Definiciones de comunicación hay tantas como autores. La más ortodoxa es la que explica la comunicación como el proceso por el que un emisor envía un mensaje a un receptor, de acuerdo a reglas conocidas por ambos. Es la acción y efecto de transmitir un mensaje, el medio por el que las personas se relacionan entre sí.

El esquema clásico de la comunicación está configurado por cinco elementos: emisor o transmisor; receptor o destinatario; mensaje que se comunica (mensaje emitido en un código o lenguaje determinado que incluye tanto la conducta verbal como la no verbal); variables contextuales que encuadran la reunión (contexto); sentimientos, interacciones, motivaciones, actitudes y otras variables.

No hay comunicación sin retro-alimentación

La comunicación permite satisfacer ante todo un deseo primario: el de informar, ya que se dirige a la razón, a la inteligencia humana. Responde también a una segunda necesidad: la de persuadir, dirigiéndose a la afectividad, es decir, a los sentimientos y emociones. Por tanto, la comunicación consiste en cualquier comportamiento (comunicación verbal o no verbal) que tenga como objetivo solicitar una respuesta o comportamiento específico por parte del interlocutor. No existe verdadera comunicación si no hay feedback.

Técnicas de comunicación

El dominio de las habilidades de comunicación permite una comunicación más eficaz. Algunas estrategias que facilitan la comunicación son:

  • Mostrar empatía. Escuchar activamente las emociones de los demás es tratar de ponernos en su lugar y entender sus motivos. Es escuchar sus sentimientos y hacerle saber que "nos hacemos cargo", intentar entender lo que siente esa persona. No se trata de mostrar alegría, ni siquiera de ser simpáticos. La clave está en ser capaces de ponernos en su lugar. Sin embargo, no significa aceptar ni estar de acuerdo con la posición del otro. Para demostrar esa actitud, usaremos frases como: "Entiendo lo que sientes", "Noto que...", "Comprendo que..."; "Me hago cargo..."; "Te estoy escuchando y me doy cuenta..."; "Puedo entender que te sientas así...".

  • Técnica especular o parafraseo (también llamada de eco). Es una de las que más facilitan seguir la comunicación porque demuestra atención e interés. Se trata de expresar una frase similar a la del entrevistado, o bien la repetición de su última frase. Es muy importante en el proceso de escucha, ya que ayuda a comprender lo que el otro está diciendo y permite verificar si realmente se está entendiendo y no malinterpretando lo que se dice. Un ejemplo de parafraseo puede ser: "Entonces, según veo, lo que pasaba era que..."; "¿Quieres decir que te sentiste...?".

  • Emitir palabras de refuerzo o cumplidos. Pueden definirse como verbalizaciones que suponen un halago para la otra persona o refuerzan su discurso al transmitir que uno aprueba, está de acuerdo o comprende lo que se acaba de decir. Algunos ejemplos serían: "Eso es muy interesante"; "Hiciste bien en rechazar aquel trabajo"... Otro tipo de frases menos directas sirven también para transmitir el interés por la conversación: "Bien"; "Umm" o "¡Estupendo!"

  • Técnica del "resumen". Mediante esta habilidad, informamos a la otra persona de nuestro grado de comprensión o de la necesidad de mayor aclaración. Valgan como expresiones de resumen: "A ver si te he comprendido bien..."; "O sea, que lo que me estás diciendo es..."; "Si no te he entendido mal...".

  • Expresiones de aclaración o de ánimo. Conviene también introducir en el discurso expresiones de aclaración tales como: "¿Es correcto?"; "¿Estoy en lo cierto?"; ceder la palabra: decir simplemente: "Continúa, por favor"; o hacer comentarios confirmatorios, que expresan aprobación, del tipo: "De acuerdo"; "Muy bien".

  • Feedback o retroalimentación comunicacional. Puede ser de dos tipos: informativa o repetir lo que el entrevistado dice (técnica del eco); o retroalimentación del comportamiento, cuando le decimos las reacciones que producen sus palabras o su comportamiento.

  • El subrayado. Con él, se evidencia un problema del entrevistado, que éste ha verbalizado pero sobre el que no toma conciencia.

  • La interpretación. El objetivo es establecer las causas y consecuencias de los hechos narrados.

  • Aterrizaje en paracaídas. Cuando el emisor no trata un tema necesario y el receptor lo hace de forma sorpresiva y directa.

Conocer y poner en práctica estas técnicas, hace que la comunicación circule de forma fluida y sea eficaz. También es conveniente conocer las estrategias básicas de la escucha activa, la empatía y la asertividad.

* Si deseas conocer pautas útiles para mejorar la escucha activa, haz clik aquí. Y lo más importante, el truco para que todas estas técnicas realmente funcionen es muy sencillo: "Habla y escucha a los demás como te gustaría que te hablasen y/o escuchasen a ti.