
- Epicentro - Autor y Google Maps
El terremoto que asoló la costa noreste de Japón a las 14:46 hora local, del día 11 de marzo, con sus 8,9 grados Richter, es el de mayor intensidad que se recuerda en la historia del país del sol naciente, dejando a su paso cientos de víctimas mortales y cuantiosos daños materiales. Varias personas se encuentran enterradas a causa del hundimiento de edificios en las ciudades de Tokio, Osaki y Sendai. Un incendio en una central nuclear productora de electricidad, ha dejado sin energía eléctrica a más de 4 millones de hogares. Otro gran incendio asola una refinería de petróleo. El aeropuerto de Narita, el mayor del país, ha dejado de funcionar, pendiente de la verificación de las pistas. El tsunami originado (el epicentro estuvo en el Océano Pacifico, a unos 100 kilómetros de la costa y a 10 de profundidad) arrasó barrios enteros de la ciudad de Natori, y amenaza con propagarse por Taiwan, Rusia, Hawaii, Indonesia, Nueva Guinea y otros países con costa pacífica.
Zona de alto riesgo sísmico
Japón, situado en el llamado Cinturón de Fuego, con este fuerte seísmo, entra a formar parte de los territorios que han sufrido los mayores terremotos conocidos y medidos por el hombre. El 20% de los temblores ocurridos en el mundo de 6 o más grados Richter tienen lugar en el país nipón. De ahí que los edificios estén construidos con rigurosas medidas antisísmicas, que hacen que la destrucción sea menor que en otros territorios. Sin embargo, la fuerza de la naturaleza, en este caso, ha sido devastadora.
El Cinturón de Fuego del Pacífico o Cinturón Circumpacífico está situado en las costas del océano Pacífico y se caracteriza por concentrar algunas de las zonas de subducción más importantes del mundo, lo que ocasiona una intensa actividad sísmica y volcánica en las zonas que abarca. Incluye países como Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Centroamérica (Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala), México, Estados Unidos, Canadá, luego dobla a la altura de las Islas Aleutianas y baja por las costas e islas de Rusia, China, Japón, Taiwán, Filipinas, Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Australia y Nueva Zelanda. El lecho del océano Pacífico reposa sobre varias placas tectónicas, las cuales están en permanente fricción y por ende acumulan tensión. Cuando esa tensión se libera, origina terremotos en los países del cinturón. Además, esta zona concentra una actividad volcánica constante. En esta zona las placas de la corteza terrestre se hunden a gran velocidad (varios centímetros por año) y a la vez acumulan enormes tensiones que deben liberarse en forma de sismos.
Los peores terremotos de la historia
El terremoto del 11 de marzo de 2011, de Japón, con 8,9 grados Richter, no es el de mayor intensidad ocurrido desde que se realizan mediciones. Se coloca en quinto lugar, en una clasificación poco satisfactoria.
- Chile 1960. Este seísmo, conocido como el de Valdivia (población más importante, en el sur del país andino), con una intensidad de 9,5 grados, causó más de 1.600 muertos y unos 3.000 heridos, además de graves destrozos y cambios geológicos en el paisaje de la comarca, como cambios en los cauces de los ríos. El tsunami posterior alcanzó las costas de Hawaii, provocando 61 muertos, y de Japón, matando a 138 personas.
- Alaska 1964. 9,2 grados que se llevaron por delante 128 vidas (15 por el movimiento telúrico y 113 por el tsunami).
- Sumatra 2004. El tercer terremoto de la historia, aún recordado por las 228.000 víctimas, originó un tsunami que arrasó islas y costas de los océanos Pacífico e Índico. Su magnitud fue de 9,1 grados.
- Kamchatka 1954. Sin causar ningún muerto que se conozca, los 9 grados Richter, destruyeron barcos, puertos y pequeñas poblaciones.
¿Qué hacer durante un terremoto?
Hay una falsa creencia que consiste en salir a la calle, al exterior cuando ocurre un movimiento sísmico. Hay que mantener la calma y tener la cabeza fría.
Si se encuentra en un edificio:
- No salir, a no ser que sea una construcción débil y mal acondicionada.
- Cortar todos los suministros de energía y servicios, a saber, agua, electricidad y gas.
- Alejarse de las ventanas.
- Colocarse bajo marcos de puertas o bajo enseres sólidos, en un lugar que se considere seguro.
- Muy importante es que no se intente coger nunca el ascensor.
Si está al aire libre:
- Alejarse de edificios, árboles, tendidos eléctricos y cables de servicios.
- Permanecer en el exterior, visible, a ser posible en los centros de las calzadas, manteniendo la calma, hasta que el movimiento pase.
Si está en un vehículo:
- Detener el vehículo y permanecer en el interior del mismo.
- Alejar el vehículo de edificios, cables, tendidos, barrancos, puentes, riberas de ríos y ensenadas.
- Actuar con cautela después del sismo, ya que las vías pueden encontrarse deterioradas.
La naturaleza es muy potente, y el ser humano es incapaz, ni soñando, de poder dominarla.
