La celulitis se concentra fundamentalmente en la región abdominal, caderas y muslos. Se trata de células grasas o adipocitos que se sitúan debajo de la piel, donde forman un tejido adiposo que se retiene en unas zonas determinadas del cuerpo dando lugar a la llamada "piel de naranja".

Algunos alimentos, el ritmo de vida sedentario o el estrés favorecen la aparición de la celulitis. En los casos más extremos es necesaria la intervención quirúrgica, sin embargo, en la mayoría de mujeres se puede llegar a reducir e incluso conseguir resultados espectaculares con sencillos consejos.

Prevención frente a la celulitis

La alimentación debe ser sana y equilibrada que incluya fibra, proteínas vegetales, frutas, verduras y pescados. Es fundamental evitar los alimentos grasos, las frituras, la bollería industrial, etc.

Practicar actividad física con regularidad, sobre todo realizar ejercicios que movilicen la musculatura de caderas y muslos.

Es recomendable beber mucha agua en ayunas y entre horas, pero sólo en los casos en que la celulitis no esté provocada por la retención de líquidos

Es necesario controlar y evitar el consumo de sal , ya que propicia la acumulación de líquidos en el organismo y favorece la celulitis.

Se debe prestar especial atención a la adopción de posturas que impiden la normal circulación de la sangre, como cruzar las piernas una encima de la otra cuando estemos sentados, así como a utilizar prendas y ropa muy ajustada ya que facilita la aparición de celulitis.

Sopa anticelulitis

Elaborar una sopa de verduras que ayuda a eliminar la celulitis es muy fácil. Para ello es necesario trocear 3 cebollas medianas, dos puñados de acelgas u otras verduras y echarlo todo en 1 litro de agua hirviendo. Se debe hervir hasta que todos los ingredientes estén blanditos, después hay que apagar el fuego, dejarlo reposar y colar el líquido resultante.

Para conseguir más sabor podemos añadir un poco de zumo de limón y unas gotas de aceite de oliva virgen.

Es aconsejable tomar todos los días una taza de esta sopa en la comida del mediodía y otra en la cena. Facilita la disolución de la grasa y además tiene efectos desintoxicantes.

Masajes de agua fría

Se trata de uno de los métodos anticelulíticos más económicos. Todas las mañanas es conveniente practicar una ducha fría en las zonas afectadas por la celulitis (alrededor de los 20 grados) para tonificar la piel y conseguir que los tejidos cutáneos se relajen y que la celulitis vaya desapareciendo.

Para que la ducha sea más soportable se puede empezar con agua caliente e ir templándola poco a poco hasta que salga fría.

Resultados efectivos

Además de las sugerencias propuestas anteriormente existen en el mercado gran cantidad de aceites esenciales que ayudan a disolver y eliminar la grasa. El aceite esencial de limón, de romero, de ciprés o de cedro son unos de los más recomendables para conseguir tal efecto. Se debe aplicar uno de ellos realizando un suave masaje circular de cinco minutos de duración. Es conveniente llevarlo a cabo dos veces al día y ser constantes en la aplicación.

Siguiendo estos consejos lograremos reducir la grasa acumulada en los tejidos de nuestro cuerpo y gozar de una piel sana y cuidada, consiguiendo mejorar nuestra silueta y nuestro aspecto físico, además de eliminar toxinas e impurezas de nuestro organismo y mejorar nuestra salud.