Según la visión de Sigmund Freud, las escaleras (subir y bajar) es una imagen del acto sexual, referido al clímax y al relajamiento que se produce, (“No es nada difícil hallar el paralelismo entre el acto sexual y el de subir por una escalera…” - Nota de 1911, "Interpretación de los sueños"). Por cierto, este modo de ver las asociaciones puede referirse a otras cosas como se acepta hoy día y aquello pertenece a un punto de vista más limitado. Las analogías de las imágenes dependen de ciertas condiciones, y la más importante es que los sueños son de acuerdo al soñante, sus intereses, gustos y mandatos inconcientes.

La imagen de usar una escalera representa el acto físico de trepar o deslizarse por escalones en dos direcciones, hacia arriba o hacia abajo. Ese acto sugiere todo lo que sea ascensión o descenso, con diferentes cantidades de energía utilizada y tanto es el acto sexual como los cambios sociales, por ejemplo. Todo movimiento tiene, en este caso, un período inicial, un apogeo y una declinación, que puede bien ser la analogía de usar una escalera.

En la realidad, se utiliza una estructura de estas cuando algo (metas o deseos) se encuentra fuera del alcance de la mano, cuando los pisos están separados por un espacio o cuando se usa para trabajar en los edificios modernos. Su significado de imagen es semejante a lo real, ya que representa una acción de llegar por su intermediación a otros niveles (a veces, son situaciones urgentes, como el uso que les dan los bomberos en un incendio).

Los ascensores

Si la escalera es un modo individual de subir o bajar, el ascensor es otro medio, pero de carácter social o colectivo de hacer lo mismo. Aunque hay sueños donde los ascensores no solamente viajan de arriba abajo, sino lateralmente o de adelante atrás, ampliando las posibilidades imaginarias.

Un ascensor que tenga “multimovimientos” es un intermediario eficiente que no solamente sube o baja, sino que traslada al soñante en forma precisa o aleatoria, ya que cuanta más complejidad tenga en su recorrido, su trazado se convierte en una incógnita a descifrar.

Si sube, significa que el soñante se halla en situación ascendente, con el mismo posible encierro y falta de visión general que en un ascensor. Puede ser que su sensación sea esta, de estar subiendo sin ver realmente adónde va. Si baja, es la misma incertidumbre en su contrario. Si lo hace con otras direcciones, debe cambiar de vías y cables, (como si fuera un tren) y enfatiza las inseguridades presentes. Las sinestesias que acompañan los movimientos físicos del ascensor enfatizan la sensación de inseguridad en el espacio del sujeto.

Motores y túneles

En general, los ascensores se trasladan dentro de túneles o al menos, vigas que lo guían de manera fija. Este transcurrir dentro de un túnel representa bien la imagen del nacimiento o todo aquello que pasa por un espacio reducido. Dicha situación lleva la imagen a una condición primigenia y elemental del origen del conflicto o situación.

La tecnología del ascensor (depende de un motor) lo hace similar a los sueños de conducir un automóvil o de ser llevado en un bus, ya que se trata de una caja ciega generalmente, con la diferencia que aquí describe una situación peculiar con el encierro. La acción de “ser llevado” a diferentes niveles puede referirse a una cierta pasividad o falta de visión.

Desde este punto de vista, escaleras y ascensores tienen diferentes niveles de significación que dependen del origen del conflicto, si involucra al sujeto solamente o a las acciones que promueve el mismo, relacionado a otros mandatos.

Las escaleras fijas

Si se encuentra fijada y es parte de un conjunto arquitectónico, subir o bajar se relacionan a la estructura mayor (una casa o residencia), si los escalones son muy estrechos o muy anchos, señala la posibilidad que el sujeto tiene dificultades para realizar proyectos o volver a la realidad con respecto a algo.

Si son escaleras de mármol o madera muy elaboradas, indica un ambiente apropiado o no a la situación de ascender o descender, de acuerdo con la idea que el sí mismo tiene con respecto a una cosa.

Si faltan elementos como la baranda o escalones, representan peligro, lo mismo que la iluminación deficiente. Si no lleva a ningún lado o es interminable, significa que lo realizado es inútil. Las escaleras de caracol son repeticiones sobre lo mismo, aunque agravadas por la acción de pasar por el mismo espacio varias veces. Descender hacia un conjunto de personas (fiestas o recepciones) señala exposición social o estar limitado a las opiniones ajenas. Si se huye por una escalera, indica obstáculos difíciles o inapropiados.

Todas las acciones ejercidas sobre escaleras y ascensores son temporales, ya que son lugares de paso; este tipo de actos transitorios señalan actitudes generales de acuerdo al soñante en sus conflictos y deseos profundos, como decisiones incorrectas o acciones indebidas.