Para el varón, la ropa interior de mujer representa a la imagen femenina en sus aspectos sexuales. Los corpiños constituyen artículos delicados (en otras regiones llamados sostenes o sujetadores) porque contienen las glándulas mamarias de la mujer, parte ocultada en la mayor parte del mundo por considerarlo un fragmento del aparato erógeno dedicado a la fecundación, gestación humana y sexualidad.

Para el plano de la onirocrítica (interpretación de sueños), estas prendas de uso femenino se relacionan con la desnudez y lo sexual por el lado del deseo y el impulso, y a la vez, con las regresiones infantiles (de la lactancia y las relaciones con la madre). Su rol de representación exclusiva de la mujer como “objeto” sexógeno, revela una cierta falta de análisis en los componentes interhumanos entre el hombre y la mujer.

La parte por el todo, soñar con sujetadores

Las sinécdoques (la parte por el todo) usadas por el componente hedonista de la sociedad, fragmentando los objetos y parcializando las tendencias hacia un sujeto (tratándolo como un objeto más), son las consecuencias de una falta de discurso profundo y de síntesis en el pensamiento personal y los sueños reflejan estas actitudes con eficacia.

El eco que fomenta esta actitud es usado con cierto abuso en publicidad y en gráfica, ya sea en ediciones de papel o en Internet, la fragmentación del cuerpo femenino persigue desarrollar los impulsos primarios y no el pensamiento crítico. (La mujer como "objeto" ha generado los movimientos de defensa y derechos de género).

El hecho de por qué un elemento es tomado como un fetiche y representa no solamente a una figura sino a los atributos imaginarios de los impulsos eróticos que originan en un sujeto, están envueltos en fuerzas inconscientes de diversa índole que en los sueños suele manifestarse en forma compleja. Puede tratarse de niños gemelos con sombrero (referido a la dualidad anatómica de los senos), a chorros líquidos (referido a la lactancia) o montañas, melones, pelotas, con clara referencia a las mamas.

Los senos, sexualidad humana y psicobiología

Todos los atributos anatómicos y biológicos del ser humano, no son tratados como pertenecientes a una condición que se comparte con los animales, sino que media la intervención de lo psicológico y adquieren de esta forma, la condición especial de tratamiento que evita la comparación de hecho sino como de una forma apartada y selecta que lo separa de aquellos por medio del discurso. Así, los senos femeninos no son solamente glándulas mamarias, sino elementos erógenos con un amplio repertorio discursivo y tropomórfico que agrega a la realidad concreta un sinnúmero de ficciones que son utilizadas para la comprensión humano-animal de sus funciones dentro de lo social.

Los sueños adquieren, de tal forma, las metamorfosis del lenguaje y de la imagen, por lo que dichos íconos elementales se vuelven complejos según su función esté relacionada a su rol fundamental de alimentación o a suscitar impulsos asociados de la sexualidad. (ver sueños con la leche).

La animalidad humana está, entonces, disfrazada dentro del lenguaje y eleva el discurso al nivel de las significaciones lingüísticas que en los sueños expresan estas direcciones complejas como imágenes diversas. En un animalito, las glándulas mamarias no participan sino en su propio plano post nacimiento; en la mujer, expuestas por completo por la posición erecta del esqueleto, van asociadas dualmente a la alimentación y a la sexualidad.

En el varón normal, durante la lactancia, dicho acto es parcialmente sublimado y el discurso positivo sustituye la connotación sexual propiamente dicha temporalmente. Este cambio se refleja en los sueños prevaleciendo la figura del niño lactante y la paternidad (tanto de la propia como la de los padres - abuelos -). La mujer, en cambio, tiene representaciones correctas de las funciones que acomete y los valores de sexualidad se ven disminuidos por este motivo, también temporalmente en lo normal. "Cuida bien al niño... / .... dale leche tibia de tu cuerpo" (Alberto Spinetta).

Lo contrario señala inmadurez emocional, ya que las conductas sexuales que primen sobre las funciones de la maternidad, se deben a fuentes inconscientes no controladas o desbordadas por impulsos irracionales de origen primario (carencia de sublimación del impulso).

"Desde que sé, oh, amiga, que llevas el misterio; / tu nombre es la caricia de mi semblante serio."...

(José Pedroni, Maternidad)

Top less y figura, la sensualidad exacerbada por el consumo

Las motivaciones indebidas o inexactas tienen parte de su origen en las campañas de consumo que alientan los impulsos sexuales y crean necesidades a propósito para generar ganancias. En los sueños se refleja todo eso, pero de una forma de alerta, ya que el sueño expresa los deseos y a la vez, los expone como problema o como daño posible al sistema del yo.

Dicha sensualidad está instalada en las formas impersonales que se hacen necesarias para seducir y agradar. Mecanismo de por sí hecho adrede que se compenetra con las mismas diferenciaciones animales con lo humano, creadas por un discurso ficticio de desigualdades y similitudes.

La zona corporal de las mamas ha sido campo de las modificaciones ofrecidas por la cirugía plástica y sus peligros a raíz de los intereses comerciales que suscita (siliconas). Se han llegado a regalar en eventos juveniles “operaciones plásticas de lolas” (llamando así vulgarmente a las mamas).

En los sueños, dichas glándulas ofrecen la dualidad de la ternura en el amamantamiento del bebé y la agresividad erótica en el exhibicionismo de la desnudez.

El top less permite exhibir los senos y generalmente se realiza en ciertas playas permisivas, donde acuden las clases sociales más acomodadas. En las clases populares, “la ley del pudor” generalmente no se rompe si no es por imitación. El no uso del sostén se “admite” cuando el volumen de las mamas es parcialmente notable, pues una ausencia de “atributos” en la persona delgada puede originar en la mujer una disminución de la autoestima, lo cual es una conducta artificiosa y discriminadora de origen psicosocial.