En español, el sustantivo común flexiona en número (singular o plural) y también en género (masculino o femenino); existiendo los sustantivos que tienen un único género.

Sustantivos contables e incontables

Los sustantivos contables designan cosas que pueden aislarse, que son numerables: amigo, mesa, día, y pueden pluralizarse. Los incontables designan cosas que no tienen límites claros, no se pluralizan y sólo admiten cuantificadores indefinidos: mucha sangre, poco humo. Los incontables, cuando es necesario relacionarlos con un número, se asocian a otro sustantivo: dos kilos de arroz. Cuando se dice dos arroces, significa dos tipos de arroz; el sustantivo incontable se ha recategorizado en contable.

Particularidades de los sustantivos contables e incontables

Comí melón (uso incontable) o Comí medio melón (uso contable), es un ejemplo de sustantivos que, según el contexto morfosintáctico, pueden interpretarse como contables o incontables. Un sustantivo puede ser contable en una lengua, e incontable en otra, como por ejemplo el caso de consejo (contable) y su equivalente en inglés advice (incontable). Se pueden dar dos consejos, pero no two advices.

En ciertos casos hay dos sustantivos diferentes, uno contable y otro incontable, para referirse a un mismo objeto: calzado, dinero (incontables), zapato, billetes (contables).

Sustantivos individuales y colectivos

Los sustantivos individuales designan una sola entidad, como árbol; los sustantivos colectivos designan un conjunto de entidades, como público o arboleda.

Clasificación de los sustantivos colectivos

Tradicionalmente los sustantivos colectivos se dividían en determinados e indeterminados. Dentro de los determinados se encuentran, por un lado, los colectivos morfológicos, aquellos que muestran en su raíz el objeto que aparece agrupado (por ejemplo: alameda, caserío). Por otro lado, están los sustantivos colectivos sin estructura morfológica, no derivados de ningún sustantivo que aclare la especie (por ejemplo: ejército, clero, cardumen). A estos colectivos determinados se les oponían los indeterminados grupo, montón, conjunto, que no denotan la clase de entidades que agrupan; y los numerales, que sólo significan el número, como millón, docena. Actualmente, se discute la validez de la inclusión de este grupo entre los colectivos.

Criterios para reconocer sustantivos como colectivos

Los sustantivos colectivos de persona y los sustantivos individuales en plural admiten las construcciones adverbiales por unanimidad, por mayoría; mientras que los sustantivos individuales en singular, no las aceptan. Por ejemplo, se puede decir El consorcio decidió el despido del administrador por unanimidad; pero no es correcto decir El propietario del primer piso decidió el despido por unanimidad.

Sustantivos concretos y abstractos

La gramática tradicional opone el sustantivo abstracto al concreto, términos hoy, discutibles; al igual que la afirmación de que todos los abstractos son no contables y los concretos, contables; como se demuestra con los ejemplos mucho esfuerzo, mucho arroz, un problema, un matiz.

Los sustantivos abstractos son los que no se pueden percibir con los sentidos: no se pueden tocar, ni oler; en cambio los concretos se pueden percibir.

Muchos de los sustantivos abstractos y no contables en sus forman negativas reciben la interpretación de “acto”. Por ejemplo, una injusticia es un “acto de injusticia”. Hay otros sustantivos que se comportan de la misma manera, aunque no tienen prefijo negativo: una tontería, una necesidad, inquietud, atención.

Existen otros sustantivos abstractos que se recategorizan en sustantivos concretos contables, no como “actos”, sino como “personas”. Por ejemplo, una belleza, una eminencia, un encanto.

El Diccionario de la Real Academia Española, como artículo enmendado de la 23.ª edición, define gramaticalmente al sustantivo como nombre: “categoría de palabras que comprende el nombre sustantivo y el nombre adjetivo”.