La inspiración es uno de los móviles fundamentales al momento de despertar a ese “yo creativo” que todos llevamos dentro. Plasmado a través de diferentes disciplinas, la autoría de una obra muchas veces nace por predecesores que marcaron la mente y el alma del inspirado en cuestión.

The Velvet Undeground, una de las bandas de rock norteamericanas más aclamadas de la historia de la música, fue el artífice de géneros como el new wave y el punk, que alzaría su bandera con símbolos como The Ramones, The Sex Pistols y Patti Smith, además de influenciar a las consolidadas R.E.M, Sonic Youth y U2.

Dicho logro aconteció únicamente en el renglón musical, ya que es uno de los motivos por los que a The Velvet Underground se le califica como banda de culto, “adelantada a su época” de los años sesenta.

El nacimiento indie de The Velvet Underground

Considerado también uno de los pioneros del llamado noise en la escena avant- garde, The Velvet Underground fue formado en 1964 por el vocalista estadounidense Lou Reed y el galés experto en viola y bajo John Cale, quienes se habían conocido en Pickwick Records, donde el primero fungía como compositor y el segundo estudiaba música clásica.

En su primer intento como conjunto, bajo el nombre de The Primitives, reclutaron a Walter DeMaria y Tony Conrand. Desalentados por el fracaso, salieron los dos últimos y serían sustituidos por Sterling Morrison en la guitarra y Angus Maclise en la percusión. Maclise desertaría en 1965 por el alegato de que la banda se había inclinado al lado comercial por querer cobrar en presentaciones.

Su reemplazo sería Maureen “Moe” Tucker, al dotar así un sello característico a su música al tocar de pie, con una batería sencilla y usando mazos en vez de baquetas.

De esta manera, la fuerza de las guitarras de Reed y Morrison, más la vanguardia en el bajo de Cale y la rudeza de Tucker se hizo una misma y definió el rock de Velvet Underground.

Andy Warhol: el padrino pop de "The Velvet Underground & Nico"

Un libro de sadomasoquismo de Michael Leigh fue el origen del nombre con el que la banda se inmortalizaría. Tras cambiarse el nombre de pila a The Velvet Underground, sus presentaciones en el Café Bizarre fueron el escenario que los llevó a conocer a quien sería su primer representante: el padre del pop art, Andy Warhol.

Al ingresar al proyecto The Exploding Plastic Inevitable de la mano de “The Factory”, el icónico estudio de arte neoyorquino “warholiano”, la banda lanzó en 1967 "The Velvet Underground & Nico", disco ilustrado por el propio Andy Warhol con una simple banana amarilla y con el que contaron con la cantante alemana Nico.

El pop rock, experimentado con el avant- garde, devino en una producción que si bien no figuró en las posiciones más altas de ventas discográficas, significó un parteaguas en la conceptualización del rock, al abarcar temas como el sexo, la adicción a las drogas y el hedonismo, poco explorados en ese entonces y representados en melodías como "Venus in Furs", "Heroin", "Femme Fatale", "I´m Waiting for the Man" y "All Tomorrow´s Parties".

A causa del poco impacto comercial, Nico se separó de la banda y The Velvet Underground se distanció de Andy Warhol para prepararse en solitario para su siguiente trabajo.

"White Light/ White Heat": disonancia y caos de Velvet Underground

Para 1968, The Velvet Underground lanzó "White Light/ White Heat", una segunda producción que mostró un noise y una distorsión ausentes en su previo disco que fueron inéditos en su época.

Aunado a una radical crudeza, feedback, drogas, travestismo, locura y narraciones crípticas que proseguían en las canciones "Sister Ray", "Lady Godiva´s Operation" y "The Gift", el resultado del tinte de oscuridad produjo el estrepitoso fracaso en ventas y una ruptura creativa de poco más de 20 años entre Lou Reed y John Cale, quien salió de la banda por las férreas discusiones con su compañero.

Doug Yule, bajista, fue el encargado de llenar los zapatos de Cale para la siguiente producción de la banda.

"The Velvet Underground": el lado pacifista con folk rock

El tercer disco homónimo de la banda marcaría un cambio radical en su estilo, en comparación de sus anteriores obras. Lou Reed inició la creación una identidad musical propia que definió en su subsecuente carrera de solista, al dotar a "The Velvet Underground" de un ritmo tranquilo e introspectivo, para abandonar así la experimentación.

La serenidad, poesía, el cuestionamiento del amor y la búsqueda espiritual con los sencillos "Pale Blue Eyes" (una de las canciones más famosas de su discografía), "Jesus", "Beginning to See the Light" y "Some Kinda Love" marcaron al álbum como el más aplaudido del grupo, que inclusive figuró en la lista de los “1001 discos que hay que escuchar antes de morir” del crítico inglés Robert Dimery.

Lou Reed se despide de Velvet Underground con "Loaded"

En 1970, después de ser echados de la discográfica MGM por ser presuntos “hippies” y mudarse a Atlantic Records, The Velvet Underground publicó su cuarto disco, "Loaded", el cual significó de alguna manera el mayor éxito comercial de la agrupación, con una tendencia pop- rock que contó también con una voz armónica de Doug Yule y produjeron dos de las canciones más reconocidas de Lou Reed: la balada "Sweet Jane" y "Rock and roll", a pesar de la ausencia de Maureen Tucker por su embarazo y el socorro de Billy Yule en la batería.

No obstante, el inicio del fin de Velvet Underground devino con la partida de Reed, seguido por la renuncia de Tucker y Sterling Morrison. Sin embargo, con el propósito de mantener vivo el nombre del grupo, Doug Yule publicó en 1973 "Squeeze", representando un estrepitoso fracaso musical y una rareza difícil de hallar en el mercado que incluso es considerada como un disco no oficial de la banda.

El ansiado reconocimiento después de 26 años

La carencia de elevado número en venta de discos devino para The Velvet Underground en una revaloración musical que alcanzó un estatus de culto entre sus seguidores con el paso de los años. El reconocimiento se cristalizó en 1996, al ingresar al Salón de la Fama del Rock con la presencia de la mayor parte de sus integrantes originales, con excepciones de Nico y Sterling Morrison, fallecidos en 1988 y 1995 respectivamente.

El legado de Velvet Underground dio auge no únicamente a la experimentación del pop, el folk y la música clásica, sino también a que Brian Eno citara a la banda como un referente para inspirar a individuos a dedicarse a la música, al mencionar que “si bien no vendió muchos álbumes, quien compró uno se fue a formar una banda”.

La escena underground salió a la superficie a fin de cuentas.