El terrorismo global ha sido comparado con un cáncer progresivo y mortal que no respeta fronteras, credos, razas, sexos, clases sociales, etc. Puede minar las bases de la sociedad y teñirla de luto en cualquier lugar del planeta.

Organizaciones terroristas

En su mayor parte, las organizaciones terroristas, con la excepción de los terroristas vascos, Sendero Luminoso en el Perú, el Grupo Real Ira en Irlanda, y otros menos visibles, tienen su arraigo e inspiración en la cultura islámica.

Se busca establecer gobiernos islámicos como la máxima autoridad en la región de Medio Oriente. Entre ellos, tenemos a grupos como Abu Nidal en Palestina, el Grupo Armado Islámico en Argelia, Al Jihad en Egipto, Al Qaeda en Afganistán e irradiado al mundo islámico y el Frente para la Liberación de Palestina, que buscan la “emancipación del pueblo” para liberarlo de gobiernos musulmanes corruptos e instalar en su lugar regímenes islámicos puros, fieles al Corán, sin importar la violencia y el perjuicio para conseguirlo. El fin no sólo justifica los medios sino las vidas de inocentes.

La emigración a occidente un riesgo latente

Como un claro ejemplo de este inminente peligro, el primer ministro australiano ha señalado clara y de manera contundente ante los grupos minoritarios musulmanes emigrados, acogidos en su país y que crecen cada vez más en fuerza, que si no se incorporan civilizada y pacíficamente a la sociedad australiana, los invita e incluso conmina, a regresar a sus lugares de origen.

Los ataques del 11 de septiembre de 2001

El mundo se conmocionó ante los ataques terroristas cuyo saldo en pérdidas humanas ascendió a decenas de miles, a los que luego se sumaron los ataques en Madrid y en Londres a manera de represalia por su participación en la guerra contra Irak.

El mundo occidental se somete a partir de entonces a una transformación total en cuanto a la adopción de medidas preventivas para impedir la repetición de acciones terroristas de consecuencias catastróficas.

Pese a las intentonas terroristas posteriores al 11 de septiembre, se han contenido estas acciones en gran medida gracias a la intensificación de los controles adoptados por los países en general para impedir una escalada del terrorismo global, pero representa todavía una incuestionable amenaza para la economía mundial en conjunto, capaz de frenar el crecimiento entre otros peligros. Y no debe sorprender a nadie si resurge en cualquier momento.

Las acciones terroristas merecidas por Occidente

Para el mundo árabe, si bien no como una posición oficial, sino como la expresión del sentimiento nacionalista islámico en conjunto, Occidente ha merecido las acciones terroristas a manera de castigo ante su “infidelidad” y por menospreciar El Corán.

En la mira de los extremistas permanece Norteamérica, Europa Occidental y los países anglosajones como principales objetivos, aunque cualquier institución o representación de tales países fuera de sus límites no es una opción despreciable.

Osama, Sadam y otros

A pesar de ser el enemigo más buscado de Norteamérica en Afganistán, Osama Bin Laden, recibió financiamiento y protección de Estados Unidos cuando los afganos luchaban en contra de los soviéticos.

Para Estados Unidos, la lección a considerar es no respaldar a líderes con un pasado violento como lo fueron Saddam Hussein, Manuel Noriega u Osama Bin Laden, y es prudencia la palabra clave a considerar para respaldar o no a líderes cuyas acciones en el pasado los han comprometido escandalosa e incuestionablemente.

Acciones para contrarrestar el terrorismo

La detección temprana de células subversivas y su eliminación a través de las fuerzas del orden parecen medidas con sentido en aras de la protección de inocentes y para no afectar el crecimiento. De tal manera, como objetivo primordial del terrorismo global, el Gobierno de Estados Unidos se ha comprometido en la lucha contra éste y considera imprescindible acciones como las siguientes para conseguirlo.

  • Compartir información sensible con la policía local de otros países para arrestar a terroristas en potencia antes de que ejecuten sus planes.
  • Uso de artefactos aéreos no tripulados para atacar a terroristas o instalaciones terroristas como parte de la estrategia del presidente Obama en Afganistán y Pakistán.
  • Rendiciones vigiladas por derechos humanos como una medida efectiva para capturar a otros terroristas.
  • Redadas en bases terroristas y campos de entrenamiento. La milicia norteamericana debe tener la certeza de los objetivos a atacar y estar en sincronía con las fuerzas del orden de los países involucrados.
  • Ayuda para desarrollo. Debe proporcionarse apoyo económico para mejorar la oportunidad económica y la política en países “fértiles” para el terrorismo con objeto de reducir la sensación de desesperanza y el incentivo para cometer actos terroristas.
Pero no se debe perder de vista que son medidas para contrarrestar las acciones procedentes de fuentes extranjeras. A nivel interno, si bien igualmente peligroso el panorama, exige una respuesta coherente y multifacética diferente.

El terrorismo global merece atención permanente y comprometida por parte de los dirigentes de todo el planeta ante la utopía de mudarse a otro mundo en busca de protección.