No es sólo un duelo de taquilleras; estos personajes son representantes de editoriales rivales: Batman disputa con Superman la representatividad de la casa Detective Comics (DC), mientras que el Hombre-araña es el indiscutido personaje insignia de Marvel Comics.

Primero los comics

Hay un atractivo extra en este encontronazo, ligado a la popularidad de ambos personajes: en sus respectivos universos, son las versiones modernas del hombre que camina entre dioses, cuyo principal arquetipo en la tradición clásica es el héroe Odiseo.

Batman atrae a quienes no gustan de las historietas en primera instancia por ser un héroe sin superpoderes, descarada exaltación de la inteligencia humana. Desde luego, Batman en un primer momento fue un detective sombrío (aunque al lector contemporáneo le puede parecer pintoresca la idea de un detective con semejante disfraz). Incluso sus motivaciones para combatir el crimen no aparecieron en un principio, sino que fueron explicadas después de su debut en 1939. Ha sido el trabajo de importantes guionistas, fascinados por el personaje, lo que ha convertido a Batman en el oponente invencible del universo DC.

Por otro lado, Spider-man es un héroe trágico que debe recobrar su honor luego de ser el culpable de su desgracia. Como consigna de origen, sus argumentos consisten en levantarse de los escenarios más adversos, donde el ingenio humano siempre es la clave.

Spidey también comparte con Odiseo una especie de buen humor e irreverencia frente a las complicaciones superadas, además de ser también un hombre con amplia vida familiar e íntima que es frecuentemente interrumpida por la "odisea" de ser el defensor de la ciudad.

El agarrón en el cine: Nolan vs Webb

La historia de Batman en cine es más larga. Cuenta con 7 filmes no animados entre los que destacan las películas dirigidas por Tim Burton en los 90, perfectas combinaciones de la visión subjetiva del director y de las historietas. Pero es el trabajo de Christopher Nolan el que ha causado mayor conmoción en el público, presentando una visión más realista del personaje y con más arraigo en las novelas gráficas de renombre.

Spider-man, por su cuenta, tiene tres incursiones en la pantalla grande. Todas han sido éxitos taquilleros, aunque, la tercera no convenció a tantos como hubiera querido y puso en un leve coma a la franquicia. The Amazing Spider-man, dirigida por Marc Webb, es un “borrón y cuenta nueva” en donde Marvel Studios intentará apropiarse nuevamente del destino fílmico de su estrella.

En cuanto al pronóstico de esta contienda, Nolan lleva la ventaja, pues The Dark Knight Rises es la esperada secuela de una saga que ha dejado más que contentos a jóvenes, viejos, puristas del comic y cinéfilos por doquier. Mientras The Amazing Spider-man, al ser una nueva versión, puede resultar confusa y aburrida para muchos.

No obstante, el filme de Webb promete ser mucho más arriesgado: Andrew Garfield, de The imaginarium of Dr. Parnassus, de Terry Gilliam, tiene un toque de rareza genuina; menos encantador que Tobey Maguire, más sombrío, delgado y desaliñado, tiene la estética original, la imagen entrañable del primer Spider-man: el de Stan Lee y Steve Ditko.

En serio, ¿quién ganaría?

El espíritu lúdico y morboso de los seguidores ha generado largas discusiones sobre quién de estos combatientes vencería en un enfrentamiento. Para complacer al público, hagamos una simulación.

Primero, los argumentos más frecuentes parten de cierta exageración de las cualidades de Batman, quien tiende a ser el vencedor para la mayoría del público. Entre estas cualidades se encuentra su entrenamiento en combate, su armamento ilimitado y su súper inteligencia.

Aunque es cierto que Batman posee una mente científica brillante y un entrenamiento en varias modalidades de combate cuerpo a cuerpo, además de contar con armas que lo vuelven peligroso a distancia, Spider-man tiene un estilo de combate único que combina su fuerza y agilidad superiores, haciéndolo uno de los rivales más versátiles de su universo. Tan versátil como él lo es el polímero del que está hecha su telaraña que cuenta por varias armas y lo hacen peligroso también a distancia. Por último, aunque no es tan reconocido como otros personajes, Peter Parker es también un científico brillante y una mente ágil e ingeniosa.

Contando el talento detectivesco de Batman y el Sentido arácnido de Spidey, la neutralidad de habilidades vuelve este combate una prueba de resistencia, en la que los superpoderes de Spider-man le darían la victoria, pues su resistencia es superior a la de un humano saludable como Bruce Wayne.

No obstante, como en la vida real, lograr algo un día no significa lograrlo al siguiente y, si algo ha puesto en dificultades a Spidey antes, son los enemigos con entrenamiento y arsenal: Captain America, Daredevil, Punisher o Iron-Man le han arrebatado triunfos y, francamente, pocos de estos nombres representarían un verdadero reto para el Señor de la noche.