Las empresas realizan inversiones con el objetivo de seguir funcionando en las mejores condiciones posibles, adaptándose a realidades variables. Una primera y sencilla clasificación tiene que ver con el tiempo de duración de la inversión.

Inversiones empresariales a corto plazo e inversiones a largo plazo

Así, las inversiones se pueden dividir en inversiones a largo plazo, si su duración es superior a un ejercicio, e inversiones a corto plazo si su duración es inferior a un ejercicio. Lo lógico es que las inversiones a corto plazo sean inversiones pequeñas, mientras que las inversiones a largo plazo sean inversiones de cierta envergadura.

Otro elemento relacionado con la inversión y la temporalidad sería el número de flujos de caja. Así, tendríamos los siguientes tipos de inversiones:

  • Inversiones de un solo pago y un solo cobro
  • Inversiones de diversos pagos y un solo cobro.
  • Inversiones de un solo pago y diversos cobros
  • Inversiones de diversos pagos y diversos cobros.
Este elemento es importante ya que a la hora de valorar la viabilidad de una inversión, el factor temporal, así como el número de pagos y cobros, así como la depreciación del valor del dinero es una cuestión fundamental.

Función de las inversiones dentro de la empresa

Otra forma de clasificar las inversiones se realiza teniendo en cuenta la función de dicha inversión. A la hora de establecer diferentes categorías de inversión dentro de la empresa hay que tener presente cuál es la función de dicha inversión. Así encontramos las siguientes formas de inversión según la función de la inversión en la continuación de los procesos de la empresa:

  • Inversiones de expansión. Las inversiones de expansión son aquellas inversiones realizadas con el objetivo de atender una demanda creciente. Así, las empresas pueden invertir en maquinaria con el objetivo de aumentar su producción
  • Inversiones de renovación. Las empresas deben sustituir sus activos obsoletos por activos nuevos.
  • Inversiones de modernización o de innovación. Son aquellas inversiones en las que la empresa intenta mejorar sus productos existentes o para el lanzamiento de nuevos productos.
  • Inversiones estratégicas. Las empresas realizan algunas inversiones con el objetivo de consolidar la situación de la empresa en el mercado respecto de la competencia.

Invertir en época de crisis

Algunas empresas, en las épocas de crisis deciden no invertir al considerar que un momento de desaceleración económica no es el mejor momento para realizar inversiones. Sin embargo, otras, deciden que, precisamente la época de crisis es el momento idóneo para diferenciarse de las empresas de la competencia. Naturalmente, hay que actuar con cautela, pero no invertir, puede ser, en ocasiones más peligroso que el hecho de realizar algún tipo de inversión.