A veces sucede que los sueños de una noche aparecen múltiples o demasiado densos; esto es posible porque se manifiesta un sueño que contiene más de una línea de significados o se concatena con otro de la misma serie y su interpretación se hace difícil e intrincada. En este caso, no queda otro remedio que escribir el sueño en un papel y tratar de desarrollarlo como un texto “narrativo”, exponerlo al análisis y buscar los núcleos de los diversos contenidos.

En general, los sueños plantean un tema predominante, de tipo lineal, que está claramente expresado como el núcleo de interés. Pero a veces, sucede que las líneas son varias y eso confunde la interpretación. Todos los sueños, sin embargo, son complejos, dado que subyacen acciones formadas por una analogía visual y en ellos, hay componentes de dicha acción, que pueden entenderse como de varios sentidos significantes. (El sueño latente, freudiano).

Los sueños solucionan un rompecabezas

Es probable que el carácter “absurdo” que a veces expresa un sueño, se deba a que trabaja con categorías del lenguaje, es decir, va realizando ordenaciones verbales en la memoria y para ello, debe completar y cubrir los vacíos que se producen en cualquier proceso evolutivo de algo que se extiende desde cero (digamos la infancia) hasta un número determinado que es la resolución de una categoría conceptual (digamos, el fin de la vida). Ese rompecabezas está compuesto de imágenes, las cuales corresponden a un espacio de conocimiento dado por la experiencia.

Como ejemplo, imagínese que se ve una mesa por primera vez y se ha tenido oportunidad de tocarla, poner algo arriba, golpearla y chocarse con una de sus patas. En los momentos siguientes se va “completando” el conocimiento de la mesa y así sucesivamente, hasta que “mesa” tiene una significación de más calidad con el tiempo, se completa cada vez más, a través del sueño y el lenguaje hasta que el concepto verbal (en la memoria) contiene tantas imágenes que al pensarla, con una sola palabra, “somos” casi la mesa.

Los sueños como símbolos

La mesa es un ejemplo solamente; en la realidad, los conceptos se fusionan y por esa razón es un dinamismo complejo. Y se mezclan de una manera utilitaria, de acuerdo a la necesidad operativa de la memoria y nuestra actuación en vigilia, que es cuando dirigimos las cosas, bien o mal.

El sustrato fisiológico explica el funcionamiento del inconciente psicológico; en el psicoanálisis freudiano es el lenguaje el que trae con su gancho invisible a la imagen, por rememoración y por lo tanto, los múltiples sentidos que aprehendemos por inducción-deducción (asociaciones y restos diurnos).

Las imágenes son un símbolo cuando participan colectivamente de un sentido, relacionados en una dirección matriz de todos los elementos. Esto puede realizarlo solamente el prodigio del cerebro humano, ya que los animales por ejemplo, se basan en el estímulo exterior constante para determinar sus conductas automáticas y que les sirve de mente-apoyo para reflejar sus vivencias en forma completa. Es un resultado de la territorialidad alimenticia y sexual o pensamiento primario. (Véase Konrad Lorenz, creador de la Etología, ciencia del comportamiento animal).

Los sueños en series e interpretación

Otras veces, los sueños se complementan entre sí, cuando los significantes de los contenidos deben, en forma global, aislarse como énfasis o marcarse como importantes o urgentes. Así, llegamos a tener el recuerdo de varios sueños a la vez, los cuales deben ser considerados en la misma interpretación, como si fueran capítulos de una novela.

En un “capítulo” el soñante avanza por un camino pedregoso y tiene dificultades, por ejemplo. En el segundo capítulo (otro sueño) va sobre patines y avanza. En un tercero, el soñante tropieza y cae a un pozo lleno de barro.

De esa forma y tal vez no tan llano como el ejemplo (pueden ser ensueños distintos), los sueños van indicando ciertas imágenes que son la clave de la interpretación.

La complejidad es universal

Aunque hay sueños muy complejos, llenos de señales e indicios que aparecen a la vez, todos lo son, ya que el mecanismo de memoria implicado en la producción de imágenes (Rof Carballo) y en las categorías ordenadoras del lenguaje para dar un producto final de actuación conciente (y para que podamos comunicar nuestros pensamientos e ideas, sentimientos y construcciones intelectivas), es intrincado y extenso de comprender y analizar.

En síntesis, el sueño complejo, conformado como símbolo, es uno de los más ricos en contenido latentes, según la terminología freudiana y los sueños en general, son también complejos, aunque pueden distinguirse en ellos una línea principal que es orientativa de su significado en forma más inmediata.

Cuando se dan los primeros, puede decirse que el sujeto vive una etapa importante de crecimiento personal, que ha madurado y que posee nuevas herramientas intelectuales en su mente.

Lo que no puede afirmarse en general o con seguridad, (pues depende del soñante y de su sueño), es si se trata de un error o de un bien para la conciencia.