El sustantivo común denota un conjunto o una clase de individuos, mientras que el sustantivo propio hace referencia a un individuo de manera no ambigua, es una asociación directa con el referente. Esto explica por qué los sustantivos propios no van precedidos de determinante, ni admiten ciertos adjetivos que restrinjan su significado. En cambio, el sustantivo común necesita una determinación para poder denotar individuos. Por ejemplo, se dice vino María, María es linda; pero no se puede decir vino perro, árbol es lindo.

Propiedades de los sustantivos propios

Los sustantivos propios se caracterizan por tener una flexión fija (no varían en género y número), no tienen significado léxico, no pueden ser acompañados por determinantes (excepto en el caso de ríos, montañas, sierras, lagos) y se escriben con la letra inicial en mayúscula (salvo los nombres de los días de la semana y los meses del año).

Cuáles son los sustantivos propios

Sustantivos propios con artículos

Por regla general los sustantivos propios no llevan artículo. Sin embargo, hay casos en los que el artículo señala el género y número del sustantivo propio.

Cuando se coloca el artículo indefinido ante un nombre propio, se pone en evidencia una cualidad de su portador para denominar a la clase de individuos que comparten esa cualidad: era todo un Quijote, un Pérez García no puede ser alemán.

Se usa el artículo definido con apellidos de mujeres famosas y de artistas: vi la última película de la Loren, el Giotto no sólo se destacó como pintor sino también como arquitecto.

En el estilo forense, admiten artículo definido los apellidos de declarantes o inculpados: la policía apresó a la González.

Si el título de una obra es un nombre propio, se usa este precedido del artículo definido: los más altos exponentes de la Literatura Gauchesca son el Martín Fierro, el Fausto y el Santos Vega.

El artículo con el sustantivo propio de ciudades, países, provincias

Algunos de los continentes, países, regiones, provincias y ciudades, no llevan artículo; por ejemplo Oceanía, Venezuela, Jujuy, Buenos Aires; y otros llevan artículo optativo: África, el África; Chaco, el Chaco. Los nombres geográficos, cuando llevan modificadores, requieren artículo: La China milenaria, El México del siglo XVII.

El género de los sustantivos propios

Los lugares geográficos como ciudades, aldeas, definen su género dependiendo del lugar que especifican y también de la terminación. Por ejemplo Salta, la linda; la China; el Japón. Algunos son ambiguos, como Buenos Aires. Recordemos la novela de Manuel Mujica Láinez, "Misteriosa Buenos Aires", y un verso del tango de Gardel y Lepera: mi Buenos Aires querido.

Los nombres de los accidentes geográficos como ríos, montes, lagos, mares y cordilleras son masculinos. En el caso de mares, ríos y montañas, el artículo es obligatorio. En los demás, optativo. Por ejemplo: el Etna, los Andes, el Atlántico.

En el caso de instituciones es el tipo de lugar el que define el género: el Colón (teatro), la UBA (Universidad).

Un sustantivo propio o nombre propio distingue a cada individuo de los demás de una misma clase, género o especie. Se asigna a una sola persona, animal o cosa, no en forma genérica, sino diferenciada. Es por esto que los sustantivos propios se consideran sustantivos individuales.