Mientras en Gran Bretaña durante los años 60 surgían las mejores bandas de pop-rock del momento, en Estados Unidos se iban formando grupos más modestos con un sonido más visceral y enérgico. Eran las bandas de rock garaje y entre ellas sobresalió The Sonics.

Esta denominación de ‘rock de garaje’ procedía de la visión ‘amateur’ que se tenía de muchos de los componentes de estas formaciones. De músicos sin formación, que no realizaban una música elaborada pero sí muy agresiva y pasional.

Gerry Roslie era el cantante y teclista de The Sonics y destacaba por una voz muy influida por el gran Little Richard y por James Brown. Sus aullidos y gritos dementes caracterizaron esta banda nacida en Tacoma, Washington, a principios de la década. Con él estaban Andy (bajista) y Larry Parypa (guitarrista), Bob ‘Boom Boom’ Bennett (batería) y Rob Lind (saxofonista). Antes el grupo había probado otras voces pero finalmente eligió la impetuosa vocalidad de Roslie.

La voz de Roslie

Pero a parte de la apabullante voz, en el grupo sobresalía la destructiva guitarra de Larry Parypa, la desbocada batería de Bennett y el contundente saxo de Rob Lind. Su música ha sido considera como una clara precursora del punk que llegaría a finales de los setenta. Interpretaban un sonido muy sucio y veloz que se diferenciaba del resto. Era puro rock’n’roll, sin añadidos psicodélicos y con una producción muy simple.

El sonido de The Sonics era bastante más ruidoso, crudo y brutal que el de cualquier otro grupo contemporáneo suyo. Pese a que tenían una formación bastante clásica en cuanto a los instrumentos, consiguieron su sonido identificativo mediante arreglos salvajes de temas conocidos, letras provocativas, el uso habitual de gritos y guitarras eléctricas distorsionadas hasta el máximo posible.

Primer disco

The Sonics consiguió su primer contrato discográfico en 1964 con Ettiquette Records, donde grabarían su primer single ‘Keep a Knockin’, una versión del clásico de Little Richard. Pero después fue sustituida por ‘The Witch’, compuesta por Roslie y que fue un éxito en las emisoras radio locales. Un año después graban ‘Here are the Sonics’, producido por Buck Orsmby y Kent Morrill, miembros de otra banda garajera, The Wailers. Un trabajo realizado en muy poco tiempo y en dos pistas. En este primer álbum del quinteto se reunieron sus temas más destacados como ‘Psycho’, una auténtica locura de canción y que fue un éxito en el noroeste de los Estados Unidos.

The Sonics demostraban lo que era verdaderamente el rock: el sonido de la adolescencia, las ganas de comerse el mundo, las hormonas alteradas, el sexo desbocado y ese espíritu anárquico y desvergonzado. ‘Strychnine’ se convirtió en otro clásico del rock de garaje, sin desmerecer a ‘Boss Hoss’, ‘Dirty Robber’ o ‘Have Love Will Travel’, todos con su peculiar sonido abrasivo. Gracias a este disco pudieron telonear a las grandes bandas del momento como The Kinks, Beach Boys, Lovin’ Spoonful, The Byrds o Herman’s Hermits.

Su segundo disco, ‘Sonics Boom’ (1966), no representaba ninguna novedad en su estilo y forma de tocar. Quizás su sonido no era tan fiero pero en ella habían temas como ‘Don’t be Afraid of the Dark’, ‘He’s waiting’, una versión del clásico de Richard Berry, ‘Louie, Louie’, y la magnífica ‘Cinderella’. The Sonics ficharon por Jerden Records, una discográfica más importante pero su tercer disco ‘Introducing The Sonics’, del mismo año, no tuvo la misma repercusión.

Actuaciones en España

Poco a poco la banda se fue disgregando hasta que en 1968 ya no quedaba ninguno de sus miembros originales. El cantante Gerry Roslie recuperó el nombre de grupo en 1979 grabando el disco ‘Cinderella for Bomp’ que pasó muy desapercibido. Recientemente han realizado algunas giras para recuperar sus viejas y estridentes canciones.

Curiosamente actuaron en el Primavera Sound y en el Azkena Rock Festival. Además, sus primeros trabajos se han ido reeditando y aparte han aparecido diversos recopilatorios que rememoran este estilo salvaje de rock’n’roll. El 29 de noviembre del 2011 actuarán en el Rockstar Live de Barakaldo y el 30 de noviembre en la sala Salamandra de L'Hospitalet del Llobregat. El 3 de diciembre estarán en A Coruña en la Sala Playa Club. Una buena oportunidad para volverlos a ver y escuchar.