La nueva versión de los Thundercats, a pesar de sus altibajos, no decepciona. A lo largo de los 26 episodios que ha durado la primera temporada, y que a falta de confirmación oficial podría no regresar para una segunda, la serie ha mostrado una animación espléndida y una más que interesante revisión de una de las series más conocidas de los años 80, actualizando su imaginario y manteniendo la necesaria fidelidad que exigen los aficionados clásicos.

‘Thundercats’ en dos tandas

Cartoon Network emitió en Estados Unidos el primer episodio de esta nueva versión de Thundercats el 29 de julio de 2011. La última de sus 26 entregas vio la luz el 16 de junio de 2012. Esta primera temporada se emitió en dos tantas de trece episodios cada una, la primera de ellas hasta el 26 de noviembre de 2011. La serie se reanudó el 24 de marzo de 2012 y se extendió hasta el 16 de junio. Cartoon Network aún no ha confirmado si habrá una segunda temporada, aunque muchos medios ya dan por seguro que el último episodio emitido será el último de la serie.

Esa es la noticia más triste y decepcionante que deja esta revisión de los Thundercats, pues su último episodio finaliza dejando abiertas muchas tramas e incluso ofrece un inesperado giro argumental que prometía dar mucho juego en esa hipotética segunda temporada. No tener un final, además de acabar de raíz con las expectativas que despierta el notable final de la temporada, probablemente provocará que en el futuro la opinión de este serie sea más negativa de lo que en realidad merece, pues sus primeros 26 episodios son bastante sólidos.

Los ‘Thundercats’ originales y los de 2011

Thundercats es la revisión de la serie producida por Rankin-Bass en los años 80. Aquel era un producto muy ingenuo, de tramas muy sencillas, cuyo principal atractivo residía en el aspecto visual y la poderosa mezcla de fantasía heroica y ciencia ficción. Esos rasgos siguen muy presentes en la revisión de 2011, pero ésta es una serie mucho más compleja, adulta y violenta que la original. Eso no quiere decir que no sea un producto para los más pequeños, al contrario, tiene mucho humor, pero hay un claro avance en la dirección mencionada.

Lion-O, Tygra, Cheetara y Panthro, además de Wilykit, Wilykat y Snarf, forman el grupo de protagonistas. El planteamiento, no obstante, cambia con respecto al original. Aquí ellos son los fugitivos, los que tienen que huir a lo largo y ancho de la Tercera Tierra para evitar la amenaza de Mum-Ra y los mutantes, después de que estos hayan atacado y conquistado la ciudad de Thundera.

Magia contra tecnología y el triángulo amoroso

El comienzo de la serie, un espectacular piloto dividido en dos partes, fue espléndido. El arranque argumental no era sólo la lucha entre Thundercats y Mum-Ra, sino entre magia y tecnología. Lion-O y sus compañeros aprenden a descubrir la utilidad de ambas en su búsqueda de las piedras que permitirán al rey de los Thundercats hacer frente al poder de Mum-Ra.

Poco a poco, y ahí es quizá donde se produce el gran avance de la serie, se ahonda en un triángulo amoroso que no se ve con facilidad en una serie de dibujos animados. Lion-O y Tygra rivalizan por el amor de Cheetara, cuyo diseño es mucho más sensual que el de la original. La trama queda clara, pero no resuelta, en el final de la primera tanda de episodios antes del largo parón veraniego de 2011, pero se vuelve a complicar en los últimos episodios de la serie con la introducción de Pumyra, una de las Thundercats que se añadió con el devenir de las temporadas en la serie original.

Más violencia

Ese final de la primera parte de la temporada también marcó un punto y aparte en el nivel de violencia de la serie, mostrando consecuencias que tampoco tenían muchos precedentes en una serie de animación y demostrando un carácter adulto que, a pesar de ser normal en otros campos, sigue sorprendiendo en productos de este tipo. Panthro es quien protagoniza esta subtrama que, paradójicamente y quizá para compensar el traumático golpe de efecto, acabará siendo el comienzo de una mayor infantilización de la serie en ese tramo.

Pasado el ecuador de la temporada es cuando se ven los episodios más rutinarios, para luego arrancar de nuevo con fuerza y ofrecer un final muy digno. Thundercats intenta recuperar algunos de los aspectos que hicieron popular la serie de los años 80, en ocasiones con traslaciones directas (los berblis), otras adaptando algunos episodios (las cinco partes de Las pruebas de Lion-O se quedan aquí en dos) y en el mayor de los casos actualizando personajes y situaciones (Snarf, Willykit y Willykat siguen siendo el descanso cómico, pero con mucho más acierto y desarrollo de su personalidad que los originales).

Aspecto anime y animación fluida

Thundercats es la primera serie anime de Warner Bros Animation. Desarrollada por Michael Jelenic y Ethan Spaulding, todos sus episodios están dirigidos por realizadores orientales (Yoshiharu Ashino se encarga de más de una decena, muchos de ellos junto a Sean Song). El aspecto anime encaja de maravilla con las pretensiones de la serie y con la acción que ofrece, estilizando las recargadas figuras y musculaturas de los personajes originales y permitiendo una animación sobresaliente y mucho más fluida.

Esta revisión de los Thundercats es una serie notable, incluso aunque finalmente quede inconclusa. Su espectacularidad deja grandes momentos y algunos de sus episodios (Between Brothers o The Soul Sever están entre los mejores) son espléndidos. La serie es una interesante revisión de un recuerdo cargado de nostalgia que satisface a los aficionados clásicos de los Thundercats y tiene la virtud de generar una mitología fiel a la original pero con personalidad propia.