En primer lugar, se inicia el análisis de este tema desde el concepto que el propio Código Penal español atribuye al asesinato, para poder así distinguirlo de otras figuras. De este modo, dice el Código Penal en su artículo 139 que ‘Será castigado con pena de prisión de quince a veinte años, como reo de asesinato, el que matare a otro concurriendo alguna de las circunstancias siguientes:

- Con alevosía

- Por precio, recompensa o promesa

- Con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.’

Una vez conocidos los requisitos que la ley establece para que un hecho pueda ser considerado como asesinato, y distinguirlo así de otras figuras afines como puede ser el homicidio (que se castiga con pena de diez a quince años) se aborda la clasificación de asesinos en serie como organizados y desorganizados.

Asesinos en serie organizados

Los asesinos en serie organizados preparan de forma meticulosa el crimen, toman precauciones con el fin de no dejar huellas, suelen buscar un lucro económico aunque no en todos los casos, así como también ganancia personal o gratificación sexual y son más difíciles de capturar por la policía. (Normalmente no conocen a su víctima.)

Asesinos en serie desorganizados

Por el contrario, son asesinos en serie desorganizados aquellos cuyos crímenes no suelen ser premeditados o están mal planeados, dejan muchas huellas, tienen un móvil extraño o buscan gratificación sexual aberrante; son detenidos fácilmente o suelen entregarse. (Pueden tener algún tipo de relación con la víctima.)

Se ha demostrado que los asesinos desorganizados son frecuentemente de menor inteligencia que los organizados y cometen sus crímenes impulsivamente. Mientras el asesino organizado saldrá específicamente a cazar a la víctima, el desorganizado matará a alguien en el momento que la oportunidad surja, pocas veces se molestará en deshacerse del cuerpo, dejándolo frecuentemente en el mismo lugar en el que encontró a la víctima y le dio muerte.

Algunos ejemplos

Un ejemplo de asesino en serie organizado aparece en el largometraje Seven, en el que el asesino John Doe utiliza la guía de pecados que Dante Alighieri hizo en su famosa obra La divina comedia. Empezando por la gula, hasta la envidia e ira, se puede apreciar en el film como el asesino selecciona minuciosamente las víctimas de los asesinatos en todo un plan de conspiración que le llevará hasta su propia muerte. Tiene en común con el crimen de tipo organizado, la satisfacción producida por la muerte del otro, y en muchos casos la intención del autor de medir su inteligencia con la de los cuerpos de investigación policiales, formulándose así una peligrosa lucha de intelecto que deja tras de sí un número impredecible de víctimas mortales.

Asesinos en masa

Por otro lado, con el fin de diferenciar conceptos, encontramos los asesinatos masivos o asesinatos en masa en los que acto consiste en asesinar a un número elevado de víctimas, de manera simultánea o en un periodo corto de tiempo. Un ejemplo reciente de asesino en masa, es el de los hechos acontecidos en la masacre ocurrida el pasado mes de julio en Noruega, en la que el autor confeso de los crímenes, Anders Behring Breivik, asesinó a sangre fría a 77 personas.

Diferenciaciones importantes

Conviene diferencias los asesinos en masa de los asesinos en serie ya que, mientras los primeros cometen los asesinatos en períodos muy cortos de tiempo, e incluso, en un solo acto como en el supuesto aportado a modo de ejemplo, los asesinos en serie se toman su tiempo para cometer cada uno de los asesinatos.

La Policía advierte

La principal preocupación de la policía cuando creen poder estar ante un supuesto de asesino en serie es no poder predecir o descifrar el mensaje que en muchas ocasiones tienen tras de sí los asesinatos, no pudiendo, por tanto, proteger a la población del agresor, teniendo en muchos casos que esperar el siguiente paso del asesino, con el fin de poder recaudar suficiente información para fijar su identidad e imputabilidad y poder ordenar así su detención inmediata.