Para su segundo año como entrenador del Real Madrid, José Mourinho ha formado una plantilla de gran nivel: con dos hombres de calidad por puesto, jugadores capaces de jugar en dos y en hasta tres puestos distintos, jóvenes prometedores y cracks contrastados.

Aunque de momento solo han jugado (y ganado) amistosos de pretemporada, frente a la calidad del equipo, es inevitable que surjan preguntas como estas: ¿es esta la mejor plantilla de la historia del club de las 9 Copas de Europa?

Para intentar encontrar una respuesta, vamos a hablar de la actual plantilla, y a recordar aquellas otras que hicieron del Madrid grande entre los grandes.

Pibe, vos sos mágico: el Madrid de las 5 Copas de Europa

La historia de este club se inicia en 1902, con su creación; sin embargo el año 1 de la historia madridista más exitosa se inicia en 1953, con los fichajes del futbolista argentino Alfredo Di Stéfano (considerado como uno de los mejores jugadores de la historia) y del español Paco Gento; y la consecución -después de 21 años de sequía- del Campeonato de Liga.

Más tarde se les unirían otros nombres de primer nivel como el húngaro Ferenc Puskas y el francés Raymond Kopa (considerados dos de los mejores jugadores del mundo en aquellos momentos).

Esta Madrid histórico, con el legendario Santiago Bernabéu en la presidencia, y entrenadores como José Villalonga, Luis Carniglia y Miguel Muñoz, levantaría las cinco primeras Copas de Europa, de forma consecutiva, dejando muestras de su enorme calidad ofensiva.

Lo mejor: 5 Copas de Europa consecutivas; su juego ofensivo; Di Stéfano.

Lo peor: no fueron eternos.

El poder de la cantera: el Madrid de la Quinta del Buitre

En 1984 el segundo equipo del Real Madrid (su cantera), el Castilla, logró un hito histórico al ganar la liga de Segunda División. En aquella plantilla campeona destacaban unas nuevas promesas, de enorme calidad, que pedían a gritos la oportunidad de dar el salto al primer equipo.

Míchel, Sanchís, Martín Vázquez, Pardeza y, dándole nombre al grupo, Emilio Butragueño, el Buitre, un auténtico repóquer de campeones.

Con Ramón Mendoza en los despachos, y los fichajes del mexicano Hugo Sánchez, el argentino Jorge Valdano y los españoles Rafa Gordillo y Antonio Maceda, más veteranos como Camacho, Santillana o el malogrado Juanito, el Madrid dispuso de uno de los mejores equipos de su historia, ganando cinco ligas sucesivas (del 86 al 90), una Copa de la UEFA y una del Rey.

Sin rival en España solo se les resistió la Copa de Europa. Quedando el 5-0 frente al Milan como uno de los momentos más tristes de aquella etapa.

Lo mejor: no tuvieron rival en España; su juego; el triunfo de la cantera.

Lo peor: no ganaron la Copa de Europa.

Una nueva constelación en el espacio: el Madrid de los galácticos

En el año 2000, Florentino Pérez tenía un sueño como presidente del Real Madrid: recuperar el prestigio y la gloria del que había sido considerado el Mejor Equipo de Fútbol del Siglo XX. Para ello, siguiendo la política de unir una plantilla formada por los mejores jugadores mundiales y gente de la cantera (Zidanes y Pavones), su primera etapa se caracterizó por el fichaje de los más famosos jugadores de la época.

Tras pagar la clausula de rescisión con el Barça del portugués Luis Figo, en años sucesivos el Madrid iría fichando al francés Zinedine Zidane (uno de los mejores jugadores de la historia), al goleador brasileño Ronaldo (otro que tal) y al británico David Beckham (un astro mediático).

Unido a la calidad de la plantilla disponible (Casillas, Raúl, Hierro o Roberto Carlos entre otros), aquel Madrid no tardó en ser considerado como uno de los mejores de su historia. Sin embargo, una mala gestión desde los despachos (el despido de Del Bosque y de Hierro), provocó el cataclismo de aquella nueva época de esplendor.

Lo mejor: esa final contra el Bayer Leverkusen; verlos jugar juntos; mounsier Zidane.

Lo peor: faltó consistencia y sobraron egos. El despido de Del Bosque.

Un equipo a ritmo de fado: el Madrid de Mourinho

Para el final hemos dejado el equipo que parece llamado a escribir una nueva página de éxitos; sin embargo, frente a él tiene al considerado por muchos como el mejor de la historia, el Barça de Guardiola. Es posible que ninguno de los históricos equipos anteriores del Madrid se enfrentase a una némesis tan poderosa.

Este Madrid tiene a su primer valor sentado en el banquillo. El portugués José Mourinho, pese a sus detractores, ha conseguido implantar una especie de ritmo marcial en el equipo. Si no cede al temor frente al Barcelona, sí encuentra el modo de jugarle de tú a tú, de plantearle un guión ofensivo (olvidando aquel 5-0 de la temporada pasada), el reinado de ese Barcelona victorioso podría tocar a su fin.

Para su nueva etapa como presidente del Madrid, Florentino Pérez comenzó por fichar astros como el portugués Cristiano Ronaldo (que ha demostrado serlo), el brasileño Kaká (que esperamos despierte) o el francés Karim Benzemá (que parece que al fin explota su potencial); además de grandes jugadores como el español Xabi Alonso (el pulmón) y el alemán Mesut Özil (cuando gané en resistencia será de los mejores).

Con los fichajes de este año, el equipo ha ganado en polivalencia, calidad y juventud: Sahin, Altintop, Callejón, Coentrao y Varane; a los que se puede unir un crack mediático como Neymar.

Unidos a otros jugadores ya presentes en la plantilla ( Casillas, Ramos, Carvalho, Pepe, Marcelo, Di María o Higuaín), el potencial con el que el Madrid se presenta esta temporada invita a soñar con la llegada de una ansiada décima Copa de Europa.

Lo mejor: son candidatos a ganarlo todo.

Lo peor: que el Barça continúe su racha.

Hasta el año que viene no sabremos si este nuevo Real Madrid se merece figurar a la misma altura que la del resto de equipos inolvidables, o si será capaz de superarlos. Si es por potencial no hay duda de que lo merece, pero no olvidemos que lo que se suele escribir en los libros de historia son los éxitos.