Los sueños de vestidos blancos y etéreos, flotantes, sobre damiselas, damas y figuras extrañas, han sido relacionados, en general, a cambios de estados, sea el casamiento, la comunicación con los muertos o la idealización de una persona.

En su contracara, aparece el novio vestido de fiesta, como figura de negro (a veces, de blanco) o el clásico cochero de carro fúnebre. Por estos elementos, las figuras de la vida son paralelas a los de su contrario en la expresión de la finitud de la materia y sus transformaciones.

Es clásico identificar el color blanco con la pureza y estos estados, sea la inocencia, o bien, lo extramundano o del más allá. Desde este color, integrando todos los colores (prisma) se piensa en la luz del sol y la luminosidad y a la vez, con el imaginario sobrenatural.

Los sueños donde aparecen novias vestidas de blanco en general, representan la transformación a partir de un estado ideal (la “virginidad”, el ritual) dando la oportunidad para que dicho color aparezca diferente si la circunstancia no se atiene al símbolo. Puede tratarse de su contrario, por ejemplo, tomando la forma de una crítica o una culpa. Y este es un indicio sobre la compleja situación de las contradicciones culturales y los usos liberales y sociales a la vez, ya que el sueño refleja todas las instancias.

Mortajas, fantasmas y comunicaciones del más allá

El porqué los que no están ya en el mundo aparecen figurativamente como envueltos en nieblas o con tules flotantes es parte de las escenografías gráficas de los rituales de la muerte que la literatura (Oscar Wilde, El fantasma de Canterville), la fotografía (fotos trucadas) o el cine (Actividad Paranomal) toman de una realidad imaginaria. De ahí, surgen todos los testimonios que aparecen de vez en cuando sobre estos temas y parece lógico imaginar que los que carecen de cuerpo pueden presentarse como algo parecido a lo que se supone es su estructura propia, es decir, un cuerpo que de todas maneras, es visible a la mirada.

Si la persona ausente se presenta en los sueños como una persona normal, conviviendo con los demás, es indicio de que se trata de una imagen con un significado concreto, por ejemplo, que ha dejado algo de sí mismo o una influencia en otro que tenía un cierto lazo emocional. Si aparece rodeada de misterio, como un “fantasma” es posible que dichos símbolos se refieran a otros aspectos, como miedos o aprehensiones sobre tal o cual característica del soñante (Según Freud y Lacan, aspectos inconcientes de conflictos sexuales reprimidos y falta de aspectos significantes en la relación con "el otro").

Los fallecidos también se refieren a las cosas secretas, escondidas u olvidadas, ya que las emociones no verbalizadas mantienen una característica de impulso más que de ideas concretas. Los animales muertos, por ejemplo, recordados con nostalgia, representan asuntos "menores", pero igualmente existentes y que necesitan atención. Tal vez, situaciones más allá de un umbral de la conciencia, elementales o básicas, con anclaje en los instintos.

Momentos importantes relacionados con la pureza

Los rituales de casamiento, comunión de los niños y sepelios, tienen en común que se trata de transformaciones sobre los estados psicofísicos profundos. La persona sufre cambios imaginariamente porque es parte de la cultura social en donde se ha criado. Tanto el ritual del matrimonio, como el de la fe o el fin de la vida son momentos que se trata de marcar acorde con las etapas fisiológicas de la vida y las transformaciones, sobre todo psíquicas y orgánicas que se producen en esas instancias.

Que se vean blancos están relacionados con la pureza y un nuevo comienzo, como desde un inicio que desarrollará una nueva personalidad con nuevas aptitudes y capacidades. También los 15 años en las chicas se realizan de esta forma y se considera que la niña se transforma en mujer. En la primera comunión de los niños religiosos se usa el blanco, sino en los trajes, en los moños o adornos. Se ha figurado siempre a los ángeles como blancos y puros, emanantes de luz blanca y brillante (véase sueño de ángeles).

En el varón puede suceder algo parecido, el blanco es siempre índice de pureza, pero su contrario, el negro, es sobrio y a veces se identifica con lo solemne y “serio”, porque es menos explícito a la luz y la absorbe por completo. Si asocia un estado de “duelo” es por estas condiciones, aunque se le agregan estados emocionales de tristeza y dolor.

Significados de lo blanco y puro en los sueños

En general, representan conductas, recuerdos o conocimientos que están desarrollándose y cuyos contenidos todavía no tienen un determinado contexto y que recién comienzan a plantearse. Si se aplican al ambiente, como colores claros o paisajes luminosos, el medio representado tiene esas características. Si se aplica a personas, señalan el comienzo de una relación personal o con alguno de sus atributos.

La falta de mezclas o combinaciones y la predominancia en lo puro de un valor único, sea una escena o un ambiente, es indicio de que no se conoce tal cosa, que es novedosa y a medida que se profundiza, puede variar o enriquecerse. Lo puro se refiere a que todas las propiedades de algo soñado están en disposición del soñante y que su totalidad es útil.

Todo aquello que se inicia tiene un valor de pureza y a medida que se conoce, gana otros valores que son diferentes y algunos opinan a favor de lo puro en el estado que se halle y otros, que es necesario progresar en el conocimiento para que aclare (o oscurezca) dicha comprensión.

"Ciertas luces apagadas

iluminan más

que las luces encendidas."

(Roberto Juarroz, poeta Argentino)