, la piel guarda memoria, y siempre recordará las agresiones sufridas. Y una cosa es segura, que la exposición prolongada al sol acelera el envejecimiento cutáneo.

Si sufrimos quemaduras leves por la exposición solar, se pueden aplicar unas sencillas recetas caseras, que para nada van a perjudicar a la piel:

  • La pulpa de un pepino triturada, tiene efectos calmantes y refrescantes
  • El jugo de patata o su ralladura calma la picazón
  • Va muy bien aplicarse compresas de las infusiones de algunas plantas medicinales que poseen propiedades calmantes como la salvia, la ortiga o la manzanilla.
  • Puede servir la mezcla de agua con vinagre
  • Así como también la mezcla a partes iguales de aceite de oliva y vinagre
Una loción elaborada a base de una cucharada de aceite de oliva, otra de glicerina y 2 gotas de aceite de eucalipto o tomillo, se mezcla el aceite de oliva y la glicerina, y cuando la mezcla esté bien repartida, se añade el aceite de eucalipto. Esta loción puede aplicarse directamente sobre la piel quemada por el sol.

Manchas de sol, cómo evitarlas

Nunca se tomará el sol con maquillaje, ni se aplicará ningún tipo de colonia antes de la exposición al mismo, ya que pueden aparecer manchas inesperadas. Asimismo hay que aplicarse generosamente cremas protectoras, tanto tras la exposición a los rayos ultravioleta como antes de la misma.

Un bonito bronceado se consigue, sin poner en peligro la salud, potenciándolo desde dentro y desde fuera.

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