Cuando se lleva ropa o cualquier artículo textil a una tintorería se corre inevitablemente el riesgo de que la prenda en cuestión se deteriore o quede inservible. Por suerte no ocurre muy a menudo, pero en estos establecimientos -como en cualquier sector de actividad- hay profesionales que realizan bien su trabajo y otros que, por desconocimiento o por abaratar costes, incumplen las normas o no utilizan los productos adecuados para realizar el proceso de limpieza.

En cualquier caso, existe desde 1987 una normativa en España que regula el sector y establece claramente los derechos de los consumidores.

Información al consumidor en las tintorerías

La normativa que regula las tintorerías obliga a estos establecimientos a tener en lugar bien visible información relativa a los derechos de los consumidores, así como aspectos concretos relativos a los servicios de limpieza, conservación y teñido de productos textiles, cueros, pieles y sintéticos.

Esta información es sumamente útil a los consumidores y la simple existencia de estos carteles informativos da garantía y tranquilidad a la hora de reclamar si hubiera algún problema al recoger la prenda. Aunque el Real Decreto que regula las empresas de limpieza detalla la información que deben facilitar a los clientes, se relacionan a continuación de forma resumida los datos más importantes:

  • Los precios máximos de los diferentes servicios que realizan en el establecimiento.
  • En lugar bien visible y con un tipo de letra no inferior a siete milímetros debe tener carteles con, entre otras, las siguientes leyendas:
  1. Si el usuario quiere presentar una reclamación puede dirigirse a las autoridades de consumo o a las asociaciones de consumidores.
  2. Este establecimiento tiene de hojas de reclamaciones a disposición del cliente que lo solicite.
  3. Este establecimiento indemnizara por pérdida o deterioro irreparable de la prenda, con la cantidad que de mutuo acuerdo haya sido consignada en el resguardo.
  4. Las tintorerías están obligadas a tener a la vista del público la carta de recomendaciones al usuario del servicio de limpieza, conservación y teñido de productos textiles, cueros, pieles y sintéticos.

En las tintorerías hay que exigir el resguardo de la prenda

Cuando se deja una prenda en la tintorería se debe exigir un resguardo o justificante en el que figuren entre otros los siguientes datos:

  • Datos de identificación de la empresa (Nombre, NIFy domicilio).
  • Datos de identificación del usuario.
  • Fecha prevista de finalización del servicio.
  • En el caso de limpieza en seco debe figurar el importe de cada prenda.
  • Cuantas observaciones se consideren necesarias sobre el estado de conservación de la prenda. Cuando exista riesgo de deterioro debido al estado de la ropa o al proceso de limpieza al que deba someterse, el establecimiento puede advertirlo y declinar en su caso las correspondientes responsabilidades.
  • El usuario y el prestador del servicio pueden pactar de mutuo acuerdo una valoración de la prenda a efectos de indemnización. Esta valoración debe figurar en el resguardo.
  • Una copia del resguardo deberá entregarse al cliente y otra se queda en el establecimiento.

Cómo y dónde reclamar por los desperfectos en la tintorería

Cuando a pesar de todas las precauciones previstas por la normativa, se produce el deterioro de una prenda el usuario puede y debe ejercer su derecho a reclamar. Para ello lo primero es solicitar la hoja de reclamaciones en la que se hacen constar los datos del usuario, fecha en la que ocurren los hechos y todas las circunstancias relacionadas con el deterioro de la prenda y el perjuicio causado.

Una vez cumplimentada la hoja de reclamaciones, el cliente debe remitir el original de este documento a las autoridades de consumo, una copia queda depositada en el establecimiento, y otra que es de color verde la conserva el cliente. Es aconsejable añadir a la reclamación todas las pruebas que contribuyan a valorar los daños y especialmente debe incorporarse el resguardo y la factura.

Junta arbitral, una vía rápida para resolver reclamaciones

El arbitraje es un procedimiento puesto a disposición de los ciudadanos por las autoridades de consumo, para resolver de una forma rápida y eficaz los conflictos y reclamaciones que surgen en las relaciones de consumo. A este sistema de mediación están adheridos la mayoría de los sectores de actividad, y en concreto los establecimientos de tintorería. Por ello es importante antes de acudir a un servicio de limpieza, comprobar que en el exterior figura el logotipo que le identifica como establecimiento adherido a la Junta Arbitral.

El arbitraje es la vía adecuada cuando la reclamación no se ha podido resolver de forma inmediata mediante un acuerdo entre el usuario y el prestador del servicio. Para utilizar este sistema el cliente debe acudir a la Oficina Municipal de Información al Consumidor que le corresponda, al Servicio de Consumo de su Comunidad Autónoma o a cualquier Asociación de Consumidores y Usuarios.

Aunque lo mejor es no tener problemas en las relaciones de consumo, cuando estos surgen, el ciudadano tiene a sus disposición mecanismos y sistemas de defensa de sus derechos y lo mejor que puede hacer es utilizarlos.