La Primera Comunión es una celebración católica que conmemora la primera vez que uno de sus fieles recibe el sacramento de la Eucaristía. Un momento esperado con ilusión por los niños católicos que comparten y celebran este momento con la familia y los amigos. En la actualidad, la Primera Comunión es todo un acontecimiento social, cuyo presupuesto puede llegar a dispararse pues implica desde la compra de un traje para la ceremonia, a la fiesta, los recordatorios y los regalos posteriores.

La celebración de la Primera Comunión

La Primera Comunión es una de las celebraciones religiosas más esperadas por los niños católicos de ocho y nueve años, ya que suele ser a estas edades cuando se celebra. A veces puede adelantarse o retrasarse un poco, por ejemplo, para que hermanos de diferentes edades puedan celebrarla juntos. Y, en general, cualquier miembro de la iglesia católica que haya recibido el bautismo puede tomarla, independientemente de su edad.

La Primera Comunión es motivo de fiesta para los niños, la familia y los amigos. En España, el mes de mayo suele ser el elegido mayoritariamente para su celebración. Si bien desde la Iglesia Católica se pide sencillez y moderación en este momento tan especial, lo cierto es que las celebraciones pueden llegar a ser realmente importantes, suponiendo un notable esfuerzo presupuestario para las familias.

El vestido o el traje de la Primera Comunión

Uno de los elementos esenciales para esta celebración es el traje: tradicionalmente un vestido blanco para las niñas y un traje formal para los niños. En el caso de las niñas, cada vez está más de moda elegir vestidos espectaculares que las transformen en pequeñas princesas. Tal es así, que incluso los grandes diseñadores de moda han comenzado a diseñar trajes de Primera Comunión que ya se han visto en algunas pasarelas de moda, como la de Cibeles en Madrid.

Pero lo clásico es recurrir a alguna de las múltiples firmas de infantiles que ofrecen este tipo de prendas, desde las más sencillas a las más sofisticadas, y en un amplio rango de precios.

El banquete

Una de las grandes decisiones a la hora de organizar una Primera Comunión es cómo y dónde celebrar la fiesta posterior a la ceremonia. Una de las opciones, en principio, más modestas y sencillas, es hacer una celebración en casa. Todo dependerá del espacio del que se disponga, el número de invitados y el presupuesto que se quiera invertir en el catering. De forma tradicional, las comuniones se realizan por la mañana, por lo que es habitual invitar a comer a los asistentes. Sin embargo, en los últimos tiempos también se ofician ceremonias por la tarde, por lo que se puede ofrecer una merienda o cena ligera.

Otra forma muy extendida de celebrarlo es mediante una comida o banquete que se realiza en algún establecimiento hostelero. Dependiendo del número de comensales y de la calidad del menú, saldrá más o menos caro, siendo este, en general, el punto que más suele encarecer la celebración. A la hora de buscar restaurante, siempre es conveniente elegir uno que cuente con espacios abiertos y jardines que permitan a los niños salir a jugar a sus anchas.

Recordatorios de Primera Comunión

Un clásico de las Comuniones son las tarjetas de recuerdo o recordatorios que los niños reparten entre los asistentes. De forma general, estos recordatorios llevan el nombre del niño, la fecha de la primera Eucaristía y algún motivo gráfico religioso relacionado. Los recordatorios pueden encargarse en las papelerías e imprentas, que suelen prestar este servicio cuando se acerca la temporada de las comuniones.

También pueden elaborarse en casa, a partir de plantillas que ofrecen diferentes páginas web o alguna de las plantillas que ofrece Microsoft Word, que pueden tematizarse con imágenes propias de esta celebración. Posteriormente pueden imprimirse en casa, o recurrir a los servicios de una imprenta profesional, que probablemente ofrezca mejores resultados y mayor comodidad.

Últimamente está también de moda obsequiar a los invitados con algún pequeño detalle, tal y como se hace en las bodas. Suelen ser pequeños regalos personalizados con el nombre del niño y la fecha de la celebración. Algunas ideas originales incluyen cajitas con chocolatinas, marca páginas, abrecartas, figuritas decorativas, etc.

Regalos para la Primera Comunión

Es costumbre habitual ofrecer al niño que toma la Primera Comunión un regalo. Tradicionalmente se regalaban objetos destinados a perdurar en la memoria del niño y que guardaran relación con la celebración religiosa, como una Biblia nacarada, un rosario, joyería como cadenas de oro o esclavas, marcos para fotos o un diario personal.

También era frecuente regalar un reloj, que solía ser el primer reloj del niño. En la actualidad, los regalos que se ofrecen tras la Primera Comunión son de lo más variados y van desde el clásico reloj o el diario a las cámaras de fotos digitales, consolas y videojuegos, marcos digitales, material escolar, etc.

Un reportaje fotográfico para inmortalizar la Primer Comunión

Como otra de las tradiciones asociadas a esta celebración está la contratación de un reportaje fotográfico de la Primera Comunión. Esto permite a la familia y amigos atender la celebración y despreocuparse de la cámara de fotos o vídeo. En la actualidad, con las cámaras digitales, es fácil y sencillo inmortalizar el momento. Pero recurrir a un fotógrafo profesional siempre garantiza un completo reportaje de calidad, sin fotos desenfocadas o movidas y con imágenes de todos los momentos importantes de la ceremonia y de la celebración posterior.

Presupuesto para una Primera Comunión

Si se suman todos los gastos que implica celebrar de forma clásica una Primera Comunión, el gasto que debe afrontar una familia resulta bastante elevado. Análisis recientes indican que el coste medio de una Primera Comunión es de 3.600 euros. Aún así, siempre existen formas de rebajar este presupuesto, con celebraciones más sencillas y modestas en las que lo realmente importante sea compartir con la familia y amigos un momento de gran relevancia en la vida de una persona católica.