
- ruptura de pareja - morguefile
Metafóricamente, es importante ser mandarina, y no manzana, porque la mandarina tiene muchos gajos: un gajo puede ser la pareja, otro la familia, otro el trabajo, otro los amigos, otro las aficiones. Cuando un gajo nos falla podemos agarrarnos a los demás y, de esa manera, siempre existirá el apoyo que en esos momentos tanta falta hará y las personas, por tanto, no se sentirán tan solas.
No caer en la trampa de pensar “le sigo queriendo"
En esta trampa caen muchas personas, se engañan a sí mismas, porque tratan de convencerse de que, aunque se sientan dejadas y humilladas, las siguen queriendo. Ninguna persona puede seguir queriendo a alguien que la ha hecho sufrir, que no la valora, que ha pasado de ella y que, en definitiva, para el que deja, la relación ya es historia. Cuando una persona no valora a otra, es que no la quiere, así de simple.
En realidad, siguen queriendo a la pareja de la cual se enamoraron. Pero esa persona ya no existe, ha cambiado. Y es preciso aceptar este hecho para continuar. El mundo está lleno de gente buena e interesante y en cualquier parte puede surgir la atracción entre dos personas, porque es biología pura y dura; la naturaleza nos utiliza para sus propios fines: entre otras cosas hacer que la especie siga hacia delante.
Algunas personas deciden luchar por la relación
Se empeñan erróneamente en recuperar la relación a cualquier precio; no es que sigan queriendo a la pareja, lo cierto es que han desarrollado tal dependencia que no soportan el cambio.
Necesitan que las sigan queriendo, porque hay mucha gente que no quiere estar sola. Se les cae el mundo encima. No conciben una vida sin pareja y creen que la relación es la panacea para ser feliz.
Otro error es buscar a alguien a quien gustar
Cuando lo correcto es buscar a alguien que nos guste. Incluso algunas personas llegan a fingir no ser ellas mismas, pensando que de esa manera pueden gustar más.
Esta forma de actuar tan artificial les hace sentirse inseguras y con miedos a repetir anteriores historias, produciéndoles temor a un nuevo fracaso. Produce mucha seguridad y alegría agradar a alguien, por supuesto, pero es mucho más importante que la persona elegida te agrade a ti.
Hay quien decide que no necesita a nadie
Es una manera de ocultar la insatisfacción y la soledad autoimpuesta. Pero es importante que las personas reconozcan que no son responsables de que las quieran, pero si son responsables de mostrarse tal y como son, de manifestar lo que les gusta y lo que les disgusta.
La ruptura en sí es lamentable, pero, además, hay que añadir los cambios que se originan en la vida a raíz de una separación, la incertidumbre que cae como una losa, la soledad, la tristeza, pero, irremediablemente, hay que continuar.
Hay que dejar atrás costumbres y rutinas y comenzar de nuevo. No se puede meter la cabeza debajo del ala, no se puede ser niños, hay que madurar y comenzar a actuar lo antes posible y no quedarse hundidos en el dolor.
Lo positivo de las crisis es la posibilidad de cambiar
Cuando nacemos, comenzamos a caminar en el camino de la vida. Al principio lo hacemos con nuestra familia, luego, decidimos seguir solos. De repente, conocemos a alguien que nos quiere acompañar y nos sentimos felices porque nos agrada la compañía, el sentimiento es mutuo, pero si, al cabo de cierto tiempo, el camino no es agradable para alguno de los dos, pues se decide seguir el camino solo, no pasa nada. Quizás, más adelante, podremos encontrar a alguien interesante para continuar.
La autoestima ayuda a superar una ruptura
Es muy saludable aprender a quererse a uno mismo, hay que aprender a valorarse como personas humanas, únicas e irrepetibles y a sentirse seguro de sí mismo. Demostrar seguridad es una de las cualidades que hace más atractiva a las personas.
Está demostrado que hacer cosas que agradan hace que las personas se sientan mejor; también es importante recordar qué cosas se hacían cuando se estaba feliz y volver a practicarlas de nuevo. Esto beneficiará el sistema inmunológico.
Es fundamental volcarse en las demás parcelas de la vida
En lugar de encerrarse en casa y no querer saber nada del mundo, lo correcto es apoyarse en la familia, en los amigos y relacionarse. Poco a poco, mejorará, notablemente, el equilibrio emocional, lo que ayudará a salir más fácilmente de la situación de sufrimiento.
Una separación, o un divorcio, puede ser el inicio de una vida más interesante, más enriquecedora y probablemente más feliz.
