La riqueza vigorizante de sus ingredientes junto con el entorno afrodisíaco en que surgió, llevó a la consagración de un tentempié energético servido casi de manera clandestina en los burdeles italianos, como un postre de extrema popularidad alrededor del mundo por la exquisitez de sus texturas, colores y delicioso sabor. Es por esto y por la evolución de la receta original, que el tiramisú goza ahora de fama internacional entre los amantes y expertos de la gastronomía.

La doble moral y orígenes inciertos del Tiramisú

Si bien existen dos (o más) versiones principales respecto a su origen, ambas atribuyen propiedades afrodisíacas al postre y le confieren cualidades especiales para los momentos de pasión y desempeño físico en las artes amatorias.

Una de las vertientes históricas respecto a la génesis del tiramisú, que literalmente se traduce del italiano como "tírame arriba o que te levanta", involucra (al igual que la creación de muchos platillos alrededor del mundo) al capricho de algún poderoso amante de la comida, sin ser la excepción, un afamado y despilfarrador duque italiano del siglo XVII.

El Gran Duque de Toscana, Cosme III de Médicis no solo era amante de la comida, también era asiduo asistente a burdeles y se codeaba con la nobleza cortesana de la época, ensombreciendo su mandato también por el despilfarro de su riqueza entre el clero, el sexo y, desde luego, la comida.

Se dice que Cosme III probó la versión experimental o el prototipo de este postre y quedó fascinado, por lo que se comenzó a llamarse al tiramisú "La Sopa del Duque" por varias zonas de Italia, rebasando las fronteras de la realeza y poder, llegando entonces a la popularidad entre las cortesanas y quienes administraban los centros nocturnos y de comercialización sexual.

Entre los burdeles italianos, gozaba de la predilección entre asistentes y empleados, quienes experimentaban sensaciones revitalizantes y vigorizantes para el mantenimiento de los encuentros sexuales durante las prolongadas jornadas de placer que se ofrecían en los excitantes lugares.

Se acostumbraba a servirse antes de cada encuentro "amoroso", como tentempié afrodisíaco capaz de despertar al espíritu y cuerpo de manera notable.

La versión contemporánea sugiere que este postre, prácticamente está en pañales dada su corta existencia en los recetarios y guías culinarias (incluso, los grandes libros de cocina italiana de antaño no mencionan la existencia del tiramisú, mucho menos incluyen su receta). Al parecer, el postre surgió a mediados del siglo XX y su receta ha sido objeto de debate (junto con su nacimiento).

Sin embargo, a pesar de los siglos de diferencia entre una y otra versión, el tiramisú coincide en sus orígenes clandestinos y en sus fines energéticos afrodisíacos.

Se acostumbraba a servirse a clientes y cortesanas, por parte de las mujeres que administraban y gestionaban los encuentros sexuales en los burdeles italianos en los años 50´s, se les sugería de forma cortés "comieran ese tentempié (o te tira su)" y disfrutaran del momento.

Del afrodisíaco al antidepresivo: el tiramisú del siglo XX

La exclusividad del dulce italiano estaba definida por su oferta únicamente en los centros nocturnos y prostíbulos a mediados del siglo pasado, pero fue un toque de queda político y el ingenio de los cocineros que laboraban en los burdeles para salir adelante. Una senadora italiana propuso el cierre de los centros de vicio y encuentros sexuales a finales de la década de 1950, lo cual cesó la preparación del tiramisú y puso en riesgo la futura predilección por el postre, mas no por mucho tiempo.

Originalmente el tentempié ofrecía sensaciones energéticas dadas las propiedades de sus ingredientes (aun sin conocerlos con certeza), pero luego de la salida de la receta de los burdeles de Italia, sus ingredientes fueron variados para diversificar su inclusión en los menús de distintos restaurantes y cocinas, acercándolo a la gloria de la que actualmente goza.

Las propiedades adjudicadas al peculiar y delicioso platillo dulce son consideradas afrodisíacas por el poder que tienen el café, el licor y el cacao para despertar a los sentidos y alertar, tanto a la mente, como al cuerpo. Sin embargo si de catalogar sus propiedades se trata, las características de sus ingredientes y las sensaciones que estos generan en quienes prueban este manjar, son de ánimo y alegría, regidas por las propiedades antidepresivas del cacao y esa dulzura que vienen en ese empaque de lujo comestible.

A pesar de debatirse su origen los siglos XVII y XX, el tiramisú escapó de la condena de ser servido clandestinamente durante los encuentros sexuales en los burdeles italianos, para consagrarse como el postre favorito de muchos alrededor del mundo, pasando del efímero placer carnal, al dulce placer culinario.