Cuando se detecta una presencia precoz o anormal de signos de deterioro psíquico o físico, aparecen las enfermedades y molestias típicas de la edad.

Positivo y negativo

Hacerse mayor no solo implica aspectos negativos. Entre las cosas positivas, podemos decir que la edad nos da conocimiento, nuevas perspectivas de la vida, madurez mental y, sobre todo, experiencia.

Entre los factores negativos que suele aportar cumplir años están:

  • La pérdida de memoria y fuerza muscular.
  • La disminución del rendimiento físico.
  • El aumento de grasa corporal.
  • La subida del colesterol.
  • La inestabilidad emocional.
  • La pérdida de la calidad del sueño.
  • La fragilidad de cabello y unas.
A esta larga lista que manifiesta el declive corporal, se añade la perdida de la densidad ósea, alteraciones de los niveles de azúcares en sangre, desajustes hormonales, afinamiento de la piel, una cicatrización retardada de heridas, perdida de flexibilidad, mayor vulnerabilidad a las infecciones, reducción de la vida y potencia sexual, etc.

Sin duda, el panorama no es muy halagüeño y resulta mejor prevenir todo este tipo de dolencias mediante los nuevos programas anti-aging. No se trata de vivir más años, sino de vivir mejor los años que nos quedan.

Marcadores de la edad

El promedio de la esperanza de vida de los españoles se ha incrementado de los 75 a los 85 años en los últimos quince años, pero el envejecimiento sigue afectando interna, externa e, incluso, mentalmente.

Las nuevas unidades sanitarias de las edad se encargan de cuantificar, valorar y aportar soluciones dentro de estos tres ámbitos vitales a la hora de cuantificar la edad biológica de sus pacientes.

Cada estudio se hace de forma completamente personalizada. Y se llegan a analizar hasta 21 marcadores biológicos diferentes, que son:

  • Pulso periférico.
  • Función y capacidad pulmonar.
  • Variabilidad de la frecuencia cardiaca.
  • Test de memoria.
  • Test de inteligencia estructural.
  • Test de personalidad.
  • Test de coordinación.
  • Test de reacción auditiva.
  • Medición de la frecuencia de audición.
  • Tiempo de reacción visual.
  • Medición de la sensibilidad vibrotáctil.
  • Test de comportamiento nutricional.
  • Análisis de la dieta y agenda dietética.
  • Calidad de tejido.
  • Situación bioenergética y capacidad de reacción entre estímulos.
  • Medición de la fuerza de las manos.
  • Condición física y umbral anaeróbico.
  • Reacción neuromuscular.
  • Análisis clínicos: perfil anti-aging, estrés oxidativo, hormonas…
Con toda esta información, un sofisticado sistema informático se encarga de valorar la edad biológica y, al mismo tiempo, determinar los puntos en los que se ha envejecido a mayor velocidad de la debida.

Según los resultados obtenidos, entre otras alternativas, se dará una pauta de orientación alimentaria, un plan de entrenamiento físico y, si lo necesitas, la intervención directa de algún tratamiento médico.

Los cinco elementos del tratamiento

Aunque han surgido muchos métodos para tratar el envejecimiento prematuro, por lo general, el tratamiento se establece en cinco niveles:

  1. Se realiza un test para determinar la edad biológica y su correlación con su edad cronológica.
  2. Protocolo de los distintos tratamientos estéticos de los signos externos del envejecimiento.
  3. Analítica general, bioquímica y hormonal, para valorar el estado orgánico y detectar posibles causas de alteración.
  4. Biopsias cutáneas para detectar el envejecimiento cutáneo.
  5. Evaluación del perfil oxidativo, mediante una serie de análisis muy específicos que miden los anti-radicales libres a nivel eritocítico y molecular.

Resultados biológicos

Finalmente, y después de todos los análisis y estudios, se establece el protocolo de tratamiento anti-aging, teniendo como referencia la edad biológica resultante.

Las soluciones de los distintos especialistas van dirigidas a la elaboración de una dieta personalizada, una tabla de ejercicios articulares, aeróbicos y anaeróbicos, relajación mental y el aporte nutricional de anti-radicales libre con aligo-elementos, vitaminas y coenzimas.

También recomiendan un protocolo de cuidados para la piel y si lo necesitas, intervención quirúrgica o cualquier tratamiento general de ginecología, urología, cardiología, etc. Después de realizarse el tratamiento, se lleva a cabo un seguimiento cada tres meses en el primer año, efectuando un perfil oxidativo después, un seguimiento cada seis meses.

Balance de beneficios

Además de sumar años de vida, con este tipo de terapia preventiva anti-edad, consigues sumar beneficios y encontrarte mejor.

La buena salud y el rejuvenecimiento ayudan a mostrar una nueva vitalidad interior y más belleza exterior. Con este tipo de tratamiento, consigues mejorar todos los factores que influyen en el proceso de envejecimiento y ayudas a equilibrar las defensas del sistema inmunológico, frenando el daño celular.

A nivel mental:

  • Mejorarás el rendimiento intelectual (memoria, capacidad de concentración, agilidad mental y reflejos).
  • Optimiza tu estado de ánimo y aumenta la sensación de bienestar general.
  • Prevención de enfermedades.
  • Disminuye el riesgo de enfermedades cárdio-vasculares.
  • Reduce el riesgo de cáncer.
A nivel físico:

  • Aumenta tu rendimiento intelectual (tono, masa muscular, densidad ósea, etc.).
  • Protege la inmunidad (mayor resistencia a catarros, resfriados y todo tipo de infecciones).
  • Favorece la actividad sexual en ambos sexos.