The last days of american crime mezcla lo mejor del reciente cómic sobre crimen con la tradición más pesimista y sombría de la ciencia ficción moderna. El guionista Rick Remender sorprende innovando con una historia que, en el fondo, no es demasiado original, y el dibujante Greg Tocchini quita el aliento con cada una de sus ilustraciones, formando un cóctel con el sello de Radical Books que deja un espléndido sabor de boca, aunque no sea apto para todos los públicos.

La importancia de Radical, en España gracias a Dolmen

Dolmen Editorial reúne en un único volumen, al precio de 20 euros, los tres números de The last days of american crimen. Radical Publishing los publicó originalmente entre julio de 2009 y agosto de 2010. A pesar de su corta vida como editorial, fue fundada en 2007 y comenzó a editar títulos en 2008, títulos como éste vienen a confirmar que Radical tiene mucho que decir en el cómic norteamericano de nuestros días y que Dolmen ha acertado apostando por este sello para su edición en español.

Estados Unidos, en un futuro no demasiado lejano. El Gobierno ha decidido plantear la batalla definitiva al crimen mediante dos acciones tan audaces como polémicas. Por un lado, la Iniciativa de Paz Americana, un neuro-inhibidor que impedirá la comisión de cualquier acto delictivo sea cual sea la voluntad del ciudadano. Por otro, la sustitución del papel moneda por un sistema digital. En ese escenario, Graham Bricke, un criminal de poca monta, planea un robo inigualable, el último antes de que entren en vigor ambas normas, y busca ayudantes para llevarlo a cabo.

De Philip K. Dick a Ed Brubaker y Brian Azzarello

Que de inmediato vengan a la memoria claros referentes para esta historia implica que no estamos ante un concepto excesivamente original. Tenemos retazos de relatos de Philip K. Dick como Minority report, elementos del cómic criminal que han puesto de moda en los últimos años Ed Brubaker con Criminal o Brian Azzarello con 100 balas, incluso un nivel de sexo y violencia que nos lleva directamente al cine de Quentin Tarantino, aunque con un tono diferente. Y, sin embargo, se trata de un cómic fresco, inteligente y con un ritmo endiablado.

Rick Remender juega con habilidad con personajes arquetípicos y explora terrenos violentos que ya transitó en Punisher para Marvel. Aquí, por supuesto, desborda los límites y ofrece una historia cargada de elementos poco aptos para los lectores más jóvenes. Es difícil encontrar una escena de The last days of american crime en la que no haya asesinatos, sangre, sexo o irreverencias de todo tipo. Pero lejos de provocar desagrado, Remender engancha con su retrato de un mundo turbio, ambiguo y traicionero.

Rick Remender reintrpreta el cómic de género negro

Y engancha porque sabe desarrollar las dos facetas de la historia. Por un lado, sus personajes suenan reales, desde el ladrón protagonista a la femme fatale de turno, la hacker Shelby. Por otro, el escenario es opresivo y creíble. Las implicaciones sociales que establece el guión permanecen en un segundo plano, pero marcan la historia. Remender, además, introduce con precisión todos los elementos de la trama, cuando toca, sorprendiendo siempre al lector y sin dar nada por sentado. Es una magnífica relectura del cómic de género negro.

Dibujo pictórico de Greg Tocchini

La degradación humana y social que describe Remender en un mundo no tan lejano de nuestros días encuentra un eco perfecto en el dibujo de Greg Tocchini. Su trazo pictórico, que no esconde un espléndido sentido narrativo y del movimiento, es exquisito. Hay sensualidad y sexualidad en su retrato de Shelby. Hay dureza y cansancio en el de Graham. Se percibe la sordidez del mundo que dibuja, y se capta a simple vista la espectacularidad de sus escenas de acción.

The last days of american crime es una gozosa comprobación de que no es necesario plantear una historia excesivamente original o que busque algo que no esté ya escrito para ofrecer un producto sumamente entretenido. Es, también, una sobresaliente muestra del cómic de género negro más reciente y el enésimo título que evidencia el potencial que tiene el noveno arte para lectores adultos y que no todos quieren o saben ver.

Portadas de Tocchini y Alex Maalev

El volumen editado por Dolmen cuenta con las portadas originales y alternativas realizadas por Tocchini y por Alex Maalev. Éste impacta tanto como Tocchini con sus ilustraciones, incluyendo la de la cubierta. El libro también incluye dibujos realizados por Jerome Opeña y Matt Wilson, así como por Joel Dos Reis Viegas; una galería de diseños del ilustrador de la serie; y una breve entrevista con el guionista de The last days of american crime.