Al ser el motivo de esta noticia el relevo del submarino S-74 “Tramontana” por el S-73 “Mistral”, en la patrulla de las costas libias, hay que constatar que el relevo en zona ya se ha cumplimentado y el “Tramontana” va en viaje de retorno a su base de Cartagena. Es importante destacar que al “Mistral” le ha llevado una semana cubrir la distancia a la zona de operaciones, a una velocidad media de 6,5 nudos, navegando sumergido con una recarga diaria de sus baterías mediante el sistema esnorkel.

Navegación silenciosa de los submarinos

El método es el siguiente: el submarino navega en inmersión silenciosa usando sus baterías que impulsan el motor eléctrico, este, al emitir apenas ruido junto con los materiales plásticos fijos a la parte interior del casco, hacen de la navegación del submarino algo muy silencioso y difícil de advertir por los sonar adversarios. Ahora bien, la carga de las baterías es limitada, así que cuando están cercanas a agotarse el submarino alcanza cota periscópica a 14 metros de profundidad e iza el esnorkel periscópico con el que se renueva el aire respirable del navío y suministra a los motores diesel, que como es sabido necesitan de aire para comprimir, estos diesel, al funcionar propulsan el barco y recargan las baterías del motor eléctrico en un periodo de tres horas. Recargadas las baterías el sumergible vuelve a navegar en silencio las siguientes 24 horas, hasta la nueva recarga.

Larga autonomía de los submarinos

Este sistema de recarga y navegación lenta permite al submarino una autonomía operativa de 45 días en la mar hasta que se agota la provisión de víveres a bordo o hasta dos meses en que se agota el combustible diesel y es preciso la recarga en puerto o por un barco nodriza.

Hay que destacar que esta clase de submarinos opera en una cota desde la superficie hasta 300 metros de profundidad, a 450 metros de profundidad la presión destruiría el sumergible por lo que los entrenamientos para escapar de cotas peligrosas y emersiones de emergencia son constantes.

Operaciones en Libia

En este aspecto, el “Mistral” estará en la zona de guerra libia activo durante dos meses, los que se han dado de prórroga a la misión, en los que tocará puertos aliados del área, menos con la idea de repostar ,aunque se recojan suministros y más con la idea de dar un descanso a la tripulación, que consta de 62 tripulantes, de los cuales 6 son mujeres. Entre vigilancia y vigilancia de los puertos libios, tarea para la que el “Mistral” como su gemelo el “Tramontana” están perfectamente dotados, por su capacidad de navegación silenciosa e inadvertida. Estas prestaciones son también las de los otros dos sumergibles que posee España el S-71 "Galerna" y el S-73 "Siroco", que participarán en la misión, si esta se prolonga más allá de los dos meses de la mencionada prórroga.

Avanzado sistema de comunicaciones por satélite

Aparte de este sigilo, la ventaja con que cuentan los sumergibles españoles es el excelente sistema de comunicaciones por satélite COMSATSUB 1, construido por INDRA, que permite una formidable comunicación sumergido, tanto con otros buques aliados, como con el mando de la misión y con España a todas las escalas de mando, el sistema se ha revelado tan eficiente que ha sido adquirido por Alemania, que se supone es la mayor experta del mundo en desarrollo y producción de submarinos.

Balance de la misión submarina

Los números hablan, en un solo mes de misión el “Tramontana” ha identificado y seguido hasta 80 embarcaciones sospechosas, 2,6 identificaciones al día de media, sin ser siquiera advertido por el enemigo, nada hace prever que el “Mistral” no lo hará mejor.