La detención, sin inmunidad aplicada a Dominique Strauss-Khan en Nueva York, este fin de semana ha sido recibida como un terremoto entre los principales analistas económicos, a pesar que las instituciones europeas y el FMI hayan intentado transmitir la sensación de normalidad al haber nombrado un director gerente adjunto del Fondo Monetario Internacional, para asistir a las reuniones de principio de semana en Bruselas.

Strauss-Khan acusado de violación a una camarera

El director del FMI se enfrenta a una acusación seria y con fundamentos, como así ha mostrado la jueza de Manhattan encargada del caso, Melissa Jackson, la cual ha negado la libertad bajo fianza al político francés. Strauss-Khan se mantendrá bajo arresto al menos hasta que se celebre la próxima vista el viernes 20 de mayo.

El pasado sábado 14 de mayo, el político francés fue detenido en el aeropuerto neoyorkino JFK. Los cargos, sin duda, son serios, “agresión sexual, intento de violación y secuestro” a una mujer trabajadora del Hotel Sofitel New York. Según las declaraciones de John McConnell, fiscal adjunto de distrito, Strauss-Khan fue detenido cuando intentaba tomar un vuelo fuera de los Estados Unidos, motivo por el cual era muy posible una huida y por tanto, esencial la detención sin posibilidad de libertad bajo fianza.

Los cargos, a juicio de McConnell, son claros: “El acusado retuvo a la mujer en su habitación, la manoseó, rompió su ropa interior y la forzó hasta el punto de intentar que esta le practicara sexo oral”. Además, tras visionar los videos del Hotel, el fiscal argumentó que al salir del establecimiento, Strauss-Khan parecía un hombre con mucha prisa.

La defensa de Strauss-Khan

Los abogados del presidente del FMI, que han declarado al acusado como "no-culpable", han indicado que tal acusación es falsa e infundada, ya que en el momento en que la denunciante afirma que ocurrió el suceso, Strauss-Khan estaba almorzando con su hija. El fiscal ha respondido que tal coartada es falsa, dado que el suceso había ocurrido una hora antes de lo que se hubo publicado en un principio.

No obstante, los abogados de Strauss-Khan se han mostrado muy seguros de conseguir la libertad bajo una fianza de un millón de dólares. El dinero, según sus declaraciones, sería entregado por su mujer, la cual se encontraba en ese momento volando desde Paris a Nueva York. En cualquier caso, el presidente del Fondo Monetario Internacional se enfrenta a una pena de cárcel de 25 años.

Por su parte, la presunta víctima, que según detalles de la policía se trata de una mujer de 32 años inmigrante africana, identificó positivamente a Dominique Strauss-Khan como su agresor, tras lo cual abandonó las dependencias policiales de la Unidad de Víctimas Especiales, en una furgoneta de la policía.

Un economista y político socialdemócrata

Nacido en la villa cercana a París, Neuilly-sur-Seine en 1949, Dominique Strauss-Khan fue profesor de Economía en la Universidad de Nancy en los años 1970 y subió a la política de primera línea al ser nombrado ministro de Comercio Exterior en los primeros años 90, bajo la presidencia de François Mitterrand. Posteriormente, fue nombrado ministro de Economía entre 1997 y 1999, ya durante la presidencia de Jacques Chirac.

Precisamente, al anunciar Chirac su renuncia a un tercer mandato presionado por acusaciones de corrupción, Strauss-Khan postuló su candidatura a presidente de la República al partido socialista, pero sus militantes eligieron a Segolene Royal para enfrentarse a Nicolás Sarkozy en las elecciones presidenciales.

Tras suceder en 2007 al español Rodrigo Rato al frente del Fondo Monetario Internacional, Strauss-Khan ha mostrado gran pericia manejando el tsunami de la crisis. Los principales analistas económicos han valorado sus acciones en pos de evitar la propagación del desplome económico de países como Grecia, Irlanda y Portugal, hacia el resto de la Eurozona, aplicando medidas estratégicas que han limitado los daños.

Un político perseguido por los escándalos

A lo largo de su carrera política, tanto en Francia como después en el FMI, su nombre se ha visto envuelto en diversos escándalos de los que hasta ahora había salido bien parado. Ya como ministro de Economía fue acusado de corrupción tras un escándalo financiero.

Es pública su fama de mujeriego y esto le llevó a pedir disculpas a sus colegas del FMI, por su relación sentimental extra matrimonial con una economista húngara Piroska Nagy, entonces alta funcionaria del Departamento para África del FMI. Esta relación trajo consigo un turbio asunto en el que Strauss-Khan fue acusado de abuso de poder. Entre otras acusaciones, presuntamente provocó la salida de la funcionaria del FMI por medio de presiones e indemnizaciones superiores a lo que correspondía.

Reacciones en Francia

En su país de origen, las acusaciones y detención de Strauss-Khan han caído como un jarro de agua fría, sobre todo en las filas socialistas. La magnífica trayectoria como director del FMI había elevado las apuestas de ser el candidato que podría derrotar a Nicolás Sarkozy como presidente de Francia.

Ahora, con esta inculpación, su nombre ha quedado ensuciado hasta el punto de haber destruido por completo todas las posibilidades de elección, según indica el analista económico Guy Hermet y recogido por la publicación digital BBC Mundo.

La mayor parte de los políticos franceses se han mostrado muy cautos en sus declaraciones. Las valoraciones efectuadas por colegas de partido como Segolene Royale han llamado al respeto por la presunción de inocencia. Desde el Partido Socialista Francés se ha llamado a la unión y a la responsabilidad, tal y como ha dicho Martine Aubry, secretaria del partido, añadiendo además su total estupefacción por el caso. Quizá sea tiempo de ponerse a correr para elegir un nuevo candidato para las próximas presidenciales de 2012.