Si has decidido tener un gatito y las dudas te asaltan antes de su llegada, aquí encontrarás una serie de consejos y recomendaciones que te serán muy útiles en esos primeros momentos de tu mascota en casa.

Ventajas e inconvenientes de tener gato

Los gatos son esos seres de adorables ojos grandes que se apoderan de nuestros corazones sin que nos demos cuenta. Que froten sus pequeñas cabecitas contigo o se acurruquen junto a ti en el sofá supone una gran satisfacción.

Hay estudios que demuestran que las personas que tienen gato tienen menos posibilidades de sufrir un infarto, y que acariciar a un gato reduce nuestro ritmo cardiaco y la presión sanguínea. El mismo ronroneo del gato tiene efectos beneficiosos para la salud de las personas.

Sin embargo, compartir tu vida con este pequeño felino conlleva una serie de inconvenientes de los que hay que ser muy consciente antes de tomar la decisión de llevar un gatito a tu casa:

  • No podrás evitar que arañe muebles, sofás o cortinas.
  • El juego es muy importante para los gatos, así que debes tener tiempo para jugar con él al menos un rato cada día. Tendrás que sacar tiempo para dedicárselo, pero realmente jugar con un gatito puede ser muy divertido y también puede servirte a ti para relajarte.
  • Es cierto que a un gato no hay que sacarlo a la calle para que haga sus necesidades, pero eso no significa que no requiera cierta responsabilidad. Debes mantener limpio su arenero, darle de comer cada día y tener siempre a su alcance agua limpia y fresca.
  • No puedes pretender que un gato se comporte como si fuese un perro. Son adorables, pero no olvides que se trata de un felino y nunca hará nada que no quiera.

La llegada a casa

Cuando tu nuevo gatito llegue a casa debes dejar que explore la casa a su ritmo. No le agobiéis pasándolo de mano en mano. El gato es un animal territorial, así que debes dejar que se familiarice con lo que va a convertir en su territorio para que pueda sentirse seguro.

Coloca una cama, cesta o manta para que duerma en una zona cálida de la casa, y no muy lejos la comida y el agua. Bien alejado de allí pon el arenero en una zona preferiblemente de poco ajetreo.

Alimentación del felino

En cualquier veterinario o tienda de animales te recomendarán qué es lo mejor para tu gato en función de su edad o raza. Lo mejor es que se acostumbre al pienso seco cuanto antes, ya que será mucho más cómodo para ti. De vez en cuando puedes combinarlo con latas, sobre todo si tu gato no bebe demasiada agua.

Evita darle leche. Es algo generalizado creer que la leche es buena para los gatos, pero muchos de ellos a partir de una edad son intolerantes a la lactosa.

Educar a tu gato

La edad adecuada para el aprendizaje es la que va desde las 6 hasta las 16 semanas aproximadamente. En este tiempo debes tratar de enseñarle todo aquello que quieres que mantenga para más adelante: acudir cuando digas su nombre, dejarse tocar cualquier parte del cuerpo (puede ser necesario si más adelante se clava algo en una pata o tiene algún problema de salud que requiere que le toques), no entrar a las zonas de la casa a las que no quieres que entre, etc.

Cualquier cosa que quieras que aprenda debes enseñársela desde el principio. Si no quieres que duerma en tu cama no sucumbas a sus maullidos al principio por mucha lástima que te dé verle tan pequeñito: se acostumbrará en unas noches.

Los gatos aprenden mediante refuerzo positivo. Cada vez que tu gatito haga algo bien dale un premio, bien algo de comida que le guste o bien un juego. Si quieres que acuda cuando digas su nombre llámale con su comida favorita en la mano a una distancia suficiente como para que lo vea pero que tenga que desplazarse. Repítelo a lo largo de los días y ve aumentando la distancia. Finalmente sustituye la comida por caricias.

Por supuesto, nunca pegues a un gato, no va a comprender que se trata de un castigo y eso solo le volverá miedoso o agresivo.

Vacaciones y animales

Una de las principales preocupaciones de una persona que va a empezar a encargarse de una mascota es qué va a hacer con ella durante las vacaciones.

Un gato puede quedarse solo en casa siempre y cuando no se trate de un tiempo largo y alguien se encargue de ir a visitarlo cada dos días para darle de comer, cambiar el agua, cambiar la arena y jugar con él durante un rato. Probablemente cuando vuelvas de tus vacaciones te hará notar su descontento por haberle dejado solo, pero rápido se le pasará.

Si le has acostumbrado desde pequeño a viajar, llevarle contigo puede ser buena idea, pero si no es así puede causarle verdadero estrés. Como decíamos antes, los gatos son muy territoriales, y si no están acostumbrados a salir de su territorio, esta experiencia les supondrá un verdadero shock. Así que si no te vas por muchos días tu gato te agradecerá que le dejes en casa bajo la supervisión y cuidados de un conocido.

Otros muchos factores deben ser tenidos en cuenta a la hora de decidir tener un gatito, y otras muchas preguntas te surgirán una vez que lo tengas en casa, pero estas pautas básicas te ayudarán en su cuidado y también de cara a que tengas con tu mascota una relación satisfactoria para ambos.