Esta amenaza no ha supuesto ninguna sorpresa a unidades tan prestigiadas como la Legión Española la cual en su instrucción y adiestramiento ha pulido sus técnicas para contrarrestar y anular las emboscadas enemigas no ya como adiestramiento específico antes de partir en misión sino en el entrenamiento cotidiano para el combate.

Al respecto el Tercio "Gran Capitán" 1º de la Legión ha desarrollado técnicas antiemboscada que son homologables en eficiencia, demostrada en combate, a cualquier ejército occidental más poderoso como el estadounidense, el británico o el francés.

Naturaleza de la emboscada.

La experiencia afgana ha enseñado a nuestras fuerzas lo insidioso y elaborado que puede llegar a ser una emboscada a un convoy, alejado de las ficciones cinematográficas donde los "buenos" de la película no fallan un disparo y los "malos" no aciertan ni de casualidad. La emboscada es un complejo muy elaborado en el que se busca sorprender al enemigo por diferentes flancos simultáneamente y golpearlo por donde menos lo espera.

A la fuerza de enfrentarse a emboscadas se aprende a tenderlas, así fuimos testigo de una de estas acciones que una simple escuadra de legionarios, 6 miembros, haciendo el papel de guerrilleros, tendió a una columna de tres vehículos BMR que les quintuplicaba en efectivos.

De esta manera cuando los blindados bajan por una hondonada el primer vehículo atraviesa la cuesta y sigue el camino sin problemas, pero el segundo es detenido por una pequeña explosión, se supone que es una artefacto explosivo improvisado, IED (Improvised Explosive Device), que aparte de su impacto hace caer una árbol que bloquea el camino.

En ese instante desde el flanco izquierdo del vehículo se empieza a recibir fuego, por parte de tres emboscados que disparan desde la espesura, que obliga a concentrar la respuesta en esa dirección, cuando la atención está centrada en ese flanco justo desde el lado opuesto un tercer "guerrillero" ataca por la parte de atrás, supuestamente con lanzacohetes, al tercer y último BMR que ha encontrado el camino bloqueado por el segundo vehículo.

Esto obliga al primer acorazado a dar la vuelta a socorrer al resto de la columna emboscada y es entonces cuando trata de girar cuando los dos "guerrilleros" restantes atacan su retaguardia con cohetes y fuego de fusil.

Siguiendo el ejemplo afgano una emboscada de esta clase acabaría en desastre, el Ejército Soviético se retiro de ese país agobiado de sufrir acciones como esta. Pero se ha aprendido mucho de estas situaciones y el Ejército Español, como cualquier otra fuerza occidental, conoce las tácticas para contrarrestarlas.

Reacción al factor sorpresa

La única respuesta a una acción de esta clase es una defensa perimetral en todas direcciones, que asegure una defensa en 360º de este modo desde que la columna sale de su base los legionarios se despliegan afuera del techo del BMR vigilando cada uno un sector concreto, cada soldado cubre su propio sector y se ocupa exclusivamente de este, pese a que el ataque venga de una dirección diferente no se abandona la defensa de cada sector asignado, de este modo se crea una especie burbuja capaz de defenderse en todas direcciones que reacciona de inmediato cuando se inicia la acción. De este modo en el simulacro cada elemento de la columna estaba actuando contra la agresión desde el instante que se inició.

Otros elementos de seguridad incluyen el desembarco de las tropas de los vehículos que al desplegarse cubren más terreno y hacen más difícil el blanco.

El pedir apoyo aéreo es vital, por lo que tras darse aviso en unos minutos un par de helicópteros "Bolkow" aparece en el cielo castigando con su fuego, se supone que emplean cañones de 20 mm, el punto señalado con humo que los legionarios de la columna han marcado.

En esta practica tanto agresores como defensores han cumplido con su papel por lo que queda en el aire saber cual hubiera sido el resultado en una acción real.

Aprovechar el apoyo aéreo

El traslado de una sección de tres helicópteros de ataque "Tigre" a Afganistán es un ejemplo obvio de la necesidad de apoyo aéreo mediante helicópteros en los conflictos modernos, no se concibe el despliegue de una fuerza en un conflicto asimétrico como los actuales sin contar con apoyo aéreo mediante helicópteros, sean estos propios o de naciones aliadas,

Por ello el empleo de helicópteros "Bolkow" se consideró vital en el ejercicio no acometiéndose ningún supuesto que de antemano no se contará con el apoyo de las aeronaves.

Este fue el condicionante de un segundo simulacro de emboscada que implico a una segunda columna equipada con un BMR y dos vehículos "Vamtac" ligeros.

En esta ocasión y para aumentar el realismo el supuesto incluía la salida de una base de combate avanzada para una patrulla, el campo de instrucción dispone de una imitación perfecta de base avanzada al estilo de las construidas en Afganistán,

Al poco de partir la pequeña columna es emboscada desde uno de los flancos de la ruta, este tipo de ataque permite una respuesta inmediata hacia uno solo de los sectores contra el que se despliega toda la potencia de fuego, desde fusilería y ametralladora a lanzagranadas, cohetes, misiles anticarro y fuego de mortero que sito en retaguardia, a seis kilómetros, recibe las coordenadas donde se despliega el enemigo y de inmediato lanza una lluvia de proyectiles sobre los asentamientos insurgentes.

Avisados y con las coordenadas precisas los helicópteros entran en acción a solo seis minutos de ser alertados, las pasadas de ametrallamiento de repiten en cadena, un helicóptero seguido de otro y vuelta a iniciar el ataque como una cadena, que barren por completo la resistencia enemiga.

Esta vez no hay debate, la emboscada es un fracaso.

Esta acción fue acometida por la Legión pero el adiestramiento es común a toda unidad de las FAS que se despliega en misión.

Aplicando lo aprendido. Moqur.

La exigencia de estos entrenamientos se traduce en brillantes resultados en acción real. Ejemplos hay muchos pero uno modélico lo encontramos el 9 de julio de 2012. Cuando una compañía de la III Bandera de la Brigada Paracaidista fue emboscada por talibanes en una patrulla en las cercanías de Moqur en Afganistán. El combate se prolongó durante cinco horas y se extendió intermiténtemente al día siguiente. El resultado final no dejó dudas sobre el vencedor. 17 Talibanes fueron abatidos por un solo soldado español herido.