El acoso, la vergüenza, el ser agredido y ser víctima de uno o más estudiantes, es parte de esta violencia, que se ha visto modificada e incrementada en los últimos tiempos, por las redes sociales y la Internet, por lo menos en los Estados Unidos y en México.

El bully es una palabra del idioma inglés que significa matón o agresor y de ahí se deriva este acto.

Sobre todo son los preadolescentes y adolescentes quienes padecen este mal que ha llegado a extremos tan graves como el suicido, problemas alimenticios como la bulimia, la anorexia y la auto mutilación. Existen casos no tan severos, pero que hacen que los niños se llenen de ira, sentimientos de culpabilidad, y baja autoestima.

El cambio drástico bel bullying en esta época

El ser blanco de bromas y acoso en las escuelas ha existido durante muchos años y la mayoría ha pasado por este tipo de actos, pero las cosas han cambiado drásticamente en la sociedad de hoy.

Una de las maneras que se están usando con mayor regularidad para avergonzar, amenazar y humillar a los preadolescentes o adolescentes es el cyberbullying, que se hace a través de las redes sociales y de los teléfonos móviles, escondiéndose en el anonimato de las redes, pueden llegar a causar graves problemas.

Ha llegado a tal grado el problema que ya son miles los niños que no quieren asistir a las escuelas por el temor de ser victimizados por otros estudiantes tanto en los Estados Unidos como en México.

La televisión e internet han sido una gran influencia en la violencia

La violencia ha incrementado y generalizado a través de la televisión y de Internet.

En Estados Unidos ya son muchos los artistas que se han unido a las campañas en contra del bullying, sobre todo celebridades jóvenes que tienen millones de seguidores como Justin Bieber cantante de 17 años, Lady Gaga que es la más seguida por twitter, Demi Lovato, Miley Cyrus y Selena Gómez, estas últimas tres salidas de películas de Disney, por eso en este momento son tan influyentes en los preadolescentes y adolescentes.

En México ya se están tomando medidas similares. El presidente Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala de Calderón ya han hablado mucho al respecto y se está impulsando la campaña de Escuelas sin Violencia, distribuyéndose miles de carteles con el mensaje de que la violencia, no debe ser parte del aprendizaje ni de la educación.

La raza, la religión, el ser distinto influye para ser víctima del acoso

El acoso y las amenazas entre los más jóvenes se da por su raza, color, religión, preferencia sexual o porque no son deportistas o populares. El preadolescente y adolescente carece de la madurez suficiente para saber enfrentar estos retos por sí solo y tienen miedo de acercarse a cualquier persona para poder hablar de este tipo de problemas.

Para los padres es muy difícil detectar este tipo de problemas en sus inicios, es hasta que ya se ven ciertas actitudes que los padres empiezan a ver por donde pude estar el problema. La mayoría de los niños son los que llegan a comentar a sus padres que es lo que les está pasando ya que los maestros son los últimos en darse cuenta de esta clase de violencia.

El que ejerce el bullying quiere tener el poder absoluto del otro y tenerlo bajo su dominio absoluto, lo hace a base de insultos, palizas, amenazas y haciendo uso de las redes sociales y los teléfonos móviles.

El sociólogo noruego Dan Olweus fue el pionero en el estudio de este comportamiento en 1973, siendo éste el primero en definir este fenómeno: “Un alumno es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto de forma repetida y durante un tiempo a acciones negativas que lleva a cabo otro alumno o varios de ellos”.

La familia, la escuela y el gobierno son fundamentales en la lucha en contra del bullying

La familia y los maestros son fundamentales para ayudar a evitar este gravísimo problema.

Los padres deben fomentar la unión, los valores, reglas de comportamiento y sobre todo límites que ayudan en la prevención del bullying. Ahora es mucho más común ver que los padres no están en casa, quizá los dos trabajan y dejan a los hijos sin supervisión. Se ha perdido la comunicación entre padres e hijos, ahora los tratan como si fueran sus amigos y ese es un grave error.

No son amigos de sus hijos, son sus padres y estamos obligados a imponer reglas y límites. Se debe de tener mayor comunicación con los hijos, fomentar la confianza de ellos hacia los padres y aprender a saberlos escuchar.

Las escuelas han cerrado los ojos ante esta terrible realidad y se debe de empezar a tomar medidas drásticas para poder frenar esta ola de violencia que está atacando en muchos países.

El bullying se debe de cortar por la raíz. Las familias, las escuelas, los gobiernos y los medios de comunicación tienen en sus manos el deber de hacerlo.

Los padres apenas se empiezan a percatar de que el bullying no es lo que muchos de nosotros pasamos hace tiempo ya. Es una manera mucho más violenta que crea victimas con efectos más poderosos que hace años.

Los padres de familia deben de estar mucho más atentos a este tipo de situaciones y no menospreciar a sus hijos.