En este tipo de sueños, tal vez haya más coincidencias con la famosa sentencia de Sigmund Freud, sobre una realización de deseos reprimidos, ya que tener un bebé es lo máximo para ciertas mujeres quienes sueñan despiertas con el matrimonio o al menos, con ser madres. Es evidente que dicho estado en el sueño está relacionado con la actividad sexual, con un componente muy fuerte de fantasía e imaginerías.

Clásicamente, las chicas de las décadas anteriores del siglo XX tenían sus roles más determinados, porque no había otra cosa o porque eran conminadas por los varones y la cultura masculina de antaño. Actualmente no es muy seguro que el esquema de los roles de algún resultado, pues las nuevas generaciones se parecen entre sí y los géneros se van adaptando uno al otro, sea en el trabajo o en el estudio, como en la vida social.

Tener bebés es una función biológica normal

Para las chicas, las condiciones que se abren a lo social son iguales, han cambiado las modas y el argot, pero en el fondo es lo mismo, nadie escapa a la biología y menos a la psiquis humana.

Quedar embarazado es un temor y a la vez, es una esperanza. La gestación simboliza tal vez, con un símbolo simple y único, toda una gama de intenciones que van desde lo sexual hasta la planificación del trabajo o el estudio universitario.

Planear y programar es una proyección de la fecundación y la gestación. La Embriogénesis es el ejemplo más contundente con respecto a todo aquello que sembrado en un medio fértil, va a dar un fruto. La comparación con el cultivo de la tierra es interesante, ya que la mujer ha sido continuamente comparada con la Madre Tierra.

Los niños provienen del coito

Para los adolescentes tener sexo es una actividad que puede resultar difícil o culposa, es una serie de impulsos que casi nada o nadie puede evitar. Para los adultos puede ser una cuestión económica; por necesidad piensan tener un niño en medio de cálculos, objetos necesarios y salarios medios. Otros lo han llevado por lo emocional y amoroso y seguramente serán los bebés que mejor hallen a su entorno, pues ningún pensamiento del mundo ha influido sobre su aparición sobre la tierra, excepto el del amor en la pareja y el deseo de tener un bebé.

Muchas personas discuten en los tema de sexualidad, si esto o aquello tiene razón de ser, por ejemplo, el tema polémico del aborto, pero a muchas personas que sienten que van a ser madres y padres no se les ocurre discutir nada de esto que les parece ajeno.

Estas discusiones éticas y jurídicas no sientan bien a los jóvenes y más bien parecen confundirlos, ya que contienen agresividad y falta de argumentos eficaces tanto de una posición como de otra. Puede observarse, entonces, que el símbolo tan simple del embarazo como acción biológica tiene muchos aspectos psicológicos y sociales que lo complementan y determinan.

La significación del embarazo

Hay cierto paralelo entre el proceso biológico de engendrar y soñar con el embarazo, por eso se mencionó a la realización de deseos freudiana, ya que el deseo es querer algo emocionalmente y ocultarlo en la privacidad. En la inmadurez, cuando no existe pareja, el instinto se parece al acto imaginario. Y cuando existe la pareja, es una intención o plan natural que se asemeja al deseo.

Por esto, dicha figura es por un lado completamente normal y propia de las mujeres y por otro, es una imaginería debido a otra cosa que es análoga, es decir, que mantiene un cierto parecido intrínseco. No son ajenos a esta idea, los deseos de sexo y los actos de sexualidad realizados con cierta “ilegitimidad”, cosa que el sueño trata de normalizar marcando los fallos con una imagen de orden superior.

La imagen preverbal

Como conclusión diremos que la imagen “embarazo” conlleva temores y ansias mezclados. A la vez, es un deseo y un plan, y sobre todo dirigido a nuestro futuro de personas. Así que, aquellos que suelen soñar con embarazo, es posible que estén encargando en realidad un niño (o el acto que propende a ello), o lo que simboliza de nuevo en muchos órdenes generales. Pero a la vez, que se pueden enfrentar con alguna culpa y con un acto superior a las fuerzas disponibles en un momento preciso de sus vidas. (Ya que dar vida y cuidar a un bebé es un rol superior de la mujer y su pareja).

La imagen, que es anterior a la expresión verbalizada, es más dificultosa de asociar, dado que es una analogía “desnuda”, es decir, actúa por comparación y síntesis de sus contenidos, aludiendo a una situación de analogía, de acuerdo a las propiedades de dicha imagen.

Comprender esto sin un orden del lenguaje parece un rompecabezas insoluble, pero es la misma capacidad del lenguaje la que lo desentraña, recurriendo a la memoria y la imaginación en estado de conciencia, es decir, recordando el sueño y aplicando las semejanzas como si se tratara de un juego que expresa algo, mas que no resuelve sino que plantea una elección o una decisión personal sobre nuestros actos humanos.