Diferentes teorías han sido postuladas en busca de una posible explicación al consumo excesivo de alcohol: teorías biológicas, sociales, psicológicas y biopsicosociales.

Sin lugar a dudas la explicación del alcoholismo pasaría por un compendio de todas ellas, ya que la problemática de la adicción al alcohol se mueve alrededor de un sistema interrelacionado de tres factores: droga- individuo- sociedad.

Teorías biológicas del alcoholismo

La formulación fisiológica más importante fue la teoría de la deficiencia nutricional. En esencia esta teoría afirmaba que algunos individuos tienen una marcada deficiencia de nutrientes básicos, y que el consumo de alcohol aumentaría en función de la carencia de una serie de vitaminas.

Esta teoría no ha tenido demasiado apoyo en el campo de la investigación experimental.

La posibilidad de que determinados factores genéticos influyan en el consumo excesivo de alcohol también ha sido objeto de estudio. En general, se admite que existe cierto grado de vulnerabilidad genética a padecer una dependencia al alcohol, pero siempre y cuando se den las condiciones de exposición precisas y otros factores de aprendizaje y socialización.

Teorías sociales de la adicción al alcohol

Toda cultura que consume colectivamente una droga tiende a ensalzar sus valores positivos y a menospreciar sus riesgos, dada la mentalidad de usuario, fruto de los intereses que giran en torno a la producción, venta y distribución de la misma.

Resulta llamativo que exista un acuerdo unánime en cuanto a adoptar actuaciones tendentes a disminuir la oferta de drogas ilegales mientras que, cuando se trata de bebidas alcohólicas, no se actúa de la misma forma.

Siguiendo las explicaciones basadas en los factores sociales se puede afirmar que el alcoholismo estaría relacionado con la insatisfacción causada por la carencia de otras formas de obtener gratificación. Asimismo también influiría el contexto dentro del cual se utiliza el alcohol.

La presión de los iguales juega en los adolescentes un papel importante en su actitud frente a la bebida y su susceptibilidad a padecer en el futuro una adicción al alcohol. En nuestra sociedad la forma típica de consumo de alcohol entre los jóvenes es en compañía de los amigos, en lugares públicos y durante el fin de semana.

Durante esta etapa la presión de los compañeros junto con la limitación del comportamiento de otras personas, precipitan a menudo el llamado alcoholismo de fin de semana.

Teorías psicológicas del consumo excesivo de alcohol

Algunos estudios han sugerido que determinados factores de la personalidad están asociados a un mayor riesgo de padecer adicción al alcohol. Determinados conflictos inconscientes originados en la infancia originarían un papel importante en la etiología del alcoholismo.

Este tipo de explicaciones, en cambio, adolecen de una falta de fundamentación empírica que las avale. Desde el punto de vista de las teorías del aprendizaje se mantiene que un único factor no es suficiente para provocar un consumo excesivo de alcohol. Los efectos reforzantes que las personas obtienen por beber alcohol no son exclusivamente farmacológicos, sino también sociales.

Teoría biopsicosocial del alcoholismo

Este modelo sugiere que la etiología de la adicción al alcohol se debería a la interacción de factores genéticos, sociales y psicológicos. Mantiene que los posibles factores precipitantes del consumo excesivo de alcohol han de considerarse de forma independiente de los que posteriormente determinan el mantenimiento y desarrollo del problema del alcoholismo.