Las nuevas formas de ocio y la crisis económica están cambiando el panorama turístico tanto internacional como nacional. Si hasta hace apenas unos años, la opción preferida de los viajeros para pasar las vacaciones era un establecimiento hotelero, cada día son más los que se decantan por alquilar apartamentos o pisos particulares que se ofrecen, debidamente agrupados en portales especializados, en alquiler por temporadas cortas. Cataluña, en general, y Barcelona, en particular, son pioneras en ofertar este tipo de establecimientos a viajeros, sobre todo, llegados desde diversos puntos de Europa. Aún así, continúa en auge la demanda interna.

Destino: Barcelona

La Ciudad Condal congrega en cualquier época del año a un buen surtido de viajeros llegados desde diversos puntos del planeta. Aunque las nuevas generaciones de viajeros buscan opciones diversas de ocio, el turismo en Barcelona está tan diversificado y tan asentado que es capaz de satisfacer la demanda del más exigente. Ciertos datos nos ayudan a comprender esta premisa. Por ejemplo el Plobe Espanyol o Pueblo Español es quizá el primer parque temático del mundo y el conocido Zoo de Barcelona es uno de los más antiguos de Europa. Es decir, Barcelona recibía viajeros en busca de ocio cuando otras ciudades aún no se habían abierto a esta premisa.

Por supuesto, la ciudad ha sabido reinterpretarse con el paso de los años y, en la actualidad, esta urbe cosmopolita tiene prácticamente de todo. Desde paseos por las antiguas calles del Barrio Gótico o por las populares Ramblas (con su sucesión de titiriteros, mimos, malabaristas, puestos de flores y quioscos) o recorriendo los espacios modernistas que dejaron para la posteridad ese genial arquitecto que fue Gaudí y sus múltiples discípulos, hasta una tarde de relax en la playa y en el Paseo Marítimo de Barcelona o en el Parque de la Ciudadela, pasando por una velada musical en cualquiera de sus teatros será del agrado del viajero más exigente. Ni que decir tiene que es imprescindible hacer una visita al templo de la Sagrada Familia o al Parque Güell.

¿Qué buscan los nuevos viajeros?

Aunque es bastante difícil delimitar qué es lo que prefieren los nuevos viajeros, una premisa sí que es cierta: que el turista se ha diversificado en los últimos años. Si hasta hace una década las fórmulas de sol más playa, por un lado, y, por el otro, salidas culturales copaban el panorama turístico, al día de hoy son más los que aprovechan las vacaciones para practicar deporte, inscribirse a alguna actividad lúdica, hacer compras, realizar turismo gastronómico o enológico y un largo etcétera.

Barcelona es una ciudad tan polifacética que se presta a todo ello, ya que dispone desde galerías de arte hasta mercadillos, desde cines de última generación en 3D hasta uno de los mejores templos operísticos del mundo (el Liceo), desde playa hasta montaña (el Montjuic), desde locales de ocio alternativo hasta otros con ambiente meramente familiar. La ciudad, además, está perfectamente comunicada por carretera, aire e, incluso, mar, ya que es puerto favorito de amarre de cruceros internacionales.

¿Dónde alojarse en Barcelona?

Aunque el viajero elegirá el establecimiento que mejor se adapte a su cosmovisión (hotel, hostal, camping…), la Ciudad Condal es uno de los destinos favoritos para pasar unas vacaciones en grupo o en familia alojados en cualquiera de los apartamentos en Barcelona que se ofrecen por temporadas cortas. Los hay en todos los barrios, de todos los tamaños y adaptados a todas las necesidades. Este tipo de alojamientos, por su facilidad, precio competitivo y versatilidad está siendo favorito en las últimas temporadas vacacionales.

En esencia, el alquiler de apartamentos por temporadas cortas ofrece una libertad que no permite, por ejemplo, un hotel. Si el viaje lo conforma un grupo de amigos aficionados al ciclismo, una familia con niños pequeños, una pandilla de jóvenes que se trasladan para un concierto o, incluso, una pareja en escapada romántica, el piso privado da una libertad imposible en cualquier otra fórmula de alojamiento.

La mayor disponibilidad, buen precio, creciente información y transparencia están propiciando la elección de un apartamento como alojamiento turístico entre los viajeros internacionales y nacionales.