El reciente descubrimiento de un fósil que podría no pertenecer a los grupos de homínidos conocidos divide las expectativas y las opiniones de los científicos. Mientras el nuevo descubrimiento antropológico sirve para reafirmar las teorías de quienes promulgan la existencia de más de una especie de Homo en los orígenes de la evolución del hombre moderno, otros científicos entre los que se incluyen los propios descubridores se muestran más cautos al no haberse podido realizar las suficientes pruebas.

Hasta el momento, el anuncio de nuevas especies se ha sustentado con el estudio de un número considerable de restos fósiles y de análisis de ADN completos, lo que lleva que ante el último hallazgo fósil en la cueva de Dinisova en las montañas Altai, los descubridores se muestren muy cautos a la hora de pronunciarse.

Restos fósiles que pueden cambiar la historia de la humanidad

Un fragmento de dedo fosilizado perteneciente a un niño (o niña) que vivió hace más de 40.000 años y junto al que se encontraron utensilios que descartan su asociación con los neandertales abre una nueva ventana en los estudios de la paleontología.

Los resultados de los análisis realizados al fósil, al igual que los que se hicieron al encontrado hace algo más de seis años en la isla de Flores en Indonesia, podrían estar corroborando la coexistencia en el tiempo de estos homínidos con los neandertales y el Homo sapiens, nuestra especie.

El hallazgo

Un grupo de científicos rusos buscaba vestigios del paso de los neandertales en la cueva Denisova ubicada en los montes Altai al sur de Siberia, cuando entre otros fósiles encontró una falange momificada de un dedo conservado en muy buenas condiciones debido a las bajas temperaturas del lugar.

La importancia del descubrimiento no se conoció hasta que recientemente se procedió al estudio de las muestras halladas.

El análisis genético del ADN mitocondrial obtenido demostró que el trozo de dedo no pertenecía a ninguna especie de homínido conocida. Este reveló importantes diferencias con el ADN tanto del neandertal como del hombre moderno.

La diferencia genética entre este individuo y los actuales humanos es el doble que la existente entre los neandertales y nosotros.

No obstante es necesario el análisis del ADN nuclear que no se ha podido realizar hasta el momento ya que el análisis del ADN mitocondrial no da respuesta a todas las preguntas que la ciencia necesita resolver para confirmar la teoría

Nuevamente la genética se convierte en un auxiliar imprescindible en el campo de la paleontología y podemos asegurar que sin su intervención sería prácticamente imposible el desarrollo de la misma.

Homínido de Denisova o Mujer X

El fósil fue bautizado como Mujer X debido a la transmisión materna del ADN mitocondrial que se estudió, aunque no fue suficiente para determinar el sexo del individuo.

También se le llama Homínido de Denisova en reconocimiento del sitio donde se encontró.

Se puede conocer muy poco de las características anatómicas del homínido de Denisova al menos hasta que se encuentren otros restos fósiles de similares características que permitan recrearlo.

En tanto sus descubridores se han guardado muy bien de asegurar que se está ante una nueva especie, sólo aseguran que el ADN del hueso encontrado tiene diferencias nunca vistas respecto al resto de especies.