Muchas mujeres tienen dificultad o imposibilidad para llegar al orgasmo (anorgasmia). Esto puede ser debido a muchas causas: físicas, sociales y psicológicas. Entre las causas sociales está la influencia de los modelos recibidos y el mal aprendizaje de la sexualidad. Vamos a ver a través de una serie de recomendaciones, como se puede llegar a tener una vida sexual más satisfactoria.

1. Eliminar de nuestra mente los prejuicios

Todos conocemos lo que nos han enseñado y lo que hemos ido aprendiendo a través de nuestras experiencias. En el caso de la mujer, todo lo referente al sexo estaba visto como algo negativo. Anteriormente, las mujeres no se podían tocar sus genitales, ya nos enseñaban a no tocarnos “ahí abajo” desde pequeñas. Asimismo, las mujeres tampoco podían decidir libremente con quién vivir su sexualidad, ya que las que elegían y disfrutaban del sexo, eran mal consideradas (hoy en día sigue sucediendo así).

Con estos prejuicios hemos ido aprendiendo a negarnos nuestra sexualidad y al llegar a la vida adulta podemos encontrarnos con dificultades para dejarnos llevar hacia el placer. Eliminar estos prejuicios es muy importante. La concepción que tengamos de la sexualidad tiene que ser positiva para poder disfrutarla con libertad.

2. Conocer el funcionamiento de nuestro cuerpo

Muchas mujeres no conocen su anatomía sexual. Es importante saber cómo es nuestro cuerpo y cómo son nuestros genitales. Para ello, es necesario explorarlos. Dedicar un tiempo (por ejemplo al salir de la ducha) a mirarse y tocarse de forma relajada dejándose llevar por las sensaciones logrará que la mujer pueda sentirse cómoda con su cuerpo. Se pueden utilizar cremas o aceites corporales. A medida que se coja confianza, la mujer puede ir explorando su zona genital (aquí es importante utilizar lubricantes específicos para esta zona). De esta forma podremos ir descubriendo cuáles son las zonas que más placer nos producen.

3. Quererse a sí misma

Cada una de nosotras es única y muy valiosa. Aprender a querernos es necesario para poder tener una mente sana. Sentirnos bien con nosotras mismas y vernos guapas, hará que disfrutemos más y mejor de nuestra vida sexual.

4. Relajación y adecuado estado mental

A la hora de mantener relaciones sexuales, a solas o en pareja, es necesario tener el cuerpo y la mente relajada. De nada servirá iniciar una relación sexual cuando estamos demasiado nerviosas, alteradas o preocupadas por algo. La mente no se podrá dejar llevar a las sensaciones eróticas.

5. Ejercicios vaginales

Los ejercicios de Kegel sirven para ejercitar el músculo pubococcígeo. Estos ejercicios son recomendables para fortalecer o recuperar el suelo pélvico y también están indicados en los casos de incontinencia urinaria. El buen estado de este conjunto de músculos puede hacer que se consigan mejores orgasmos.

6. Fantasear y erotizar la vida

En la imaginación todo es bienvenido. Recrear escenas de películas que producen excitación, imaginarse como la protagonista de un libro erótico, fantasear con personas o situaciones que nos producen excitación, etc… mejorará notablemente las relaciones sexuales porque ayudan a mantener la mente en situación erótica.

También es recomendable fantasear en situaciones no eróticas. Por ejemplo, podemos “darle a la imaginación” cuando esperamos el autobús, en la cola del banco, en la caja del supermercado, etc… de esta manera mantendremos el cuerpo activado y ayudará a sentirse mejor con una misma.

Cambiar de escenario sexual (no hacerlo siempre en el mismo sitio) y utilizar juguetes (dildos, vibradores, disfraces) son otras propuestas para aumentar la excitación, mejorar los orgasmos y la vida sexual.

7. Buenas técnicas

Los gustos respecto a la sexualidad son muy variables de unas mujeres a otras. La mayoría de las mujeres disfrutan más con prácticas como el sexo oral o la masturbación, en lugar de la penetración. Esto es debido al papel tan importante que juega el clítoris en la sexualidad de la mujer. El clítoris tiene un gran número de terminaciones nerviosas y sirve para dar placer. No obstante, muchas mujeres prefieren la estimulación vaginal…o ambas a la vez.

Es importante conocerse a una misma para poder pedir, en el caso de tener pareja, lo que queremos. La pareja no nace sabiendo nuestros gustos, por lo que es importante hablar de ello. Hablar de lo que nos gusta y lo que no nos gusta, prácticas sexuales que más nos satisfacen (sexo oral, masturbación mutua…), posturas preferidas, etc. enriquecerá la confianza con la pareja y, por supuesto, las relaciones sexuales. De esta forma la pareja sabrá “cómo hacerlo bien”, sabrá dónde tocarnos y cómo hacernos disfrutar, pero no podrá hacerlo si no se lo decimos nosotras.

En el caso de no tener pareja, conocerse a sí misma hace que busquemos nuestro propio placer en el caso de las relaciones ocasionales. Practicando el sexo a solas, ya sabremos qué es lo que tenemos que hacer.

8. Para terminar…

La sexualidad aporta placer, intimidad, autoestima y mejora las relaciones de pareja. El hecho de tener relaciones sexuales nos hace más atractivas para el sexo opuesto, nos hace sentirnos mejor con nosotras mismas, y nos da seguridad. También podemos hablar de los beneficios para la salud: con el orgasmo se liberan endorfinas (neurotransmisores muy relacionados con la felicidad), quemamos calorías, produce relajación, activamos los músculos del cuerpo y en definitiva, aporta juventud y belleza. Siempre que podamos vivir nuestra sexualidad de forma libre y responsable, esto aportará grandes beneficios a nuestra propia persona.

Con todo esto…..a disfrutar chicas.