Del mismo modo que Afganistán ha sido una auténtica escuela de guerra para el Ejército de Tierra, que de hecho ha tenido que adaptar su equipo, armamento y adiestramiento para este conflicto, la Misión Atalanta contra la piratería ha significado lo mismo para la Armada la cual ha desarrollado nuevas tácticas, métodos y ganado una formidable experiencia de combate en esta operación antifilibusteros.

Tipo de operación que podría ser la más factible a acometer en un futuro previsible pues mientras la posibilidad de un combate naval o aeronaval convencional entre marinas de guerra parece cada vez menos probable, sin especular sobre el futuro de la cuestión coreana la Guerra de las Malvinas es el último ejemplo histórico. Así la lucha contra la piratería, contra la delincuencia y el terrorismo en alta mar se convierte en una tarea cotidiana para todas las marinas mundiales y en la que aparecen paulatinamente nuevos escenarios.

Pues junto al de Somalía brotan sucesivamente nuevos teatros de operaciones ya sea en Guinea, Indico, Cuerno de África o Extremo Oriente.

Por tanto y sin olvidar la instrucción en combate convencional la instrucción naval española ha profundizado en el combate asimétrico naval repasando y aplicando las lecciones aprendidas en la lucha contra los piratas en el escenario somalí.

En combate con los piratas

Aunque la Operación Atalanta contra la piratería tuvo unos inicios algo balbuceantes y en algunos casos la inacción fue la norma, casos "Playa de Bakio" y "Alakrana" en lo que a España se refiere, y la falta de contundencia aumentó el problema de la piratería hasta niveles casi epidémicos con docenas de barcos secuestrados y rehenes capturados, un cambio paulatino en la actitud occidental que implicaba una actitud más agresiva y letal en combate, el despliegue de seguridad armada en barcos, junto al procesamiento judicial, en naciones de la zona, a los piratas capturados con lo que se evitaba su puesta en libertad tras su detención. Ha supuesto una "vuelta a la tortilla" a la situación poniendo a la piratería contra las cuerdas y reduciendo su actividad en 2012 y 2013 en un 80%, devolviendo a la zona una imagen de seguridad que sin ser completa si que es una mejora evidente desde que el fenómeno pirático empezara a surgir en aguas somalíes a finales de la pasada década. Este escenario ha sido provocado por una serie de agresivas acciones navales como la escolta a buques, el rescate de rehenes, el auxilio a navíos o la captura de piratas en el mar y el ataque a bases terrestres de los filibusteros.

Aunque también, pero sin ningún éxito para los filibusteros, las diferentes marinas han sido hostigadas por los piratas, en el lado español podemos contar el chapucero intento de abordaje al buque "Patiño" o el combate que libró el "Infanta cristina" contra una nodriza pirata que trato abordarlo, aunque seis piratas cayeron muertos en el enfrentamiento la amenaza de asesinar rehenes impidió el asalto al buque corsario que se dio a la fuga.

Basándose en estas agresiones y en otras afrontadas por otras marinas en la misión, la Armada ha refinado sus técnicas de defensa contra enemigos asimétricos.

Aplicando lo aprendido

En este contexto de aprendizaje la Armada realizo con una serie de marinas aliadas: Francia, Turquía y Reino Unido, una nueva edición de los ejercicios Minex de lucha contra minas en el mar pero en esta ocasión el contexto recreado no se limitaba a la pura búsqueda antiminas de ediciones anteriores sino que se recreaba un escenario de conflicto entre dos naciones y en el que la fuerza de lucha contraminas seria hostigada por elementos terroristas que aplicarían técnicas y métodos empleados por los piratas como el ataque por buques nodriza medianos y el abordaje usando lanchas rápidas, incluso se ha previsto el hostigamiento por parte de aviones de recreo capturados en previsión que la piratería algún día pueda disponer de un poder aéreo.

En este contexto sera el patrullero "Infanta Cristina" el encargado de defender a la flotilla de cazaminas mientras esta realiza su labor del limpieza.

Zafarrancho de combate

La escena del combate sigue así. El radar del patrullero, 128 millás nauticas de alcance, detecta dos ecos sobre el mar dirigiéndose a toda velocidad a la formación de cazaminas, se identifican como lanchas rápidas. A destacar que además del radar, la vigilancia por satélite y la interconexión de radares de la flotilla junto con la conexión con el Centro de Operaciones de Vigilancia de Acción Marítima de la Armada, COVAM, sito en Cartagena, aumenta esta esfera de detección haciendo un ataque sorpresa algo prácticamente imposible.

Detectadas así las lanchas, la primera medida es tratar de contactar con ellas en el canal 16 de radio que es el canal internacional y todo barco debe llevar abierto, al no haber respuesta se ordena zafarrancho de combate.

Los marinos se preparan colocándose chalecos antibalas, cascos, protectores y se apresta el armamento de defensa inmediata: cañones ligeros, ametralladoras pesadas y medias en sus soportes con su munición y servidores,

Al avistarse las lanchas se declara Alerta 1, Warning 1, y se les avisa mediante señales con los focos y megafonía. Estas continúan sin responder y surcando la superficie se acercan a la flotilla.

Se declara Warning 2 y se disparan bengalas de aviso, al no haber respuesta se ordena fuego de advertencia siempre a proa y a la distancia del objetivo para que este no sea dañado pero se aperciba que esta a tiro.

La falta de respuesta implicaría entrar en Warning 3 en que se autorizaría fuego directo, pero al detectarse que se hace fuego desde las lanchas se ordena devolver el fuego de inmediato.

El combate no tiene color, seguidos en su trayectoria por el armamento del "Infanta Cristina" uno de los botes es literalmente partido por la mitad por los disparos de ametralladoras pesadas y el segundo que trata de escabullirse haciendo un rodeo al navío se encuentra con que la disposición por sectores del armamento del patrullero le castiga con fuego continuamente, pues cuando el bote abandona el sector de un arma entra en el área de otra o de varias que le ametrallan simultáneamente. La lancha queda acribillada.

Aunque este escenario es solo una simulación es un reflejo de los enfrentamientos ya habidos con piratas en la Operación Atalanta. Una muestra evidente de experiencia ganada en combate.