Prensa e invitados se reúnen en el lobby del maravilloso Museo Malba para conocer y celebrar la 12 º edición del Premio Clarín de Novela. El jurado formado por Rosa Montero, Juan Cruz Ruiz, Pablo de Santis y el Presidente José Saramago, han elegido una entre 682 novelas presentadas.

El ganador se llevará 100.000 pesos (cerca de 18.000 euros o 24.000 dólares) y la publicación de su libro por el sello Alfaguara.

Este año hay dos novedades, el Premio a la trayectoria para Tomás Eloy Martínez, un momento de reconocimiento merecido para este gran autor y una tercera mención añadida al Premio, debido a la excelsa calidad de los finalistas.

La Previa

Antes del evento en sí mismo, se reúne en el lobby del museo lo más florido de la sociedad y la cultura porteña. Entre ellos asisten: Rodolfo Fogwil, Mario 'Pacho' O'Donell, Juan Sasturaín, Andrés Rivera, Federico Andahazi, Claudia Piñeiro, Hermenegildo Sabat, Leonor Benedetto, Miguel Rep y figuras de la política como el Ministro de Cultura porteño, Sr. Lombardi y Sergio Baur, de Cancillería.

Algún político sonríe y se escuchan murmullos acerca del año difícil que transita "Clarín" y que Rosa Montero mencionará más tarde.

Inaugura la ceremonia en el tetro del Museo, con un ambiente cálido y exquisito, el Director General de Clarín, Sr. Kirschbaun, con un discurso y meta mensaje directo acerca de la libertad de elección. A continuación se hace entrega del premio a la trayectoria para el escritor Tomás Eloy Martínez y presentado por su hijo Ezequiel Martinez, hoy editor de Revista Ñ, anfitriona del premio.

Las Menciones

Las menciones llegan después de un intervalo a manos del pianista Adrián Yáñez. La primera mención es para "El río" de Déborah Beatriz Mundani. Segunda "El Doliente" para el español Juan Muñoz, y la tercera y novedosa para "La Fantasía bajo Sospecha" de Enrique Mario Papatino.

El momento se acerca, nadie sabe quién es el ganador. El eco de si será varón o mujer flota en el teatro.Se hace una presentación y resumen de la historia del Premio, los jurados y ganadores anteriores. Aparece Saramago en pantalla, desde Lisboa, presidente del jurado, no ha podido acompañar esta noche personalmente, pero no deja de estar presente en la sala.

Pablo de Santis habla de la elección en nombre de todo el jurado. Cuenta cómo y porqué, y el sentir de las lecturas, remarca la excelente calidad y el nivel ascendente de exigencia cada nueva edición del premio.

El premio

"El ganador del Premio Clarín de Novela 2009 es para... el alias "Dinamarca"". Durante unos instantes se hace silencio, con ese alias aún no se puede adivinar el sexo del ganador.

Entonces, desde la parte derecha de las butacas se levanta una figura masculina, rubióna, alta y cimbreante. No aparenta más de 42 años aunque luego confiesa 52. Federico Jeanmaire, un escritor con trayectoria, esta es su novela nº15.

Saluda al jurado, levanta el premio y sonríe casi tímidamente. La paz, la sincera intimidad de este hombre, inunda la sala. "Me es difícil hablar ahora, pónganse en mi lugar..."dice, "bueno, ahora y siempre".

Nacido en Baradero en 1957, ganó el año pasado el premio Emecé con la novela "Vida interior" y tiene catorce novelas editadas. Licenciado en Letras e investigador del Siglo de Oro, Jeanmaire fue becado en 1990 por el Ministerio de Relaciones Exteriores de España para trabajar en la sala de manuscritos de la Biblioteca Nacional, en Madrid.

Ese mismo año fue finalista del Premio Herralde de Novela con "Miguel", una biografía ficticia de Cervantes, que fue publicada por la editorial Anagrama. En 2004 publicó el ensayo "Una lectura del Quijote".

"Más liviano que el aire"

La novela ganadora que Alfaguara publicará en un mes, es una historia "llena de humor y atroz", relata Rosa Montero, de la mano de Jeanmaire. Trata de la extrañísima relación entre una anciana de 94 años y un muchacho de 14. Una novela de dos personajes, que se desarrolla entre una cocina y un baño.

Sin embargo, Federico "ha creado mundos, ríos ficticios, un tinglado maravilloso, como un prestidigitador, que uno espera se desmorone de un momento a otro, porque sostenerlo durante toda una novela es imposible, pero este autor lo consigue de un modo maravilloso" dice Montero.

"Habla de la incomunicación, de la violencia extrema que eso provoca." pronuncia el ganador. Este, parece un tema que realmente preocupa a Jeanmaire, que confiesa su recurrencia a los temas que lo ocupan una y otra vez. Hace una pausa final, mira a la audiencia. "Pónganse en mi lugar. Gracias" concluye el galardonado.

El teatro se inunda con una ovación cerrada. La merece. Saramago dejó unas palabras elogiosas para el ganador y dijo que la decisión había sido unánime, cosa de suma importancia que rubrica con rotundidad el premio 2009.

La sala se ha enamorado de Jeanmaire. No cabe duda que su novela será un éxito y un placer. El jurado sonríe. Ha sido varón.