La incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina. Es un síntoma de otras enfermedades o problemas fisiológicos que afecta a ambos sexos, pero especialmente a las mujeres.

El problema que tiene esta disfunción, es que produce vergüenza en la mayoría de los casos, lo que conlleva a que en muchas ocasiones se mantenga oculta, incluso a los profesionales sanitarios. El no pedir ayuda impide la aplicación del adecuado tratamiento.

A la persona afectada le causa un problema psicosocial e higiénico. Es frecuente que se sienta sucia, que no quiera salir de casa, que intente no acercarse a la gente, que disminuya la libido y la autoestima. Es importante el apoyo familiar y acudir al médico que corresponda para recibir la información y el tratamiento adecuados.

Fases de la dinámica miccional

La vejiga se va llenando con la orina proveniente de los uréteres, aumentado su capacidad gracias a su elasticidad y a la distensión del músculo detrusor que forma parte de su pared. La capacidad normal de la vejiga oscila entre los 350-500 mililitros.

  • Fase de llenado
En esta fase la uretra permanece cerrada para impedir el escape de orina al exterior, manteniendo el esfínter uretral interno y el esfínter uretral externo cerrados. Esto es favorecido por los músculos perineales.

  • Fase de vaciado
Al alcanzarse el límite adecuado de la capacidad vesical, se produce la relajación voluntaria del esfínter uretral externo, produciendo la apertura de la uretra, se contrae el músculo detrusor al mismo tiempo que se abre el esfínter uretral interno involuntariamente. Comienza la expulsión de la orina, a través de la uretra y alcanzando el exterior a través del meato uretral.

Tipos de incontinencia urinaria

Incontinencia de urgencia

Pérdida involuntaria de orina en el momento que se tiene un deseo intenso de orinar. Hay dos tipos de incontinencia de urgencia:

  • Incontinencia de urgencia motora, provocada por la hiperactividad del músculo detrusor.
  • Incontinencia de urgencia sensorial, la causa es una hipersensibilidad de la vejiga.

Incontinencia de esfuerzo

Es la pérdida involuntaria de orina cuando se realiza algún ejercicio físico.

Incontinencia refleja

Está relacionada con patologías neuronales.

Se produce una contracción del músculo detrusor y una relajación uretral involuntaria. En este caso, no se nota que la vejiga está llena, por lo que no existe en deseo de miccionar.

Incontinencia por rebosamiento

Está relacionada con un vaciado incompleto de la vejiga, causado generalmente por una obstrucción uretral o por una sobredistensión vesical. En este caso, la pérdida de orina es continua. Son pequeñas pérdidas de orina de forma permanente.

Incontinencia inconsciente

En este caso, la persona no se da cuenta de la pérdida de orina y además, no tiene sensación de urgencia. Está relacionada con patologías neurológicas.

Diagnóstico de la incontinencia urinaria

El diagnóstico se realiza con la historia clínica, con exámenes físicos y con estudios complementarios, que son:

  • Diario miccional: Registro exhaustivo durante un período de tiempo de todo lo relacionado con la micción. Cantidad, frecuencia, pérdidas y sensación entre otros. También se lleva un control de la ingesta de líquidos.
  • Test de la compresa: Mide el incremento de peso una compresa después de hacer ejercicios e ingerir una cantidad de líquidos determinada.
  • Test de incontinencia: Mide el grado de incontinencia al realizar algún esfuerzo.
  • Pruebas de laboratorio: Ayudan a descartar infecciones.
  • Estudio urodinámico: Estudia las fases de llenado vesical, el comportamiento de la vejiga, la uretra y de todos los mecanismos encargados del cierre.
  • Técnicas de imagen: Ecografías, urografías y cistografías.
Realizar un adecuado diagnóstico es muy importante a la hora de elegir un tratamiento. Todo depende del tipo de incontinencia y la causa.

Tratamiento de la incontinencia urinaria

El tratamiento puede ser:

  • Quirúrgico.
  • Farmacológico.
  • Rehabilitador.
  • Paliativo.
Hay que recordar que antes de llegar a estos casos, lo principal es la prevención. Existen ejercicios que previenen la incontinencia urinaria ejercitando el suelo pélvico, aumentando la fuerza y contractibilidad de los músculos que ayudan al cierre uretral. Además, al aumentar la calidad del suelo pélvico, también aumentará su función de soporte de las vísceras pélvicas.