Sor Juana figuró en el mundo intelectual, cuando la mujer no tenía cabida en cosas que no fueran la atención de su hogar. Desde niña mostró una facilidad para el estudio aprendiendo a leer desde los tres años. Llegó a ser una gran escritora que lo mismo dominaba el latín, el castellano y el náhuatl.

Primeros años de Juana de Asbaje y Ramírez

Sor Juana nació el 12 de noviembre de 1648 en San Miguel Nepantla, en el que hoy es parte del municipio de Tepetlixpa, en el Estado de México. Su verdadero nombre fue Juana de Asbaje y Ramírez, su madre se llamó Isabel Ramírez de Santillana y su padre fue Pedro Manuel de Asbaje. Se crió con su abuelo Pedro Ramírez en la hacienda de Panoayan. Aprendió las primeras letras en Amecameca, su niñez y juventud, las vivió admirando el hermoso paisaje de los volcanes Popocatepetl e Iztacihuatl.

Hasta que en 1656 se fue a vivir a la capital novohispana con su hermana María Ramírez. Estudió latín y autores clásicos. En 1664 ingresó como dama de compañía de la virreina Leonor María Carreto, marquesa de Mancera, destacando por su sabiduría; se cuenta que en una ocasión el virrey Antonio Sebastián de Toledo le pidió a cuarenta intelectuales que le realizaran un examen a Juana, quien lo aprobó fácilmente.

Monja e intelectual Sor Juana Inés de la Cruz

La vida en la corte se le hizo algo superficial y decidió entrar a la vida religiosa, primero entró con las carmelitas descalzas, del convento de san José en 1667, pero su regla era muy dura, lo que mermó su salud. Sin embargo, no claudicó de seguir la vida monástica e ingresó con las jerónimas del monasterio de santa Paula, de la ciudad de México y profesó el 24 de febrero de 1669.

Tuvo en su celda más de cuatro mil libros de temas variados como teología, música, lenguas, filosofía, literatura, pintura, etc. Escribió la Carta Athenagórica en la que criticó al jesuita Antonio de Vieyra, razón por la cual la obligaron a deshacerse de sus libros y dedicarse más a la vida penitencial. Una epidemia azotó a la ciudad de México; Sor Juana murió de 47 años de edad, el 17 de abril 1695, cuando atendía a sus hermanas que habían sido contagiadas por la peste.

Obra y lugares donde se recuerda a sor Juana Inés de la Cruz

Sor Juana es un símbolo de la cultura barroca novohispana del siglo XVII, caracterizada por la variedad de temas y géneros que manejó. En la poesía escribió sonetos, décimas, redondillas y villancicos. Redactó tres autos sacramentales: El auto de José; El mártir del sacramento (san Hermenegildo) y El divino Narciso. Escribió las comedias: Amor es más laberinto y Los empeños de una casa. Parte de su obra fue publicada en España, gracias al apoyo de la condesa de Paredes, en 1669 se imprimió en Madrid Inundación Castálida y en 1692 se publicó en Sevilla el segundo volumen.

En Tepetlixpa existe un centro cultural, en donde se conserva los restos de lo que fuera su casa; además de presentar la biografía de la ilustre escritora. Cuenta con un auditorio al aire libre, esculturas de sor Juana y una réplica del tren que se descompuso en ese lugar y que le permitió a Amado Nervo, conocer este rincón. En San Vicente Chimalhuacán Chalco está la pila en la que fue bautizada sor Juana y en Amecameca existe la hacienda de Panoaya. En Tlalnepantla de Baz, lugar en el que nunca estuvo sor Juana, pero debido al parecido de los topónimos Nepantla y Tlalnepantla, en éste último sitio existe una escultura monumental de la Décima Musa. Sor Juana Inés de la Cruz es una de las figuras más relevantes del siglo XVII y es muestra de la grandeza de la cultura novohispana.